lunes, 23 de octubre de 2017

Moldavia - La escuela, llave de la integración para los niños y niñas romaníes


En Moldavia, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) quiere hacer de la escuela un espacio de acogida para todos los niños y niñas, sea cual sea su pertenencia étnica. Mediante la creación de ludotecas, la organización de actividades federadas y la formación de un centenar de profesionales de la educación, hemos mejorado la integración escolar para más de mil niños y niñas romaníes.
Mihai, padre de familia romaní, desconfiaba de la escuela. Habiendo abandonado él mismo los estudios muy pronto cuando era niño, no veía los beneficios de mandar allí a su hija Marcela. Temía sobre todo que fuese víctima de discriminación  por parte de sus compañeros y profesores a causa de su condición de romaní.
Une exclusión social profundamente arraigada  
Los temores de Mihai de hecho son fundados: un estudio publicado por UNICEF, informa que el 16% de los alumnos y alumnas romaníes son víctimas de violencia y abuso en los establecimientos escolares, frente al 7% de otros niños y niñas. Los padres romaníes perciben pues la escuela como un entorno hostil para sus hijos e hijas. A pesar de los numerosos esfuerzos del gobierno y de organizaciones nacionales para reducir la discriminación en todos sus aspectos, los romaníes todavía sufren una exclusión social muy fuerte. 
La escuela, primer lugar de integración
La educación no es sólo un derecho para los niños y niñas, sino también la llave para asegurar a todas las personas un futuro. Nuestro equipo en Moldavia ha creado espacios escolares lúdicos y amigables con el objetivo de reunir a los niños y niñas y a sus madres y padres, romaníes o no y hace la escuela más atractiva. En el transcurso de dos años hemos puesto en marcha ludotecas en unas treinta escuelas en zonas densamente pobladas por los romaníes y les hemos equipado de material pedagógico y recreativo. Gracias a los intercambios con otros padres y profesores, Mihai se ha convencido que la escuela podría ser un entorno acogedor y feliz para su hija. «Yo lamento no haber tenido la suerte de estudiar cuando era niño. Quiero que mi hija vaya a la escuela y que saque de ello un gran provecho.»
Acompañamiento profesional  
Hemos formado enseñantes y trabajadores sociales para que puedan acompañar mejor a los niños y niñas y a sus madres y padres, en particular a los nacidos en la comunidad romaní «nosotros trabajamos juntos para hacer la escuela más atractiva y crear una atmósfera positiva para los niños y niñas romaníes para que el tiempo que pasen allí sea útil y agradable», explica una enseñante de la escuela de Falesti.
En Moldavia, uno de los países más pobres de Europa, un centenar de personas abandonan el país cada día para buscar trabajo en el extranjero. A menudo la escuela es el único lugar de referencia y el profesorado el único modelo para los niños y niñas abandonados a su suerte. Nuestro trabajo es indispensable y proseguimos nuestros esfuerzos para apoyar al sistema escolar tanto para los niños y niñas romaníes como para los demás niños y niñas de Moldavia.
Fuente original: http://bit.ly/2lb70xW