sábado, 23 de diciembre de 2017

Rohingyas: combatir la malnutrición para salvar vidas


En el Bazar de Cox en Bangladesh, cientos de miles de refugiados rohingyas se amontonan en condiciones de vida muy difíciles. Las familias no tienen acceso a la comida en cantidad suficiente. En el campo, nuestro equipo ha abierto dos centros de nutrición supervisados por un médico para asistir a los niños y niñas que sufren de malnutrición. Otros tres deberían abrir pronto. Los niños y niñas reciben un alimento hiperproteico a base de leche y crema de cacahuete para subsanar rápidamente sus carencias. Ivana Goretta, periodista de Terre es hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), estaba sobre el terreno y nos cuenta su testimonio en imágenes.
«Yasmina tiene 4 años y medio, es la pequeña de 5 hermanos. Ella me ha dicho «esto es bueno». Su madre está aliviada, es la primera vez que la ve comer desde hace días. Ella ha oído hablar de nuestro centro al jefe de su comunidad. Cada mañana, las mamás hacen cola ante la puerta para que asistamos a sus niños y niñas. Una vez en el centro, esperan una media hora para asegurarse de que su apetito ha vuelto. Unos minutos más tarde, Yasmina y su mamá salen con los 32 paquetes necesarios para el tratamiento del menor.
Chuwaira tiene dos años. Sufre de malnutrición severa. Es un alivio verla comer con apetito el paquete que le ha dado el equipo médico de Tdh. Ella está sentada en las rodillas de su hermana mayor, Rugada, de 8 años, que también cuida de ella. Nos regala una radiante sonrisa antes de abandonar nuestro centro.
En el Bazar de Cox, formamos a voluntarios para que identifiquen la malnutrición infantil. Estos son rohingyas que viven también en el campo y que se comprometen con nosotros. Ellos lo hacen con seriedad y buen humor, y pueden dirigirse a las familias en su lengua, lo que es muy importante.
Si se encuentran muy enfermos, a algunos niños y niñas se les da antibióticos. Una voluntaria rohingya formada por Tdh explica cuidadosamente a los padres como dar el medicamento al menor y la duración del tratamiento.
Con el excepcional apoyo de los rohingyas que viven allí, estamos construyendo un tercer centro de nutrición en el centro del campo del Bazar de Cox. Debería haber otros, lo que permitirá aumentar enormemente nuestra capacidad de acogida a los niños y niñas malnutridos.»
Necesitamos fondos suplementarios para poder ayudar todavía más a los niños y niñas rohingya. Apoyad nuestra acción haciendo un donativo ahora.
Fuente original:  http://bit.ly/2zlvMx5