jueves, 25 de octubre de 2018

Trabajadores humanitarios, allí donde los niñas y niños los necesiten


Periódicamente, tenemos ocasión de reconocer el trabajo de los actores humanitarios en zona de conflicto o de catástrofes naturales. A veces estas personas ponen su propio bienestar en peligro para acudir en ayuda de otros.

«A un lado del río, intentamos salvar a los niños y niñas y a sus familias que huyen al otro lado del río de los disparos del Estado Islámico», recuerda Intisar Rashid, agente de confianza de Tdh en Irak. Los contextos en los cuales los trabajadores humanitarios encuentran la energía necesaria para habituarse son difíciles: 313 de ellos han sido víctimas de grandes ataques en 2017, según Aid Worker Security Report.
Los trabajadores humanitarios no son el blanco
La seguridad y la protección de nuestros trabajadores humanitarios es nuestra prioridad mientras que buscamos aportar una ayuda a los lugares más afectados y de difícil acceso. No ser considerados como un blanco es la base para asegurar el bienestar de los niños y niñas más vulnerables y de sus familias. Como trabajador humanitario, «es imposible imaginarse que no podáis reuniros con un niño o niña que necesite vuestra ayuda por razones de seguridad», explica  Mohammed, jefe del equipo de protección a la infancia en Irak.
Arriesgarse de forma responsable para atender a los más vulnerables  
Nuestros trabajadores humanitarios, conscientes de los riesgos en contextos donde la seguridad está comprometida, ayudan a los niños y niñas a levantarse. Sobre todo en Irak, donde los niños y niñas se restablecen de los traumas causados por los desplazamientos forzados o el adoctrinamiento del Estado Islámico. En los superpoblados campos de Kutupalong, en Bangladesh, nuestros trabajadores humanitarios ayudan a los niños y niñas rohingyas refugiados a encontrar a sus familias y dan asistencia médica a los menores malnutridos  en un entorno devastado por las lluvias del monzón. En primera línea, en las zonas apartadas y recientemente liberadas del grupo terrorista Boko Haram, somos los únicos actores para proteger a los niños y niñas. «En Tierra de hombres, ayuda humanitaria, significa estar presto a comprometerse allá donde nadie quiere intervenir», declara Steve Ringel, jefe de nuestras operaciones humanitarias.
En el transcurso del último año, Tdh ha apoyado a más de un millón de niños y niñas en el contexto de crisis humanitaria. Para hacer frente al reto que representan más de 357 millones de niños y niñas que viven en zona de conflicto, más de un tercio de nuestro presupuesto para proyectos de ayuda a la infancia en el mundo ha sido dedicado a la ayuda humanitaria, o sea, dos veces más que en 2016.
Mirad nuestro vídeo de Intisar  Rashid que habla de  los retos  en su trabajo en Irak:
Más información:
-357 millones de niños y niñas viven en las zonas de conflicto
-830 especialistas humanitarios trabajaban para Tdh en julio de 2018
-El 30% del gasto de 2017 afecta a la ayuda humanitaria de urgencia