lunes, 30 de octubre de 2017

Jornada del lavado de manos: «Nuestras manos, nuestro futuro!»


El 15 de octubre, Terre de hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) organizó actividades educativas en 154 comunidades a través de 11 países con el objetivo de sensibilizar a las poblaciones de la importancia de lavarse las manos con jabón y promover buenas prácticas higiénicas. Más de 8.000 niños y niñas y 4.000 adultos participaron en actividades pedagógicas, como por ejemplo, juegos y concursos de pintura, construcción de un dispositivo para lavarse las manos y técnicas para lavarse bien las manos.
En 2016, con el fin de reducir los riesgos de contraer enfermedades ligadas al agua y a la higiene, nuestros especialistas han permitido a más de 330.000 personas acceder al agua potable en escuelas, comunidades y centros de salud. La población también ha sido informada sobre buenas prácticas en materia de higiene, vacunaciones y recursos para una asistencia inmediata. Nuestros equipos también han sensibilizado a cerca de 800.000 personas principalmente en Bangladesh, Burkina Faso, Afganistán, Benín, Guinea, Mali y Mauritania.
Para saber más sobre el tema «Nuestras manos, nuestro futuro!», visitad la página Global Handwashing Day.
Fuente original:  http://bit.ly/2yYVX0t

jueves, 26 de octubre de 2017

¿Habéis redactado vuestro testamento?


El 13 de septiembre, fue el Día Internacional del Legado Solidario, ocasión para pensar sobre el testamento, a veces olvidado pero sin embargo tan importante. En Suiza, seis personas de cada diez fallecen sin hacer testamento. Sin documento oficial y sin familia próxima, los bienes y haberes son distribuidos a parientes lejanos o al Estado. ¿Por qué no pensar en una alternativa, como un testamento a favor de los niños y niñas? Nos encontramos con Vincent Maunoury, de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia).
Muchos suizos eligen poner a Tdh entre sus legatarios. ¿Cuáles son los argumentos que les han convencido según usted?
Desde hace más de cincuenta años,  somos conocidos por la eficaz ayuda que aportamos a millones de niños y niñas en el mundo cada año. Invertimos el 88% de los donativos y legados en proyectos sobre el terreno. Una señal de seriedad.
¿Cuál es el perfil de estos donantes testamentarios?
Un donante testamentario de cada dos ya era donante en vivo de nuestra Fundación. El prolongar su acción al fallecer es un gesto muy grande. A veces son los notarios, ellos mismos donantes, quienes animan  a sus clientes sin herederos directos a incluir a Tierra de hombres en sus legados. Para nosotros es importante sensibilizar al público en la cuestión de la donación testamentaria.
¿Es complicado introducir a una ONG en el testamento?
Nosotros no somos asesores jurídicos, pues no damos ayuda sobre este punto preciso. Simplemente recordamos que es importante redactar un testamento para evitar una aplicación estricta del derecho sucesorio que a veces no corresponde a la voluntad del difunto. Se trata de redactar un primer manuscrito que es preciso validarlo enseguida por un notario o un abogado especializado en derecho de sucesiones.
¿Estás en contacto con las o los que os han incluido en su testamento ?
En algunos casos sí, entonces les proponemos encontrarnos o efectuar una visita a nuestros proyectos en el extranjero. Los donativos que nos han dado enseguida pueden ser atribuidos a una u otra de nuestras misiones. A veces ocurre que el donante desea que su dinero vaya a una causa particular.
¿Qué parte de vuestros ingresos representan estas donaciones post mortem?
Alrededor del 7% de nuestros ingresos, pero varía mucho, pues puede ocurrir que una o dos personas muy afortunadas nos leguen una parte de su fortuna. De manera general, constatamos una progresión de este tipo de donativos. Esto es válido para todas las ONG. Actualmente sobre treinta mil millones anuales que mueve el mercado de sucesiones, entre trescientos y cuatrocientos millones van a parar a organizaciones caritativas.
Fuente original: http://bit.ly/2gFzKtD

lunes, 23 de octubre de 2017

Moldavia - La escuela, llave de la integración para los niños y niñas romaníes


En Moldavia, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) quiere hacer de la escuela un espacio de acogida para todos los niños y niñas, sea cual sea su pertenencia étnica. Mediante la creación de ludotecas, la organización de actividades federadas y la formación de un centenar de profesionales de la educación, hemos mejorado la integración escolar para más de mil niños y niñas romaníes.
Mihai, padre de familia romaní, desconfiaba de la escuela. Habiendo abandonado él mismo los estudios muy pronto cuando era niño, no veía los beneficios de mandar allí a su hija Marcela. Temía sobre todo que fuese víctima de discriminación  por parte de sus compañeros y profesores a causa de su condición de romaní.
Une exclusión social profundamente arraigada  
Los temores de Mihai de hecho son fundados: un estudio publicado por UNICEF, informa que el 16% de los alumnos y alumnas romaníes son víctimas de violencia y abuso en los establecimientos escolares, frente al 7% de otros niños y niñas. Los padres romaníes perciben pues la escuela como un entorno hostil para sus hijos e hijas. A pesar de los numerosos esfuerzos del gobierno y de organizaciones nacionales para reducir la discriminación en todos sus aspectos, los romaníes todavía sufren una exclusión social muy fuerte. 
La escuela, primer lugar de integración
La educación no es sólo un derecho para los niños y niñas, sino también la llave para asegurar a todas las personas un futuro. Nuestro equipo en Moldavia ha creado espacios escolares lúdicos y amigables con el objetivo de reunir a los niños y niñas y a sus madres y padres, romaníes o no y hace la escuela más atractiva. En el transcurso de dos años hemos puesto en marcha ludotecas en unas treinta escuelas en zonas densamente pobladas por los romaníes y les hemos equipado de material pedagógico y recreativo. Gracias a los intercambios con otros padres y profesores, Mihai se ha convencido que la escuela podría ser un entorno acogedor y feliz para su hija. «Yo lamento no haber tenido la suerte de estudiar cuando era niño. Quiero que mi hija vaya a la escuela y que saque de ello un gran provecho.»
Acompañamiento profesional  
Hemos formado enseñantes y trabajadores sociales para que puedan acompañar mejor a los niños y niñas y a sus madres y padres, en particular a los nacidos en la comunidad romaní «nosotros trabajamos juntos para hacer la escuela más atractiva y crear una atmósfera positiva para los niños y niñas romaníes para que el tiempo que pasen allí sea útil y agradable», explica una enseñante de la escuela de Falesti.
En Moldavia, uno de los países más pobres de Europa, un centenar de personas abandonan el país cada día para buscar trabajo en el extranjero. A menudo la escuela es el único lugar de referencia y el profesorado el único modelo para los niños y niñas abandonados a su suerte. Nuestro trabajo es indispensable y proseguimos nuestros esfuerzos para apoyar al sistema escolar tanto para los niños y niñas romaníes como para los demás niños y niñas de Moldavia.
Fuente original: http://bit.ly/2lb70xW

viernes, 20 de octubre de 2017

Tdh defiende los derechos de la infancia migrante en Suiza


Los niños y niñas y los jóvenes que, solos o con su familia, han huido de los conflictos en su país para refugiarse en Suiza, han vivido hechos traumáticos. Pueden llegar a ser muy vulnerables. En el marco de la Alianza para los derechos de la infancia migrante    (ADEM*), en colaboración con Cruz Roja Suiza (CRS) y la agrupación «Support for Torture Victims», Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) organiza una conferencia nacional con el título, “Sobreponerse a un trauma: ¿cuáles son las perspectivas para los niños y niñas y jóvenes emigrantes?”, el 7 de diciembre de  2017 en Berna.
¿Cómo ayudar a los jóvenes migrantes a sobreponerse a sus traumas e integrarse en la sociedad respetando sus derechos? Tendréis ocasión de dialogar con especialistas de la salud, de la integración y del acogimiento de los jóvenes migrantes, así como con profesionales en derecho, en formación y con el gran público.
Inscripción e información sobre el programa aquí.
   *En 2006, Terre des hommes,el Institut international des droits de l’enfant (IDE) y la Fondation suisse du Service Social International (SSI) decidieron unir sus fuerzas con el fin de mejorar el acogimiento y el seguimiento de los menores no acompañados (MNA) en Suiza, creando "Alliance pour les droits des enfants migrants" (ADEM).
Fuente original:  http://bit.ly/2yWlBTW

martes, 17 de octubre de 2017

Role Model Award - Tdh distinguida por sus proyectos deportivos para niños y niñas


Con ocasión de la cuarta edición de los Role Model Awards de Football is More Foundation de Liechtenstein, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) el lunes fue recompensada por sus  proyectos de ayuda psicosocial mediante el deporte destinados a los niños y niñas en contexto de crisis en la categoría “Compromiso social de una ONG».
«Es un gran honor para nosotros recibir este premio. Esta recompensa nos motiva a proseguir y a reforzar el compromiso de Tdh con nuestros proyectos deportivos en favor de la infancia», explica Vito Angelillo, director  de Tdh.
Desde 2004, Tdh concede una importancia particular a la ayuda psicológica y social mediante el deporte. La práctica de una actividad deportiva en grupo refuerza la resiliencia de los niños y niñas y les inculca, así como a sus familias y a sus comunidades, los valores del trabajo en equipo, el juego limpio y el liderazgo. El ejemplo de Egipto es la prueba: el país acoge a más de 190.000 refugiados, de los cuales cerca de la mitad son menores. Las actividades y los torneos deportivos diarios organizados por Tdh en sus espacios dedicados a la infancia permiten crear y reforzar el tejido social entre los refugiados y la población local. El deporte contribuye además a reducir el estrés engendrado por la situación de migración.
Descubre nuestro vídeo:

Fuente original: http://bit.ly/2x3iNjq

lunes, 16 de octubre de 2017

Irak - Ayuda humanitaria en terreno movedizo


La caída de los bastiones del grupo Estado Islámico en Mosul y en Tal Afar no ha puesto fin a los combates ni a la crisis humanitaria en Irak, según  Stephan Richard, responsable de las operaciones de Terre des hommes – Lausana (Tdh) en Irak.
-Dos meses después de la ofensiva de la coalición contra el grupo Estado Islámico  (EI), ¿Cuál es la situación en Mosul?
Algunos barrios han sido totalmente destruidos, mientras que otros han ofrecido poca resistencia por parte del grupo EI, con lo que han sufrido menos daños en el transcurso de la toma de la ciudad. Pero los lugares ocupados durante tiempo pueden haber sido plagados de explosivos y minas, lo que retrasa la reinstalación de las familias que deben esperar que los barrios sean seguros.
-¿Cómo ha evolucionado la ayuda de urgencia de Tdh en esta zona?
Primero trabajamos en la línea del frente cuando el acceso era todavía difícil para el resto de la comunidad humanitaria. Hemos intervenido durante bastante tiempo en el punto de «Scorpion Jonction» que era uno de los raros lugares de paso para salir de la ciudad. Al irse intensificando la respuesta humanitaria gracias al compromiso progresivo de las fuerzas armadas, hemos decidido dejar nuestro lugar a otras ONG internacionales con el fin de poder continuar desplegando nuestra ayuda en otras zonas en torno a Mosul donde el acceso es todavía difícil.
-¿Qué habéis previsto para el regreso de las familias?
Continuaremos distribuyendo bienes de primera necesidad al oeste de Mosul y también vamos a poner a disposición de los más vulnerables 500 refugios que pueden acoger cada uno a familias de 6 a 8 personas. Esta ayuda permitirá responder a las necesidades de las poblaciones que vienen de los barrios de Mosul que han sido los más afectados por los bombarderos de la coalición y que han sido parcial o completamente arrasados.
-¿Y en la región de Tal Afar?                          
Nuestras actividades junto a los desplazados continúan con el aprovisionamiento de agua potable, la distribución de kits de urgencia, la acogida a los niños y niñas en lugares dedicados a su acogimiento y también a los adolescentes que huyen de las zonas de combate y la puesta en marcha de escuelas temporales, también hemos puesto en marcha un centro de recepción en Tal Afar en el cual acogemos a las mujeres y a los niños y niñas mientras que sus esposos, hermanos o padres se presentan en los controles de las autoridades y servicios de información de Irak, controles que pueden durar varios días.
-¿Continúa Tdh en la línea del frente?
Todavía quedan algunas zonas de ocupación, sobre todo una vasta región al oeste en el desierto de Irak (Anbar) donde los combates son todavía muy intensos y donde nuestro equipo, llegado dos días después de la liberación de la ciudad de Ana, ha podido constatar las desastrosas consecuencias de la reconquista de los últimos lugares ocupados por el grupo Estado Islámico. En Ana, el hospital ha sido totalmente destruido después de un bombardeo. Vamos a intentar organizar una respuesta de urgencia con apoyo a la salud y a la educación en esta nueva zona liberada.
-¿Se puede decir que la guerra toca a su fin?
El futuro de Irak es muy incierto, con o sin el EI. El espacio geográfico ocupado por el califato auto-proclamado será liberado probablemente del yugo terrorista en los próximos meses. Sin embargo, por otro lado, hay presencia de combatientes del EI en territorio de Irak. Es probable que asistamos a un recrudecimiento de actos terroristas y ataques localizados. Por otro lado, el efecto de colusión entre los diferentes actores armados contra el EI ha desdibujado completamente las cuestiones de identidad, de los clanes y religiosas que sacuden Irak desde hace numerosas décadas, y que podrían salir a la superficie después de la caída del EI.
-¿Cómo se orienta la estrategia de Tdh en este contexto?  
Deberemos responder a un doble imperativo. Debería ser posible continuar respondiendo a las urgencias en las líneas del frente cada vez más aisladas y difíciles de alcanzar, manteniendo al mismo tiempo actividades de apoyo urgente en las zonas todavía sensibles, o espacios estratégicos potencialmente objeto de tensiones entre las partes concernientes. También anticiparse a las necesidades y aportar ayuda a los desplazados que comienzan a regresar a sus casa y reconstruir sus nuevas vidas, para algunos, en una  terrible indigencia, después de haberlo perdido todo.
Stephan Richard, responsable de las operaciones de Terre des hommes Irak.
Fuente original: http://bit.ly/2wZsKOJ

viernes, 13 de octubre de 2017

Ecuador - Cuando los niños y niñas caen en la esclavitud


El tráfico de seres humanos es una realidad en Cotacachi, uno de los distritos de la provincia de Imbabura, en Ecuador. En los pueblos locales, las condiciones de extrema pobreza fuerzan a los padres a enviar a sus hijos e hijas a trabajar. A cambio, les prometen un sueldo que no siempre reciben. Pero también han visto la luz otras formas de tráfico: los niños y niñas son raptados en parques o espacios públicos sin que sus padres lo sepan. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) lucha contra este problema desde su origen y trabaja en soluciones de prevención.
Cuando la ciudad enmudece
Cotacachi es el cuarto distrito más grande de la provincia de Imbabura pero incluso un viernes a finales de verano, todo está silencioso. Un cuadro que contrasta fuertemente con los alegres fines de semana donde ferias y mercados de artesanías de cuero animan a la ciudad de las casas coloreadas. Es un lugar hecho para el turismo pero sin turistas. Desde el centro, se tiene una vista privilegiada del inmenso campo, donde viven decenas de comunidades indígenas que viven principalmente de la producción de alimentos para la región. El 80% de la población del distrito se concentra allí, y la mayoría tienen entre 5 y 19 años. En sus barrios, la falta de recursos vitales aqueja a unos niveles inquietantes. Afectada por el analfabetismo y la penuria de servicios básicos, Cotacachi ha llegado a ser una zona abonada para el crimen más invisible e impune del país: el tráfico de niños y niñas y adolescentes.
Un salto hacia la esclavitud
Allá, la educación es un privilegio y el trabajo infantil forma parte de lo cotidiano. Por eso, cuando un reclutador ofrece una formación a los niños y niñas la proposición es muy tentadora. Pero en realidad es una trampa: cuando un menor es raptado, su familia pierde todo contacto con él. Desde que llegan a su destino, en las principales ciudades del país, o en el extranjero, Colombia, Chile, o Brasil, los niños y niñas son víctimas de malos tratos, abusos sexuales o los abandonan a su suerte.
Un campamento de verano para sensibilizar a los niños y niñas de los riesgos 
Dada la ausencia de mercados en la ciudad, las comunidades no tienen ninguna razón para acudir a la zona urbana. El centro se podría describir como una ciudad fantasma, sino fuese por el murmullo que vienen de la escuela local. Un centenar de niños y niñas están reunidos en la sala donde acaban de pasar una semana de campamentos.  Durante cinco días han cantado y jugado. En estos espacios los niños y niñas de Cotacachi han podido escapar por un momento de las tareas domésticas y del trabajo que hacen a pesar de su corta edad. Han podido hablar de sus problemas; más de uno y una han mencionado malos tratos. Más de uno y una han dicho que pronto partirán hacia el extranjero quizás para no volver. Los responsables de cada grupo han escuchado a los niños y niñas e intentado identificar los casos de tráfico o de malos tratos, para poder enseguida tomarlos a su cargo.
Tdh organiza estos campamentos dos veces al año en colaboración con Unorcac, Unión de Organizaciones Indígenas y Paisanos de Cotacachi. Nuestro objetivo es prevenir el tráfico infantil enseñando a los niños y niñas a reconocer los riesgos a los que están expuestos. Estos mensajes se transmiten a través del teatro, el cine y las actividades recreativas organizadas por nuestros equipos. Más de 5.000 niños y niñas y adolescentes han participado en nuestras actividades en Cotacachi.
Fuente original: http://bit.ly/2xF7IJL

sábado, 7 de octubre de 2017

152 millones de víctimas del trabajo infantil en el mundo


El número de víctimas del trabajo infantil y de la esclavitud aumenta según un nuevo y alarmante informe de la Organización Internacional del Trabajo. Terre des hommes – Lausana se compromete con todos sus actores a combatir este azote.
La esclavitud moderna es una realidad para 10 millones de niños y niñas en el mundo y cerca de 152 millones trabajan a menudo en condiciones dramáticas. El estudio publicado el 19 de septiembre por la Organización Internacional del Trabajo y la Walk Free Fundation ha revelado la amplitud del fenómeno. Entre las víctimas del trabajo infantil, el 38% tiene menos de 14 años y arriesgan su seguridad y su salud física o mental.  
«Los importantes flujos migratorios ligados a la crisis siria y al cambio climático juegan un papel en la amplificación del problema», analiza Peggy Hermann Ljubicic, nuestra responsable del programa sobre el trabajo infantil, «numerosos niños y niñas se encuentran explotados después de haber abandonado su comunidad de origen a veces con su familia, a veces solos, para huir de los conflictos y de las catástrofes naturales o también buscando mejores condiciones de vida».
Medidas en 19 países
Terre des hommes lucha contra la explotación en 19 países y ha protegido a 216.000 niños y niñas el pasado año. Las medidas de prevención se han puesto en marcha con nuestros colaboradores institucionales y la sociedad civil, así como alternativas para los menores obligados a trabajar. También reforzamos los sistemas de protección con el fin de minimizar los riesgos de explotación. «pero queda mucho por hacer», nos recuerda  Peggy Hermann Ljubicic, «y esto solo puede hacerse más que comprometiéndose de manera más sistemática y efectiva con todos los actores claves, sobre todo en el sector privado para reducir el número de menores empleados en las cadenas de aprovisionamiento».
Descubre nuestras actividades contra la esclavitud de los niños y niñas en Ecuador)
Fuente original: http://bit.ly/2kwguUf

viernes, 6 de octubre de 2017

Un equipo de urgencia junto a los rohingyas


Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), activo desde 1974 en Bangladesh, sigue la situación de los rohingyas con atención. Frente a la crisis, la organización refuerza su presencia en el país y responde a la llamada del gobierno de Bangladesh. Tdh se apresura a desplegar una intervención de urgencia en el sureste del país junto a la frontera con Myanmar.
Desde finales de agosto, más de 400.000 civiles de la minoría rohingya han encontrado refugio en Bangladesh al huir de la violencia de la cual son víctimas en Myanmar. Tdh se moviliza en respuesta a la crisis de los refugiados rohingyas cuya llegada masiva a la región de Cox’s Bazar crea una situación de gran desamparo humanitario. Gracias a su conocimiento de la región y a su red, los expertos de Tdh se apresuran a desplegar actividades de urgencia en estrecha concertación con las autoridades y junto a los actores humanitarios presentes.
«La situación de urgencia es tal que hay necesidades en todos los sectores. Cada actor interviene según su experiencia. Ahora es posible intervenir en Cox’s Bazar, la zona más afectada por el flujo de refugiados. Nuestra intención es aportar un apoyo para el agua, la higiene y alojamiento para al menos 30.000 personas, con un eje prioritario para la protección a la infancia traumatizada por el exilio.  La mayoría de los rohingyas que huyen son niños y niñas. Más de un millar de menores no acompañados están llegando a Bangladesh. Actualmente sufren un desamparo total», subraya  Lionel Lafont, jefe de la misión en  Bangladesh.
Las recientes lluvias han agravado las condiciones de supervivencia de miles de personas sin abrigo ni asistencia. El acceso al agua potable y a las letrinas es problemático. En este contexto, Tdh acaba de desbloquear los primeros fondos necesarios para una intervención de urgencia.
Fuente original:  http://bit.ly/2xZRgR2

lunes, 2 de octubre de 2017

En Kabul, las comadronas itinerantes vigilan los nacimientos

Desgarrado por la guerra desde hace más de 30 años, Afganistán es uno de los países más peligrosos y violentos del mundo. Los profesionales de la salud, además de las víctimas del conflicto y las familias, son los primeros en padecer esta inseguridad. Para remediar este problema, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) ha recurrido a las comadronas que se reúnen directamente con las familias que las necesitan.
La tasa de mortalidad maternal en Afganistán está entre las más elevadas del mundo. Sin embargo, es difícil obtener estadísticas precisas en este contexto, se estima que alrededor de ocho niños y niñas sobre cien y 12 madres sobre cien pierden la vida durante el parto. En este país, donde la seguridad es muy precaria, los dispensarios son blanco del conflicto y más de 9 millones de personas tienen un acceso limitado o inexistente a la asistencia sanitaria.
Las comadronas de Tdh están allí donde la necesidad es más acuciante: en casa de las familias
Esta situación afecta particularmente a las madres y a sus hijos: el 25% de los hospitales no tienen ni comadronas, ni personal cualificado para los partos. A esto se añade el contexto cultural afgano, que impide a muchas mujeres recibir un seguimiento médico. Sin el permiso de su familia o de su marido, una mujer no está autorizada a acudir al hospital. Así, son numerosas las afganas que dan a luz en casa. Aisladas y privadas de todo contacto con la sociedad, además ellas no están sensibilizadas con los problemas de salud de la primera infancia. Para responder a la urgencia de estas necesidades, hemos puesto en marcha el concepto de comadronas itinerantes que efectúan visitas a domicilio para ofrecer asistencia a las mujeres privadas de acceso a los servicios públicos.
«El concepto puerta a puerta es muy pertinente en Afganistán. Las comadronas conocen el contexto de la salud de las madres y de la lactancia y las normas éticas, cuya aplicación es esencial para dar una asistencia sanitaria adaptada.»
Doctor Noor Khanum, Responsable del proyecto sanitario en Kabul:
Dos comadronas de Tdh visitaron a Qandi, en la comunidad de familias desplazadas en la periferia de Kabul, joven de 22 años que luchaba por sobrevivir. Inconsciente y pálida, acababa de dar a luz a su quinto bebé con retención de placenta. Un gran número de mujeres y de niños y niñas le  rodeaban en la penumbra de la insalubre tienda. Simeen y Nooria, dos comadronas que trabajan con Tdh desde hace más de quince años, no han perdido un segundo: rápidamente han efectuado un examen físico, verificado la presión sanguínea de Qandi y tratado a la joven madre para parar la hemorragia. Tan pronto como Qandi ha recuperado el conocimiento, ellas le han administrado los medicamentos necesarios. A la mañana siguiente, las dos comadronas visitaron a la madre y al bebé felices de constatar que las dos se recuperaban bien.
Apoyar a los más vulnerables: las familias desplazadas y repatriadas  
Nuestros equipos de comadronas buscan ante todo ofrecer una ayuda de proximidad a las familias desplazadas y repatriadas más vulnerables en 26 zonas de Kabul que son de difícil acceso, allí donde no se oferta el programa sanitario del gobierno. Con más de 600.000 repatriados (antiguos refugiados retornados de Pakistán) que se han juntado con más de un millón de afganos desplazados por la violencia y la guerra en su propio país, su situación es precaria. La mayoría de ellos viven en refugios temporales o en habitaciones informales en las ciudades y no consiguen satisfacer las necesidades más esenciales.
Nuestra innovadora respuesta: unidades móviles   
«Las madres se ven gravemente afectadas y sumidas en un stress enorme cuando sus niños y niñas no tienen acceso a la educación. Son confrontadas con un entorno violento, ignoran sus derechos fundamentales y deben ganar dinero para mantener a su familia», explica la  doctora Noor. Con el fin de apoyar mejor a los niños y niñas y a sus madres, se han puesto en marcha las nuevas unidades móviles compuestas por una trabajadora social y una comadrona. Esto es un progreso importante: además de ayudar a sobrevivir a las madres y a sus hijos e hijas, ofrecemos actividades de protección que contribuyen a su bienestar y al respeto de sus derechos. «Las madres y sus hijos e hijas son indisociables y por esta razón, las unidades móviles permitirán a las comadronas ofrecer mejores servicios. En conclusión, la salud y la protección están estrechamente ligadas y la salud no es suficiente sin protección», añade Noor.
En las zonas periféricas de Kabul, nuestras unidades móviles aportan una ayuda a las mujeres embarazadas y lactantes, así como a sus niños y niñas y les sensibilizan en una buena higiene. Nuestras comadronas afganas ofrecen cursos de educación sanitaria en el seno de las comunidades. Solamente en el año 2016, han sensibilizado a más de 50.000 mujeres y adolescentes en la importancia de la lactancia, la higiene, las vacunaciones, de la gestión personal y del acceso a los dispensarios.
Actualmente, Tdh es la única organización que ofrece servicios itinerantes a la comunidad afgana. El concepto ha permitido promover la importancia de los cuidados profesionales para las mujeres embarazadas y los recién nacidos y cambiar las costumbres a este respecto. Hasta ahora, nuestro equipo ha logrado ofrecer ayuda a más del 60% de las personas desplazadas en Kabul. La integración de la protección de la infancia a nuestra intervención contribuye a mejorar el bienestar y la salud de los niños y niñas.
Fuente original:  http://bit.ly/2wtBzA4