miércoles, 19 de septiembre de 2018

Terre des hommes - Ayuda humanitaria


Los niños y niñas son las primeras víctimas de las catástrofes naturales y de las guerras que arrasan numerosos países, privándoles de poder satisfacer sus necesidades más elementales. Un tercio de los 200 millones de personas afectadas cada año por las catástrofes naturales son niños y niñas según la ONU. Son más de 357 millones los que viven en zona de guerra en 2017, es decir, un niño-niña de cada seis (1), lo que representa un aumento del 75% desde comienzos del año 1990.
La duración de los conflictos, así como la concentración de la violencia en las zonas urbanas hacen que los efectos sobre los niños y niñas y sus familias sean todavía más devastadores. Una investigación francesa sobre los conflictos armados (2) revela en efecto que las guerras se desarrollan cada vez más en contextos urbanos, exponiendo más y más a los civiles y destruyendo sus casas, las infraestructuras hospitalarias y las escuelas.
Estas inquietantes evoluciones van a la par de una degradación constantes del respeto del derecho internacional humanitario. Tanto las familias como los trabajadores humanitarios que acuden a ayudarles son tomados como señales para acceder a las zonas afectadas que son cada vez de acceso más difícil. Más de 4.000 de ellos han sido víctimas de importantes ataques en estos últimos 20años (3).

(1) Informe The War on Children, Save the Chilfren 2018
(2) Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas 2017
(3) Aid Worker Security Report 2017

Por primera vez en nuestra historia, los proyectos de Tierra de hombres – Lausana en el marco de las crisis humanitarias han sobrepasado el millón de beneficiarios. Destrucciones, epidemias, angustia psicológica: porque las consecuencias de las crisis humanitarias para los niños y niñas son múltiples, la fuerza de nuestra acción en las situaciones de urgencia reside en nuestra aproximación multisectorial. Tres ejemplos:

Irak: bienes de primera necesidad y protección
En Irak, hemos distribuido bienes de primera necesidad a 39.000 familias obligadas a huir de los combates entre las fuerzas iraquíes y el grupo Estado Islámico. Nuestros nuevos espacios de acogida dedicados a los niños y niñas han permitido a 13.000 de ellos reponerse de su estrés psicológico. La primera organización de ayuda a la infancia apoya a las familias cerca de la línea del frente, también Tdh está allí para apoyarles en su regreso. El fin proclamado de la guerra contra el Estado Islámico a finales de 2017 no ha acabado con las necesidades humanitarias de las familias: muchas de ellas han encontrado su casa en ruinas. Ofrecerles un techo es unos de los mayores retos para 2018.

Nigeria: acceso al agua, a la higiene y a la salud
Aún más cerca de las zonas de combate en Nigeria, Tdh ha lanzado una ayuda de urgencia al norte del país, allá donde las necesidades son más acuciantes. Hemos apoyado a 5.300 niños y niñas ayudándoles a reconstruirse después de los ataques de Boko Haram. La violencia desatada por el grupo terrorista ha obligado a 1,7 millones de nigerianos a huir de sus hogares. Frente a los numerosos casos de desnutrición y de cólera, nuestros proyectos se han concentrado en la prevención de las enfermedades, mejorando las condiciones sanitarias. En 2017, hemos instalado puntos de lavado de manos, organizado sesiones de sensibilización a la higiene y mantenido las estructuras sanitarias para más de 26.000 personas. También hemos procurado asistencia a 1.100 niños y niñas malnutridos.

Grecia: alojamiento e integración
Resiliencia, del latín resilire y salire, rebotar y superar. Es el reto de miles de víctimas de las crisis que se eternizan: numerosos niños y niñas nacen y crecen en el exilio. Generaciones de refugiados se encuentran en situaciones de extrema precariedad, como en Grecia, donde Tdh ha ofrecido soluciones de alojamiento a 120 personas, en 30 apartamentos destinados a familias vulnerables como alternativa a los campos de refugiados. También hemos dado la posibilidad de seguir una educación informal a 360 jóvenes para apoyarles en su integración y puesto en marcha un proyecto innovador para desarrollar sus competencias.

Proteger a los niños y niñas refugiados somalíes en Kenia
En 2017, Tdh ha aportado una ayuda significativa a cerca de 4.000 niños u niñas somalíes en el campo de Hagadera, cerca de la ciudad de Dadaab, al este de Kenia. Generaciones de refugiados viven allí desde que la guerra civil estalló en Somalia, hace 27 años. Muchos de ellos no están escolarizados y la inseguridad expone a los niños y niñas a la violencia y a los abusos sexuales. Nuestras actividades psicológicas y sociales también han apoyado a más de 2.500 niños y niñas que han vuelto de su tentativa de regresar a Somalia -incitados por el gobierno keniata que deseaba cerrar los campos de  refugiados situados alrededor de la ciudad de Dadaab, mientras que el país seguía todavía inmerso en la guerra civil.

Fuente original: Memoria 2017 Tdh Suiza