miércoles, 5 de septiembre de 2018

Terre des hommes - Protección a la infancia

La extrema precariedad y las situaciones de migración representan las mayores apuestas para la protección de la infancia. La pobreza y las guerras en efecto, obligan a numerosos niños y niñas en el mundo a abandonar su hogar: en 2017 eran 50 millones. La ruta de la migración está repleta de numerosos peligros para los niños y niñas, a menudo blancos de la violencia y de la explotación.
Los derechos de la infancia a la salud, a la educación y a la justicia, así como el respeto a su interés superior, son a menudo tomados a broma. Por ejemplo, 152 millones de menores trabajan en el mundo, y cerca de la mitad en condiciones que amenazan su bienestar. Aunque el número de niños y niñas obligados a trabajar ha bajado de 94 millones desde el año 2000, el problema sigue siendo objeto de grave preocupación. El acceso a la justicia tanto para las víctimas como para los infractores es un gran reto, con más de un millón de menores en el mundo privados de libertad. Mientras viven la migración, defender sus derechos representa un reto suplementario: a menudo desamparados a su llegada a un país donde no conocen el idioma ni el sistema administrativo, numerosas familias y niños y niñas necesitan ayuda para hacer valer sus derechos.
Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja para la protección de la infancia desde hace más de 55 años. Nuestro trabajo de protección descansa en la promoción del bienestar y del respeto de los niños y niñas migrantes, de los menores que trabajan y de los que están en conflicto con la ley siguiendo los objetivos del desarrollo duradero.
Animar a la participación de los niños y niñas
Cuando un menor ve su vida trastornada por la migración, la explotación o las disputas con la justicia, las consecuencias sobre su bienestar pueden ser graves y duraderas. En 2017, hemos protegido a 270.000 niños y niñas vulnerables gracias sobretodo a una ayuda psicosocial que combina apoyo psicológico y actividades sociales, lo que les permite reponerse de un posible trauma y seguir adelante. Interactuando con otros niños y niñas en actividades deportivas y artísticas, aprenden a adaptarse a su nuevo entorno y a integrarse en la comunidad. Con ocasión de la cuarta edición de los Role Model Award de la Football Is More  Foundation de Liechtenstein, Tdh ha sido premiada por sus proyectos de ayuda psicosocial mediante el deporte.
Dos veces más actores claves formados para la protección de la infancia
Gracias a los expertos de nuestra plataforma on-line para la protección de la infancia en Europa del Este ( www.chilhub.org ) hemos reforzado las competencias de más de 600 profesionales en la protección a la infancia gracias a los navegadores de nuestra web, a los cursos on-line, a una conferencia regional y a numerosos talleres. En América Latina, el certificado de estudios avanzados sobre justicia juvenil restaurativa ha permitido formar a 46 expertos en la región. En 2017, hemos formado así a más de 160.000 educadores, trabajadores sociales y miembros de la comunidad en protección a la infancia, lo que representa dos veces más individuos que el año pasado. Intentamos reforzar las capacidades de protección a los actores claves teniendo en cuenta la eficiencia, el impacto y la durabilidad: ahora formados y mejor equipados, estas personas están más capacitadas para proteger ellos mismos a los niños y niñas vulnerables.
Comprensión del contexto local e inclusión del derecho de costumbres
Nuestra experiencia se traduce en una comprensión del contexto local y una colaboración con las autoridades del Estado y los jefes tradicionales para promover los derechos de la infancia. Hemos llevado a cabo una investigación participativa sin precedentes con actores de la justicia informal en Afganistán, Burkina Faso, Egipto, Jordania, Líbano y Palestina. Quinientos jefes tradicionales o religiosos han asistido a las sesiones de información sobre temas como los derechos de la infancia, los principios de la justicia juvenil y la justicia restaurativa. Más de la mitad de estos jefes también han participado en mesas redondas al lado de los representantes de las autoridades judiciales del Estado para mejorar la coordinación y el acceso de los niños y niñas a la justicia.
Protección a los niños y niñas emigrantes
En 2017, las actividades de Tdh han permitido apoyar a a más de 130.000 niños y niñas afectados por la migración en 16 países. Nosotros hemos informado a los menores y a sus familias antes de su partida para prevenir las migraciones precoces y peligrosas. También les hemos protegido durante el desplazamiento y en los campos de refugiados. En los países de destino, Tdh ha contribuido a la integración de los jóvenes participando en los consejos jurídicos y el acceso a los establecimientos de enseñanza y formación.
Prevención de la trata de niños y niñas entre Ecuador y Colombia
Atraídos por falsas promesas de un futuro mejor, numerosos niños y niñas de familias indígenas de las regiones rurales continúan siendo víctimas de la trata de personas en América Latina. Nosotros hemos llevado a cabo campañas de sensibilización junto a 1.900 niños y niñas, padres y miembros de la comunidad sobre las medidas para localizar y prevenir los riesgos que les acechan. También hemos formado a 38 personas miembros de una red contra la trata de seres humanos y ofrecemos un apoyo técnico para la puesta en marcha de una ley que intenta proteger a los niños y niñas emigrantes y explotados. Esto ha permitido crear un registro de casos y poner en marcha mecanismos de prevención de la trata y de apoyo a las víctimas.
Protección a los niños y niñas refugiados sirios
Más de cinco millones de refugiados sirios han huido al país vecino. La mitad de ellos son menores. A menudo desescolarizados a causa de la extrema precariedad en la cual viven sus familias, estos niños y niñas son las primeras víctimas de la violencia, de la explotación y de los matrimonios precoces. En Jordania, Líbano y Egipto hemos protegido a 90.000 niños y niñas refugiados y a los que viven en las comunidades de acogida contra estos riesgos por medio de actividades psicosociales, deportivas y educativas. Nos hemos hecho cargo de manera individual de 11.000 niños y niñas particularmente desamparados y hemos reforzado las capacidades de 4.100 expertos, voluntarios y miembros de la comunidad para acudir en ayuda de los menores emigrantes.
Reinserción de los niños y niñas emigrantes en Europa del Este
La pobreza, la exclusión social y la insuficiencia de servicios suponen retos considerables para los emigrantes que regresan a su país de origen. En Albania y Kosovo hemos mejorado el bienestar y el acceso a la educación de 5.000 niños y niñas emigrantes que han regresado a su país con actividades psicosociales y extra escolares. Hemos reforzado la autonomía económica de 92 familias ayudándoles a realizar sus propias actividades remuneradas, lo que ha permitido mejorar sus condiciones de vida y también facilitar su reintegración. Con el fin de vigilar la durabilidad de este proyecto 44 profesionales han sido formados para acudir en ayuda a las familias emigrantes que regresan al país.
Entre riesgos y perspectivas de futuro: los niños y niñas emigrantes en África del Oeste
En Africa del Oeste el 80% de los movimientos migratorios de los niños y niñas y de los jóvenes están ligados a la pobreza, a la inseguridad o a los factores culturales. Estos menores emigran hacia las ciudades o a los lugares de producción, como las minas de oro o las plantaciones de cacao. La migración expone a los menores a riesgos de explotación, barbarie y trata.
Gracias a nuestro proyecto CORAL (Corredor Abdijan-Lagos) puesto en marcha con nuestro colaborador local Movimiento Africano de los niños y niñas y jóvenes trabajadores (MAEJT), hemos protegido a más de 2.500 niños y niñas a lo largo de su trayecto de emigración entre la Costa de Marfil y Nigeria. Nuestro objetivo es reducir la vulnerabilidad de los niños y niñas emigrantes entre su punto de partida y su destino permitiéndoles tener acceso a la educación u obtener un trabajo:
- 4.800 niños y niñas han sido informados de los riesgos de una migración precoz.
- 2.500 niños y niñas han sido protegidos en alguno de nuestros 39 Puntos de Esperanza.
- 240 niños y niñas se han beneficiado de una educación o un aprendizaje.
En nuestros Puntos de Esperanza en Costa de Marfil, Gana, Togo, Benín y Nigeria, los niños y niñas emigrantes han podido tomar parte en actividades psicosociales y recreativas. Los centros representan un puerto donde descansar, jugar y obtener servicios básicos sobre todo orientación jurídica y asistencia médica. Los niños y niñas también obtienen información sobre su país de destino y personas con las cuales contactar para facilitar su integración.
Tdh ha sensibilizado a cerca de 7.000 personas de los riesgos ligados a la migración precoz y ha formado a 1.200 actores comunitarios e institucionales sobre todo a policías y miembros de organizaciones y de asociaciones cuyo papel es crucial para facilitar la integración de los niños y niñas y asegurar su seguridad.
“Yo he visitado el Punto de Esperanza en Cotonou, porque me divierto aquí: se baila y se canta. También he recibido consejos sobre higiene y salud reproductiva”, nos cuenta Grace, 15 años, de Benín.
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Fuente original: Memoria 2017 Tdh Suiza