lunes, 30 de enero de 2017

Balcanes: ¿Por qué los refugiados continúan su viaje a pesar del frío?

Más de 7.000 refugiados están bloqueados en Serbia. A pesar de las temperaturas glaciales, muchos de ellos no quieren volver a los campos habilitados por el gobierno, demasiado lejos de las fronteras que intentan cruzar. Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a lainfancia) aporta una ayuda de urgencia a los niños y niñas y a sus madres para luchar contra el frío.
Las rutas migratorias son largas, frías y peligrosas. Sin embargo, alrededor de 150 personas –de las cuales del 30 al 40% son menores, llegan a Serbia cada día. Sobre todo vienen de Bulgaria o Macedonia habiendo emprendido la “cerrada” ruta de los Balcanes. Los refugiados y emigrantes se encuentran actualmente bloqueados en Belgrado, a causa del cierre de las fronteras, debido al endurecimiento de las políticas europeas y de la actitud hostil de algunos países de Europa como Hungría y Croacia.   
Las condiciones de vida con las que los refugiados afrontan el glacial invierno de Belgrado son aterradoras. Algunos de ellos duermen en almacenes abandonados y en barracas, con  temperaturas que bajan de cero grados a la noche. ¿Entonces, por qué no acuden a los centros de acogida oficiales?

A menudo, los refugiados y emigrantes temen ser detenidos o expulsados  a Macedonia o a Bulgaria, donde se ha informado de la existencia de violencia física contra los refugiados. La expulsión  de un país  a  otro va en contra del derecho de asilo y del derecho internacional. Además, los centros oficiales están alejados de los centros urbanos y de todos los servicios. Están también lejos de las fronteras por las cuales los refugiados esperan proseguir su ruta. Por otro lado, a muchos de ellos se les niega el acceso a los centros si no están registrados oficialmente. Y para acabar, no siempre hay sitio para acogerlos.
Fuente original: http://bit.ly/2kLCJ7S

martes, 24 de enero de 2017

De beneficiario en Brasil a Educador Social

Tierra de hombres apoyó a Fernando Pereira con 12 años. Veintiséis años después, trabaja ayudando a otros niñ@s y adolescentes

Fundación Tierra de hombres en Brasil ha atendido a miles de niños, niñas y adolescentes en los casi 30 años de trabajo desarrollados en el país en materia de Justicia Juvenil Restaurativa y prevención de la violencia. Uno de sus antiguos beneficiarios, Fernando Márcio Pereira da Luz, es hoy Educador Social y estudiante de Servicios Sociales. Su primer contacto con Tdh Brasil fue en 1990, cuando tan solo tenía 12 años. Después de aceptar la invitación de conocer el proyecto social que llevaba a cabo la Fundación, comenzó a participar en diversas actividades tales como la fabricación de polos de hielo, el cuidado del jardín,  realización de piezas de artesanía y pintura, capoeira y otras actividades administrativas. Junto con otros niños y adolescentes, pasó cuatro años inmerso en estas acciones del proyecto, hasta que orientó su camino hacia las prácticas en la empresa pública de telecomunicaciones Ceara, que al cabo del tiempo lanzó la telefonía móvil en el país.

Pasó un año allí hasta concluir el periodo de prácticas, aunque Fernando Pereira permaneció ligado a Tdh Brasil colaborando en algunas tareas, que le dieron la oportunidad, en 1998, de colaborar con la ya desaparecida Asociación Curumins, cuya misión era la de ayudar a niños, niñas y adolescentes en peligro de quedarse sin hogar a la vez que construía una ciudadanía que valorara sus habilidades y capacidades.

Hasta mediados de 2003, el antiguo beneficiario de Tdh Brasil participó como educador social apoyando a los niños atendidos dentro del proyecto. "Mis actividades estuvieron dirigidas principalmente a trabajar en la recuperación de la autoestima, la sexualidad y el género de los niños y adolescentes, tratando de devolverles la infancia que le corresponde, con el desarrollo de actividades recreativas como la creación de muñecas, cometas, pelotas y barcos ", compartió Pereira. También llevó a cabo trabajos en las calles del barrio Mucuripe y Playa Futuro, en Fortaleza, donde ayudaba a niños y niñas trabajadores, donde se dedicó a luchar por su erradicación. En Curumins, niños y adolescentes participaron en actividades lúdicas, como realizar murales en la pared de los locales de la asociación, donde expresaban sus deseos, tan simples como tener una casa o un parque para jugar.

"Me siento tan feliz cuando un niño me para y me dice: “¿Señor, se acuerda de mí? Yo sí recuerdo los consejos que me diste". Cuando dice eso, da un golpe en el corazón de la gente, a pesar de que sabemos que muchos niños acabaron en los lugares equivocados", dijo Fernando Pereira contento por el gratificante trabajo que realizó en Curumins. Él cree que la participación en actividades sociales llevada a cabo por Tierra de hombres Brasil le proporcionó un beneficio notable en su vida personal. "De todo corazón digo que fue justo allí donde tuve la idea de lo que era mejor para mi vida, desde el momento en me convertí en catequista, cuando me volqué más en el ámbito de lo social", dijo.


Actualmente, Fernando Pereira participa en la Asociación de Moradores Enchanted Castle con un proyecto que trabaja con jóvenes en riesgo de exclusión a través de la danza (ballet clásico, street de rua breakdance y BIP-BOP). 

lunes, 23 de enero de 2017

Torkham - Un éxito humanitario

En  Torkham, Afganistán, pocos niños y niñas tienen acceso a la educación. Desde 2006, en colaboración con las ONG locales, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la Infancia) ha podido proteger a estos niños y niñas ofreciéndoles actividades educativas y recreativas y apoyo psicológico. A finales de 2016, se han inaugurado cuatro escuelas.  Ahora es el momento de pasar el testigo a la comunidad.
Torkham es una ciudad situada al este de Afganistán, cerca de la frontera con Pakistán. En esta región, la escasa tasa de escolarización de los niños y niñas representa un gran problema. La mayoría de ellos deben trabajar para ayudar a cubrir las necesidades de su familia y, por motivos culturales, a las niñas no se les anima a recibir una educación. Por otro lado, la única posibilidad de ir a la escuela es atravesar la frontera para ir a Pakistán o caminar hasta la escuela oficial situada a 12 km de Torkham.
Niñas que frecuentan el centro de protección 
para niños y niñas en Torkham.

En el interior de un centro de protección para niños y niñas en Torkham*, Tdh propone a los pequeños trabajadores actividades educativas y de apoyo psicológico. Nuestros especialistas les ayudan a volver a la escuela y a los más vulnerables de entre ellos se les ha podido ofrecer apoyo financiero para aumentar los ingresos de sus familias. Los menores se han mostrado muy entusiasmados y muchos de ellos han podido volver a los bancos de la escuela. Después de esto, las negociaciones con la Dirección de Educación de la provincia han permitido abrir cuatro escuelas en la ciudad de Torkham.  
«Muchas cosas han cambiado», declara Ahmad, una joven que frecuenta el centro de Tdh. «Ahora podemos ir a la escuela. Cuando estamos enfermas, nos llevan a ver al doctor y nos dan medicamentos. Aquí nos apoyan. Los niños de todo el pueblo, incluso las niñas, vienen al centro.»
Alumnos  de Torkham
Estos diez años de esfuerzos han sido llevados en estrecha colaboración con las ONG y comunidades locales. A finales de 2016, hemos podido confiar  las actividades del centro de protección en su totalidad a las organizaciones locales. Todos los niños y niñas que frecuentaban el centro se dan cita ahora en las nuevas escuelas  de Torkham, lo que permite asegurar la perdurabilidad de la educación en esta región y ofrece a todos un futuro prometedor.

*En Torkham, hemos acudido en ayuda de los niños y niñas y de sus familias con el apoyo financiero de la Unión Europea.
Fuente original: http://bit.ly/2jpEQdf

jueves, 19 de enero de 2017

Numerosos niños y niñas deben afrontar temperaturas glaciales

Una ola de frío que ha alcanzado los -27° se extiende estos días por Europa central. Las primeras víctimas de estas temperaturas son los refugiados que intentan llegar a Europa central por la ruta de los Balcanes. Para escapar de los controles fronterizos y policiales han recurrido a guías que a veces les abandonan en el camino. Toman atajos, alejados de ciudades y pueblos. Estas condiciones de vagabundeo les exponen a elevados riesgos de hipotermia y de hambre. Esto es más real para las familias, enlentecidas en su progresión por los niños y niñas.
«Los refugiados buscan un sitio seguro, pero las condiciones para conseguirlo se vuelven cada vez más difíciles debido al endurecimiento de las políticas de acogida de los países de tránsito y del frío glacial. La mayoría de los refugiados no esperaban estas condiciones. Se refugian en cuevas o en industrias abandonadas donde las condiciones de vida son inhumanas, alejados de los recursos alimentarios, sanitarios y médicos », explica Camille Tournebize, de la oficina de Terre des hommes (Tdh – Ayuda a la infancia) en Budapest. «La esperanza de reunirse con sus parientes más al norte les lleva a asumir los riesgos».
Se calcula que más de 75.700 personas se encuentran desamparadas en la región de los Balcanes, de los cuales cerca de un tercio son niños y niñas. Los gobiernos y las ONG les recomiendan acudir a los centros de acogida, pero la mayoría están completos. Los y las jóvenes que viajan solos, a menudo son rechazados. Tdh considera inaceptable dejar a los menores sin ayuda y protección adecuadas, incluso cuando viven fuera de los lugares oficiales.
Presente en los Balcanes desde 2015, Tdh ha creado un espacio dedicado a los niños y niñas y a sus madres en el centro de Belgrado con su colaborador local Novi Sad Humanitarian Centre(NSHC). Este espacio permite distribuir a las familias productos de primera necesidad, artículos sanitarios suministros para bebes y localizar a las personas que necesitan ayuda urgente, sobre todo a las mujeres embarazadas. En el transcurso de las dos últimas semanas, alrededor de 260 niños y niñas y más de 200 mujeres han encontrado allí un apoyo.

Vuestro donativo nos permite ayudar a los niños y niñas más vulnerables.
Fuente original: http://bit.ly/2k7Lngr

miércoles, 18 de enero de 2017

Guinea - Reanudación del programa Atenciones Médicas Especializadas – Viaje hacia la vida

Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) ofrece de nuevo en Suiza el tratamiento necesario a los niños y niñas guineanos aquejados de enfermedades cardíacas, al finalizar la crisis del ébola en Guinea. A causa de la epidemia que ha asolado el país y provocado más de 2.500 víctimas, los traslados para las intervenciones cardíacas tuvieron que cesar durante dos años.
Alpha Oumar aquejado de una tetralogía de Fallot, una patología que impide al corazón bombear suficiente oxígeno a la sangre. En Guinea donde el 70% de la población vive en zona rural, lejos de los centros de salud, muchos niños y niñas son diagnosticados demasiado tarde«Mientras  que en Suiza, estos casos se diagnostican antes o poco después de nacer, la enfermedad de Alpha Oumar fue descubierta solamente hace algunos meses, el niño de cuatro años, ha tenido la suerte de haber sobrevivido hasta el momento de su intervención quirúrgica», declara  Zihret Hasanovic, colaborador del programa de cuidados médicos especializados.
Agotado pero curioso, Alpha Oumar, uno de los primeros niños guineanos transferidos desde el fin de la crisis del ébola, aterrizaba en Suiza el 21 de diciembre. Realizaba el viaje con Mariama, una jovencita de 15 años originaria de una familia de agricultores y también aquejada de una cardiopatía. Triste al estar alejado de su madre, el pequeño se ha sentido un poco reconfortado junto a la adolescente que habla su mismo idioma. Enseguida los dos guineanos han sido conducidos al Hospital Universitario de Ginebra para ser examinados y antes de ser acogidos en La Maison de Massongex hasta el momento de su operación.

Después de realizada la operación, que todavía no puede efectuarse en África del Oeste, los dos guineanos podrán volver a su casa y llevar una vida sana y normal.
Tdh les asegurará un seguimiento médico y escolar. Cada año, ofrecemos un futuro mejor a cerca de 20 niños y niñas de Guinea. Nosotros deseamos a estos dos jóvenes pacientes  una excelente vuelta a su nueva vida con buena salud.
Fuente original: http://bit.ly/2jLO4Rv