jueves, 31 de mayo de 2018

Albania: aligerar la carga de las familias que entran en el país


En Albania, la situación socioeconómica empuja a la población a migrar. Estos últimos años, el número de migrantes que vuelven al país ha aumentado considerablemente, decenas de miles de albaneses han visto rechazado el asilo en los países de la UE. Numerosos niños y niñas repatriados y sus familias tienen dificultad para rehacer su vida en Albania. Terre des hommes – Lausana (Tdh- Ayuda a la infancia) les ayuda en su día a día.
Nos encontramos en un rastrillo en el centro de la ciudad de Lezhë, un municipio en el norte de Albania. Alma y su marido Agim, que forman parte de la comunidad egipcia de Albania, saludan cortésmente a los clientes delante de los calcetines y gorros de su puesto. Sus sonrisas esconden los vestigios de un duro viaje: partieron para volver a empezar en Europa del Oeste y han sido obligados a quedarse en Albania.
La familia ha abierto este pequeño comercio gracias al apoyo de Tdh, que ofrece hasta 500 euros a los emigrantes repatriados. En 2017, 80 familias albanesas han aprovechado esta ayuda financiera, una cifra que todavía será mayor este año. Gracias a esta clase de apoyo, los emigrantes que vuelven no deben comenzar su vida de cero. Además de mejorar sus condiciones de vida, la ayuda refuerza la confianza en sí mismos y facilita su reintegración social. «Esta actividad nos permite ganar un poco de dinero para la alimentación y el material escolar de nuestras hijas y si conseguimos ahorrar un poco, quizás un día podamos tener nuestra propia casa», declara Agim.
Gracias a Tdh, las chicas han podido aprovecharse de un apoyo psicológico y de medidas de inserción social al regresar a Albania. En 2017, 2.700 niños y niñas y 380 familias han podido participar en las actividades de nuestros cuatro centros comunitarios de Albania para desarrollar sus competencias, asegurar una reinserción tranquila y prevenir la emigración de riesgo. «Es un lugar donde las familias repatriadas y las familias que piensan emigrar pueden compartir sus experiencias y sus inquietudes», explica Lindita Marku, representante de uno de los centros. Actualmente, Alma y Agim prefieren mirar al futuro esperando que sus adolescentes encuentren un buen empleo en el país.
Esta familia albanesa no es la única que ha vivido esta experiencia. Mal preparada, la migración provoca peligros y vuelve a los niños y niñas vulnerables. Pero no va a disminuir mientras las perspectivas de futuro en el país no sean favorables. El aumento del número de solicitantes de asilo albaneses estos últimos años coincide con la “crisis” de los refugiados en la Unión Europea. La gran mayoría de los migrantes son considerados como emigrantes económicos y su petición es denegada. Vincent Tournecuillert, director del programa Migración de Tdh para Europa, explica: «Nosotros no discutimos la legitimidad de expulsar a los emigrantes cuya demanda de asilo ha sido denegada. Lo que pedimos, es una serie de servicios apropiados que aseguren la dignidad de las condiciones de regreso. Los derechos de la infancia deben ser tenidos en cuenta para garantizar una repatriación segura y adaptada a los niños y niñas».
Tdh se compromete a continuar aligerando el fardo de los repatriados que deben empezar de cero. Dicho esto, en primer lugar deberán movilizarse recursos locales e internacionales para asegurar una protección apropiada a los niños y niñas emigrantes.
Fuente original: http://bit.ly/2xwf4PP