martes, 24 de julio de 2018

Congreso Mundial sobre Justicia Juvenil 2018: «El Congreso es el comienzo de un movimiento sólido»


El Congreso Mundial sobre Justicia para la Infancia ha tenido lugar en París del 28 al  30 de mayo de 2018. El tema de este año era reforzar los sistemas de justicia para la infancia: retos, sobre todo ligados a los desencadenantes de la violencia extrema. El evento está coorganizado por Terre des hommes – Lausana. Kristen Hope, consejera de investigación y defensora del Programa Acceso a la Justicia de Tdh ha respondido a nuestras preguntas.
-¿Cuál ha sido el impacto del Congreso?
El Congreso Mundial sobre Justicia para la Infancia de 2018 en París ha sido un éxito. Más de 800 participantes de 95 países diferentes han asistido al evento durante estos tres días. Algunos de los mejores representantes internacionales de una aproximación centrada en los derechos de la infancia frente a la violencia extrema estaban presentes. Ellos provienen de diferentes especialidades, desde profesiones jurídicas, organizaciones internacionales de derechos humanos, y las Naciones Unidas. También estaban presentes representantes gubernamentales e incluso los mismos jóvenes. Esta diversidad y esta complementariedad han conducido a intercambios muy ricos.
La justicia a menudo no es lo primero que la gente piensa cuando se habla de los derechos de la infancia. Sin embargo, es la tercera vez que ha tenido lugar un congreso mundial que ha reunido a tantas personas diferentes para hablar de justicia para los niños y niñas. El tema de este año -la violencia extrema - es muy pertinente pero también controvertido. La lucha fundamental en favor de los derechos de la infancia  como prioridad absoluta en cualquier acción que intenta contrarrestar o prevenir la violencia extrema es primordial.
Hemos creado una plataforma donde estas ideas pueden se expresadas. El Congreso no es un objetivo en sí mismo sino un medio eficaz para lograr un cambio perdurable en la vida de los menores que están en contacto con el sistema judicial. Es el comienzo de un movimiento sólido para contrarrestar algunos de los principales prejuicios vinculados a los jóvenes implicados en la violencia extrema.
-¿Podría contarnos algún momento fuerte para usted?
Es la manera en que los jóvenes han participado. Un grupo de jóvenes de diferentes países de Europa que habían tenido contacto con los sistemas judiciales estaban presentes en el Congreso Mundial de París. Ellos han participado en una sesión sobre la participación de los niños y niñas y de los jóvenes en los procesos judiciales con adultos que trabajan en los sistemas judiciales formales e informales.  Fue una discusión abierta y muy honesta sobre lo que se debería cambiar y como estos actores podrían escuchar mejor y valorar los puntos de vista de los menores en los sistemas judiciales.
El grupo de jóvenes enseguida ha hecho una presentación plenaria, donde han insistido en el hecho de que no es suficiente que los jóvenes expongan sus punto de vista, sino que es primordial que sean escuchados y que sus necesidades sean tenidas en cuenta. Las 800 personas presentes en la sala se han levantado para aplaudir su intervención. En el futuro, debemos implicar tanto como sea posible a los niños y niñas en la fase de desarrollo de iniciativas legales y de su realización.
-¿Cuáles son las siguientes etapas para Tdh?
Acabamos de finalizar la Declaración de París en colaboración con los miembros del consorcio. Se trata de una herramienta defensiva para todos los que luchan en favor de los derechos de la infancia en los sistemas judiciales y de los acusados de violencia extrema. La declaración subraya la primacía de los derechos de la infancia frente a una aproximación secundaria. Los niños y niñas tienen el derecho de no ser encarcelados, una medida que no debería ser utilizada más que como último recurso y durante un breve período de tiempo. Es un elemento fundamental de la Agenda de 2030 para el desarrollo perdurable en el que todos tenemos la responsabilidad común de vigilar para que ningún menor sea olvidado. En el transcurso de los próximos meses y de los próximos años, Tdh proseguirá abogando para cambiar las prácticas en los diferentes países y las conductas de los actores judiciales que trabajan diariamente con niños y niñas. 
Fuente original: http://bit.ly/2mEFB5t 
 
Vídeo: ¿Qué es la justicia juvenil restaurativa?
 

lunes, 16 de julio de 2018

El choque de la migración


En 2017, cincuenta millones de niños y niñas en el mundo han huido de la guerra, de la violencia, de la pobreza o de la inseguridad. Desarraigados a su pesar, viven la migración o el desplazamiento como un choque que afecta particularmente a cinco aspectos de su vida.
  • El sentimiento de seguridad y de protección: lejos de su hogar, se encuentran en situaciones de estrés y han perdido sus referentes que son indispensables para el buen desarrollo del menor
  • Sus relaciones y su entorno: la migración a menudo deteriora la relación de los niños y niñas con su familia y su comunidad. Ellos no pueden ir a la escuela, no tienen espacio para jugar y sufren a veces de aislamiento.
  • El respeto de sus derechos: mal informados o no hablan la lengua local, los niños y niñas emigrantes no conocen sus derechos y no saben a quién dirigirse para pedir ayuda.
  • Su identidad y sus roles: los niños y niñas adquieren muchas responsabilidades muy pronto, como por ejemplo trabajar para ayudar a cubrir las necesidades de la familia.
  • Las perspectivas de futuro: enfrentados a dificultades económicas y de integración los niños y niñas desplazados a menudo deben renunciar a sus sueños y ambiciones.
Nuestros especialistas en protección a la infancia trabajan con los niños y niñas, sus familias y sus comunidades para limitar las consecuencias psicológicas y sociales de la migración. Les ofrecen un tono protector, les transmiten competencias claves y mejorarán así sus perspectivas de futuro.
África del Oeste 
Nuestros puntos de esperanza ofrecen un espacio protector a los niños y niñas migrantes a lo largo del camino entre Costa de Marfil y Nigeria. Gracias a las actividades psicosociales, nuestros equipos refuerzan algunas de sus competencias. Los juegos de sociedad les permiten por ejemplo trabajar sobre sus emociones mientras que las actividades artísticas y creativas como la danza, el canto o la percusión aumentan su autoestima.
Jordania
Para apoyar y proteger a los niños y niñas más vulnerables afectados por la crisis siria en Jordania, nuestros equipos reintroducen en la vida de los niños y niñas lo que debería ser esencial: el juego. A través de juegos de construcción, del teatro y de los cuentos creados por niños y niñas para niños y niñas, les devolvemos el gusto de reírse y de imaginar otra realidad y les devolvemos la esperanza que la situación en Siria les ha robado.
Irak
Tdh ha lanzado un proyecto piloto “You Create” para mejorar el bienestar, la resiliencia y la cohesión social de los niños y niñas desplazados por el conflicto en Irak. Nuestros equipos forman y encuadran a los jóvenes y a los niños y niñas para que desarrollen y organicen ellos mismos actividades artísticas para sus pares. Bricolaje, jardinería, escultura, escritura o creación de un blog forman parte de las actividades que permitirán reforzar la protección, la participación y la autonomía de 2.000 jóvenes y niños y niñas.
Albania
En Albania, utilizamos el teatro como medio para apoyar a los niños y niñas emigrantes que regresan a su país y prevenir la migración de riesgo. Nuestros especialistas ayudan así a los menores a explicar sus sentimientos, a compartir sus experiencia y a gestionar positivamente sus emociones. Más de 500 niños y niñas y jóvenes participan regularmente en estas actividades organizadas en las escuelas y en los centros comunitarios en colaboración con las autoridades locales.
Fuente original:http://bit.ly/2LmBDsM

martes, 10 de julio de 2018

Egipto: cuando el fútbol ofrece un futuro a los niños y niñas refugiados


El fútbol, es algo más que la Copa del Mundo. Es también una formidable herramienta de integración. En Egipto donde viven más de cinco millones de refugiados y de migrantes, Terre des hommes (Tdh – Ayuda a la infancia) utiliza el fútbol para ayudar a los niños y niñas a reconstruirse psicológica y socialmente.
Las voces de las mujeres resuenan en uno de los siete centros familiares de Tdh en El Cairo. Las madres entonan una canción siria batiendo palmas. Una sonrisa nerviosa positiva se propaga: es un trozo de su patria que han llevado a Egipto. Doha, que vive aquí con su familia desde hace cinco años, acompaña su canto con movimientos de una danza siria. La realidad no es siempre así de dulce: «Nosotros huimos hace un año y hemos sufrido mucho», dice ella. «Cuando llegamos a Egipto los peques estaban muy perturbados.»
«El fútbol permite a los jóvenes recuperarse»
Nuestros animadores utilizan el fútbol como instrumento de trabajo, con el fin de ayudar a los niños y niñas a remontar sus dificultades personales : «Cuando pierden, los niños y niñas refugiados tienen la impresión de que no podrán levantarse porque ya han perdido todo durante la guerra. Gracias al fútbol les mostramos que pueden recuperarse y tener un objetivo en la vida», explica Pasant Aly Mokhtar, responsable del equipo de animación.
Transmitir competencias claves
Fuera, los menores juegan al fútbol: ellos y ellas driblan, corren y marcan. Pero las apuestas son muy altas. Khozayma Mohamed Mando, uno de nuestros entrenadores explica: «Yo no quiero que los niños y niñas se contenten con jugar. Me gustaría que progresen día a día y que adquieran nuevas competencias y se integren socialmente.»
Entre los niños y niñas que participan en nuestras actividades, muchos de ellos vienen de medios desfavorecidos y a veces expresan sus frustraciones con comportamientos agresivos. «Junto con los niños y niñas hemos elaborado un código de conducta y lo hemos colgado en la pared. Después de algunas semanas he quitado la hoja, ellos automáticamente respetan ahora las reglas», dice  Khozayma, sonriendo, no pierdo nunca la confianza en los niños y niñas.
Favorecer la integración  
En Egipto, la discriminación y el acoso racial con respecto a los refugiados sudaneses representan un gran problema de integración. Noor, una madre sudanesa, está sentada a la sombra de un árbol para mirar a su hijo Mohammed jugar. Ella llegó a El Cairo sola con sus hijos hace poco más de cinco años. Ella tiene miedo de relacionarse con desconocidos. Antes de cada partido los niños y niñas deben formar su equipo pero no pueden hacerlo basándose en la nacionalidad. Esto favorece la integración: Mohammed ha empezado a relacionarse con los niños y niñas. «La conducta de mi hijo ha cambiado desde que participa en estas actividades», nos confía Noor sonriendo.
Reforzar la confianza en sí mismo  
Algunos niños y niñas llevan todavía el fardo de la guerra o la pérdida de un miembro de su familia. Otros no se acuerdan ya de su casa, pero les cuesta adaptarse a su nuevo entorno. Cuando participan en los entrenamientos por primera vez, se encuentran muy vacilantes.
El trabajo de Khozayma es mejorar su confianza: «No se trata de ser el mejor. Yo dedico mi atención y mi apoyo a todos, incluso a los niños y niñas que tienen pocas competencias. Aquí el estado de espíritu es "tu puedes hacerlo".»

martes, 3 de julio de 2018

Recomendaciones para la reunificación de los niños y niñas separados de sus familias

La “Alianza para la protección de la infancia en acción humanitaria” es una red de inter-agencias que cuenta con casi 100 miembros que trabajan juntos para proteger a los niños y niñas que atraviesan pruebas difíciles. Hacemos un llamamiento de acción urgente para reunir rápidamente a los niños y niñas separados de sus familias y poner fin a su detención, conforme a sus intereses superiores.
En base a nuestras experiencias colectivas, los conocimientos que hemos aprendido de ellas y las normas reconocidas en materia de cuidados y de protección a la infancia, nosotros exhortamos a todas las partes a:
- Facilitar el reagrupamiento familiar rápido;
- Aportar un apoyo psicológico y psicosocial a los niños y niñas y a sus familias;
-  Asegurarse de que los procedimientos administrativos y jurídicos respeten los intereses superiores de la infancia;
- Impedir cualquier nueva separación familiar poniendo fin a recurso de la detención.
Situación actual  
En un periodo de cinco semanas, al menos 2.300 niños y niñas han sido separados de sus familias en la frontera sur de Estados Unidos. El decreto ejecutivo promulgado intenta poner fin a la separación de las familias recurriendo a la detención familiar. En consecuencia, los menores ahora son detenidos con sus padres en los mismos centros de tratamiento. Sin embargo, la separación siempre es posible pues estos menores no pueden legalmente estar detenidos más allá de 20 días, mientras que el plazo para tratar las peticiones de asilo o de los procesos de inmigración son mucho más largos.
Perjuicios y riesgos potenciales para los niños y niñas si no se hace nada
Se ha demostrado que la separación de los miembros de la familia y la detención - sea no acompañada o familiar - tiene efectos negativos en el desarrollo general de los niños y niñas y su bienestar a largo plazo. Las secuelas duraderas en el bienestar de los niños y niñas aparecen casi inmediatamente y aumentan con la duración de la separación. Es particularmente cierto si la situación no se explica al menor de una manera apropiada o si el menor ya ha atravesado por pruebas anteriores o múltiples.
Durante una separación familiar y el alojamiento en una casa, los niños y niñas están expuestos a grandes riesgos de negligencia, violencia, explotación y abuso. Los niños y niñas no pueden desarrollarse plenamente sin lazos afectivos fuertes con sus principales referentes educativos. Esto es cierto para cualquier menor, lactante o adolescente. La separación súbita y obligada de los menores de sus padres pueden causarles un perjuicio comparable al que sufren los niños y niñas durante las crisis humanitarias, como el hecho de vivir en zonas de guerra o en campos de refugiados.
La detención familiar tiene un impacto muy nefasto en el bienestar a largo plazo de los niños y niñas y de sus padres. Otro efecto negativo directo sobre el bienestar de los niños y niñas, es que la detención disminuye también la capacidad de los padres para protegerles de las secuelas psicológicas y cognitivas de larga duración.
Recomendación 1:  Facilitar el reagrupamiento familiar rápido
- Coordinar, a través de un amplio equipo de trabajo dedicado a la reunificación de los niños y niñas no acompañados, la acción de las agencias gubernamentales y de los actores de la protección de la infancia con el objeto de favorecer la identificación, las referencias, la localización y la reunificación rápida de los niños y niñas separados.
- Asegurar la puesta en marcha de procedimientos operacionales estandarizados para delimitar los roles y responsabilidades (funcionales y geográficos) de las personas implicadas en el acogimiento, la reunificación y la determinación del estatus jurídico de los niños y niñas separados de su familia. Estos procedimientos sobre todo deberían incluir una consolidación de los protocolos de compartir la información y los sistemas de gestión de los casos para responder a las necesidades individuales de los niños y niñas y de sus familias.
- Establecer asociaciones con las comunidades de inmigrantes y las organizaciones de la sociedad civil vinculadas para facilitar la reunificación familiar rápida.
- Establecer una relación entre las demandas de los niños y niñas y los padres para  asegurar que sus casos sean tratados en conjunto.
- Respetar el derecho de los padres y de los niños y niñas de escoger su plan de reunificación en función de sus preferencias.
- Cesar de desplazar a los niños y niñas separados lejos de sus padres o en distintas ubicaciones.
Rcomendación 2: proveer de un apoyo psicológico y psicosocial a los niños y niñas y a sus familias
- Asegurar un contacto cotidiano entre los niños y niñas y sus familias y prepararles para la reunificación.
- Reforzar el acceso a los servicios de salud mental y de apoyo psicosocial adaptados a los niños y niñas.
- Informar a los niños y niñas, a las familias y a las personas que les encuadran del avance de su caso utilizando los canales apropiados para asegurar una información rápida, segura, accesible y apropiada en función de la edad y del sexo de cada uno.
Recomendación 3: Asegurarse de que los procedimientos administrativos y jurídicos respeten los intereses superiores de los niños y niñas 
- Limitar la exposición de los menores a los centros de tratamiento, de detención o de otros dispositivos de alojamiento institucional.
- Vigilar que todo el personal que interactúa con los niños y niñas reciba una formación apropiada en materia de cuidados y de apoyo adaptados al handicap, a la edad, al sexo o a eventuales traumas.
- Establecer y respetar los procedimientos administrativos y jurídicos que tratan de los niños y niñas separados de sus familias de una manera no discriminatoria, adaptada a su edad y que tenga en cuenta los traumas sufridos.
- Dar a los niños y niñas separados de sus familias acceso a una representación jurídica en un tiempo oportuno.
- Informar a los niños y niñas utilizando medios de comunicación adaptados a su edad, su sexo y su handicap.
Recomendación 4: impedir cualquier nueva separación familiar, poniendo fin al recurso de detención
- Identificar las alternativas comunitarias a la detención no privativa de libertad, que favorecen la unidad familiar y tienen en cuenta la evolución de las necesidades de la familia a la vez que la evolución de su caso.
- Colocar a todos los niños y niñas en espera de reunificación en un marco familiar lo menos restrictivo posible, donde el interés superior del menor constituye la consideración primordial.
- En todo momento, vigilar que los niños y niñas se beneficien de un acceso apropiado a la alimentación, a un alojamiento, a asistencia sanitaria, al descanso, a actividades educativas, sociales y recreativas y al contacto cotidiano con los miembros de su familia y con los servicios psicosociales y jurídicos profesionales.
Fuente original: http://bit.ly/2NjPCky