viernes, 29 de septiembre de 2017

Traductores para garantizar a niños y niñas un proceso equitativo


Un menor sospechoso o acusado de haber cometido un crimen debe poder tener los medios para conocer sus derechos con el fin de beneficiarse de un proceso justo y equitativo. Los menores son particularmente vulnerables cuando no comprenden ni la lengua, ni el sistema judicial del país en el que se encuentran. Según un estudio llevado a cabo por Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), un elemento determinante para los menores en esta situación es una traducción de calidad.
«Esto ocurrió hace dos años. En ese momento yo no hablaba húngaro. No había intérprete, solamente un abogado de oficio», cuenta un adolescente de 15 años en Hungría. ¿Cómo conocer sus derechos cuando no habla la lengua del país? La barrera lingüística puede ser un obstáculo considerable para los menores con problemas con la justicia. Una investigación llevada a cabo con otras organizaciones en cinco países europeos muestra que los derechos procesales de los menores extranjeros son respetados desde un punto de vista formal pero todavía quedan serios retos para solucionar en su ejecución.
Nuestro proyecto regional «PRO-JUS» ha tratado esta cuestión y contribuido a mejorar los medios para ayudar a los menores extranjeros en situación de conflicto. Más de 40 menores han participado en el proyecto, compartiendo sus experiencias y opiniones sobre una situación que les concierne directamente. Ellos nos han permitido comprender como garantizar a los menores extranjeros un tratamiento judicial adaptado a su edad, su cultura y su sensibilidad durante el proceso.
«Cuando llega el intérprete, todo se arregla»
El rol de los intérpretes para los niños y niñas y adolescentes es crucial. Como en el testimonio de un adolescente de 15 años durante las diligencias penales: «Cuando estoy solo, me hacen preguntas pero yo no sé qué decir o como explicarlo. Cuando llega el intérprete todo se arregla». Por eso recomendamos a los países europeos reforzar su red nacional de intérpretes con el fin de garantizar los procesos profesionales y éticos de interpretación*.
Además, es importante que los abogados y otros profesionales de la justicia tengan competencias específicas que les permitan trabajar con los menores, en particular si hay diferencias culturales. Hemos desarrollado un manual destinado a los juristas basado en los resultados de estas investigaciones. Tdh también ha sensibilizado y entrenado a cerca de 300 profesionales de la justicia y del orden público en 15 países miembros de la UE sobre los derechos de los menores extranjeros implicados en procesos judiciales.
Nuestro trabajo ha contribuido a garantizar a los niños y niñas extranjeros implicados en procesos judiciales el acceso a una representación legal, a la traducción e interpretación, así como cualquier información relativa a sus derechos procesales en caso de conflicto con la ley.
*Las informaciones detalladas están disponibles en la edición 2017 de Chronicle of the International Association of Youth and Family Judges and Magistrates (páginas  50-53).
Fuente original: http://bit.ly/2xL1SEP

jueves, 28 de septiembre de 2017

Sudán del Sur - Agricultura urbana para sobrevivir a un sitio


Chaîne du Bonheur relanza  actualmente la «urgente hambruna en África». Con la mitad de su población implicada o sea 6 millones de personas,  Sudán del Sur forma parte de los principales países afectados por la inseguridad alimentaria, una situación que pone en peligro la salud y la vida de los niños y niñas. En Yei, ciudad sitiada por las fuerzas armadas del gobierno y por los rebeldes, Terre des hommes – Lausana (Tdh- Ayuda a la infancia) ayuda a las familias a subsistir gracias a los huertos urbanos.
Las tierras verdes y fértiles de la región de Yei contrastan con las imágenes de sequía y de desolación que se asocia habitualmente a las hambrunas. En Sudán del Sur, esta catástrofe no tiene nada de natural. No es debida a la aridez o a las malas cosechas sino a la guerra civil que arrasa al país desde 2013. Este conflicto ha sumido al Estado más joven del mundo en una grave crisis alimentaria.
La región de Yei, en el sur, considerada hasta ahora como el “granero de trigo” del país, no ha sido respetada. Más de 200.000 personas, de las cuales el 15% son niñas y niños están sufriendo malnutrición aguda. «Las fuerzas gubernamentales han aislado la ciudad a finales del año pasado, declarando que toda persona que se encuentre fuera de un perímetro llamado “de seguridad”de 2,5 km  será considerado como que apoya a los rebeldes», describe Cynthia Winkelmann, encargada de los programas del departamento de ayuda humanitaria de Tdh, de regreso en Sudán del Sur. «Los granjeros han tenido que abandonar sus tierras en los alrededores de Yei e ir a las casas de la ciudad, que han sido abandonadas por las familias que han ido a refugiarse en otros países».
La situación de Yei es crítica. La ciudad de 60.000 habitantes no puede contar más que con sus reservas, que son casi inexistentes, las raras distribuciones de alimentos de los actores internacionales y las tierras que se encuentran en el cinturón de la ciudad para alimentar a su población. «La agricultura urbana ayuda a subsistir en estas situaciones de sitio. Por ejemplo, con unos diez gramos de semillas pueden germinar miles de plantas de tomates», prosigue Cynthia Winkelmann. «Desde primavera hemos distribuido semillas y herramientas agrícolas a 1.540 familias particularmente vulnerables, como por ejemplo mujeres solas con niños y niñas y desplazados internos, también les hemos formado en técnicas de cultivo y stockage». Nuestros equipos han lanzado este proyecto en colaboración con otra ONG Suiza EPER, presente ya en la región desde hace varios años y asociada con otras ONG locales.
Primeras cosechas  
Las personas que han recibido la formación han cosechado sus primeros tomates hace algunas semanas, como Margaret, que vive en un barrio de Yei donde viven nueve familias. «Yo doy los excedentes a mis vecinos, como al pequeño Hamin y a su madre, que se han refugiado aquí después de huir de su casa », nos cuenta ella. La elección de los tomates lleva una cierta diversidad a la alimentación de los habitantes de la región. Los huertos también cuentan con berenjenas, coles, cebollas y okras. Paralelamente, un proyecto de nutrición en las escuelas permitirá dar de comer diariamente a 3.000 niños y niñas. 
Reforzar las defensas inmunitarias de los niños y niñas  
Una alimentación suficiente pero sobre todo variada es esencial, nos cuenta Martin Morand, responsable de las operaciones en Sudán del Sur. «Particularmente para las madres y sus hijos e hijas durante los 1.000 primeros días de. Las carencias pueden debilitar a los niños y niñas frente a las enfermedades y perjudicar a su desarrollo». Y recordar que raramente se muere de hambre, son las enfermedades a las que llegan a ser más vulnerables las que son fatales. Sudán del Sur hace frente actualmente a una epidemia de cólera. «En la estrategia de Tdh, los programas de nutrición se asocian a proyectos para mejorar la higiene y el agua potable. Uno no va sin el otro».
Fuente original: http://bit.ly/2yI3rC9

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Sequía en Kenia - Más de 420.000 niños y niñas en situación de malnutrición


La crisis del hambre se propaga por África del Este. En Kenia, los niños y niñas que sufren de malnutrición actualmente son más de 420.000. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja en el condado de Garissa, cerca de la frontera somalí donde más de 26.000 niños y niñas están afectados. Nosotros prevemos extender nuestras actividades.
Las penurias alimentarias se agravan por todo África del Este. Después de la hambruna aguda declarada en Sudán del Sur, un número creciente de casos de malnutrición han sido descubiertos en Kenia. Hay más de 420.000 niños y niñas afectados en todo el país. De entre ellos 80.000 pueden morir. «La situación está destinada a agravarse. El calentamiento climático y la ausencia de precipitaciones agravan la sequía año tras año», previene Marie Joron, responsable de nuestra delegación en Kenia.
Tdh interviene en Garissa al noreste del país, cerca de la frontera somalí. Esta zona, ya marcada por el conflicto en el país vecino con grupos armados como Al-Shabaab, abriga el campo de Dadaab, uno de los más grandes del mundo. Comenzamos nuestras actividades en la región en 2011, en el contexto de la crisis alimentaria en el Cuerno de África.
«La persistente sequía ha tenido efectos devastadores en la vida de los niños y niñas de Garissa, casi todos padecen la falta de agua y de servicios sanitarios. Más de 26.000 niños y niñas están sub-alimentados… La sequía también ha tenido efectos secundarios insidiosos en lo que concierne a la protección de estos niños y niñas. Para asegurar su subsistencia las familias vulnerables ponen a sus niños y niñas a trabajar en condiciones peligrosas u obligan a sus hijas a casarse», prosigue Marie Joron. Tdh rompe estos mecanismos con un acompañamiento intenso a los niños y niñas y un apoyo clave a las familias.
Trabajamos al lado del Ministerio de Salud y apoyamos al gobierno en sus esfuerzos para luchar contra la malnutrición. Formamos al personal sanitario y nos aseguramos que los menores de cinco años y sus madres tengan acceso a cuidados específicos. La situación alimentaria en Garissa es objeto de un atento seguimiento con el objetivo de poder acudir rápidamente en ayuda de las víctimas. En vista de la urgencia de la situación, nuestras actividades deberán extenderse dentro de lo posible hasta el condado vecino de Tana River y completarlas con proyectos de agua, higiene y saneamiento  para luchar contra la sequía y el cólera.
Fuente original: http://bit.ly/2k3sZGD

martes, 12 de septiembre de 2017

Homenaje a las personas trabajadoras humanitarias: la pluma y las cifras de Xavier Colin

Rendir homenaje a los trabajadores y trabajadoras humanitarios, también es reconocer y defender la pertinencia de su acción, demasiado a menudo cuestionada en estos tiempos de «fake news». El periodista Xavier Colin, embajador de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), aprovechó la ocasión del Día mundial de la ayuda humanitaria, el 19 de agosto,  para reforzar ciertas certidumbres, comprender mejor algunas realidades… y dar la vuelta a algunas falsas ideas.
*¿Verdaderamente, emigrantes económicos?
¿Oleadas migratorias? ¿La mayoría de todos los que cruzan el Mediterráneo y logran alcanzar suelo europeo serían emigrantes económicos y no refugiados? Idea ampliamente extendida en algunas esferas políticas. Problema: esta pseudo-mayoría, ¡resulta ser una verdadera minoría!
Las estadísticas -basadas en una encuesta del Economie and Social Research Council realizada en los centros de acogida de Grecia, Italia y Malta – se han redactado así: el 80% de los “que llegan” huyen de situaciones de guerra y de gran violencia en su país de origen, incluyendo el trabajo forzado, las restricciones sexuales o, entre otras violencias, las discriminaciones étnicas. El 18% de esta población reconocía el carácter exclusivamente económico de su migración. A partir de aquí, lo mejor es aprehender la realidad de las cifras entre los que parten voluntariamente y los que no pueden escoger más que el exilio. Otro hecho notable, y esta vez no es una falsa idea: una cuarta parte de los que llegan, son menores.
*Menores no acompañados: 10.000 han desaparecido, según Europol
Entre los niños y niñas migrantes, muchos de ellos no van acompañados. Después de un estudio en profundidad de la fundación PorCausa, tenemos estimaciones tanto edificantes como terribles: en 2016, 63.000 menores no acompañados llegaron a territorios de la Unión Europea. Entre ellos, contamos que casi la mitad provienen de Siria y de Afganistán. Ahora bien, según Europol, 10.000 de estos menores han desaparecido. Ellos simplemente faltan a la llamada.
Seguramente, debemos contar con los que -y es una suerte en lo que les concierne- discretamente han logrado reunirse con sus familiares ya establecidos en Europa; también debemos tener en cuenta eventuales duplicaciones y posibles malentendidos entre las diferentes administraciones de la UE. Esto no impide: que sean miles de chicos y chicas que estén abandonados a su suerte, de los cuales algunos y algunas son víctimas de las redes europeas de prostitución y de trabajo forzado. De ahí, la necesidad y la oportunidad de trabajar, como lo hace Tierra de hombres a través de varios programas, para la protección de esta infancia “descuidada”.
*Sudán del Sur: un número récord de personas trabajadoras humanitarias muertas 
Otra triste confirmación de las cifras de la situación humanitaria tal como se presenta, entre otros ejemplos, en Sudán del Sur: se registra un número récord de personas trabajadoras humanitarias muertas desde el comienzo de la guerra en 2013: ¡82 muertos! Desde el comienzo de este año 2017, se cuenta ya en el país con la muerte de 12 miembros de ONGs así como 8 ataques a convoyes. 
A propósito de eso, una precisión que reviste una gran importancia: según los recientes datos de «Aid Worker Security Database», el 80% de las 208 personas trabajadoras humanitarias muertas, secuestradas o gravemente heridas en el mundo en 2017, son o eran empleadas locales. Cabe señalar que el número de investigaciones que siguen a estos abusos y que han hecho posible la presentación de posibles culpables ante los tribunales, sigue siendo totalmente desconocido ...
*¿Una industria humanitaria en pleno apogeo?
Una última estadística particularmente reveladora, se debe al profesor genovés Gilles Carbonnier en su estudio fechado en julio de 2017 «Humanitarian economics: War, disaster, and the aid market»: cuenta que la industria humanitaria está en pleno  «boom».  En 1990, la asistencia humanitaria representaba el 3% del total de la ayuda al desarrollo. En 2016, esta misma asistencia ha subido al 12% y se cifra en el mundo en 27,3 mil millones de dólares.
En resumen, y debido a la incapacidad de muchos poderes políticos para resolver diversas situaciones de crisis, la acción humanitaria, por defecto, es ahora una parte integral de la gobernanza mundial. ¿Son buenas o malas noticias? De estos "verdaderos" datos, cada persona sacará sus conclusiones...

Xavier COLIN
Periodista
Fundador de Géopolitis
Embajador de Terre des hommes  

Fuente original: http://bit.ly/2jetLzR

sábado, 9 de septiembre de 2017

Myanmar - Dar a los niños y niñas el derecho a crecer en una familia


En Myanmar, numerosos huérfanos y niños y niñas de las calles son acogidos en establecimientos cerrados. Estas instituciones gubernamentales son conocidas por estar mal equipadas para el desarrollo de los niños y niñas. Terre des hommres – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), con el apoyo de UNICEF, ha puesto en marcha un nuevo modelo para permitir a los niños y niñas crecer en un medio familiar. Las familias de acogida ofrecen una alternativa a la detención y un entorno cálido y seguro, favorable a la reinserción de niños y niñas en la sociedad.
Encontrarse en la calle es una realidad para numerosos niños y niñas en Myanmar. Separados de su familia deben vender flores, trabajar en las tiendas de té, recoger basura o mendigar para subsistir. Abandonados a su suerte, estos niños y niñas corren riesgo de violencia física y de explotación sexual. Las autoridades atrapan regularmente a los niños y niñas de las calles y los detienen hasta que un tutor legal se manifieste. Por lo demás, son transferidos a “escuelas de formación”, que son unidades residenciales cerradas. Estas instituciones están mal equipadas para el desarrollo de niños y niñas y separan a los menores de sus familias.
Reunificación familiar
Para conseguir su pleno potencial, es necesario que los niños y niñas tengan relaciones positivas, seguras y duraderas. Las familias ofrecen un mejor entorno para los niños y niñas: esa es la convicción de Tdh. Los niños y niñas que viven en establecimientos cerrados, porque estaban en la calle o habían cometido una infracción, reciben nuestra ayuda para encontrar a su familia. Después de una evaluación, si la reunificación es posible, los menores pueden regresar a su casa y les hacemos un seguimiento para verificar que todo va bien.
Familias de acogida - cuidados alternativos 
Hemos lanzado el modelo de familia de acogida, un concepto que ya ha sido probado en otros países. El Gobierno de Myanmar nos apoya en la identificación de familias capaces de ocuparse de un niño o una niña que no ha podido reunirse con su familia o sus parientes.
Preservar la familia
Tdh trabaja también en la preservación de la familia. Nuestros equipos locales sensibilizan a los padres y madres en la falta de cuidados y en el riesgo de abuso y explotación. Esta acción contribuye a impedir que los menores vivan en la calle o infrinjan la ley.
Desde 2010, Tdh ha facilitado la reinserción de 500 niñas y niños desde las escuelas de formación hacia sus comunidades de origen. Sin embargo, 70 menores no han podido ser reintegrados en sus familias. Esto pone en evidencia la necesidad de soluciones alternativas que empiezan a ser puestas en marcha en el medio urbano con las dos primeras familias de acogida seleccionadas, que están recibiendo un curso de formación. Esto da a los niños y niñas abandonados a su suerte la posibilidad de crecer en un entorno protegido y desarrollar relaciones duraderas y seguras para su futuro.
Fuente original: http://bit.ly/2jetLzR 

domingo, 3 de septiembre de 2017

Bangladesh - Ayuda de urgencia a 15.000 víctimas de las inundaciones


Es una de las peores situaciones provocadas por el monzón desde hace años en el sudeste de Asia. Millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones y por la insalubridad de las aguas. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) se moviliza en este momento para apoyar a las familias afectadas en Bangladesh.
Las lluvias del monzón han provocado mortíferas inundaciones en Asia del Sur-Este,  destruyendo las casas y matando al ganado.  Enfrentados a las peores inundaciones desde hace 30 años, los equipos de Tdh ofrecen actualmente ayuda a las víctimas de la catástrofe en Bangladesh. Agua potable, tabletas de purificación y kits de higiene se han distribuido a más de 15.000 personas afectadas por las inundaciones.
«Hay escasez de agua potable, los pozos están inundados por agua con lodo…. Además, también queremos evitar la diseminación de enfermedades ligadas al agua, que suponen un gran riesgo para la salud, en particular para los niños y niñas y para mujeres embarazadas y en época de lactancia, que son los más vulnerables», explica Sophie Parron, encargada de los programas de Tdh en la zona de Asia. «Nosotros teníamos un stock de contingencia en previsión de una crisis, lo que nos ha permitido ser reactivos».
Es deplorable pues hay más de 200 muertos en Nepal, India y Bangladesh. Presente en este país regularmente afectado por las catástrofes naturales desde hace décadas, Tdh ha podido poner en marcha medidas preventivas que han pasado la prueba  de reducir los daños. Por ejemplo, la puesta en marcha de infraestructuras sobre-elevadas para proteger los cultivos, las casas, las carreteras y los espacios comunitarios.
Fuente original: http://bit.ly/2eT1wCu