lunes, 10 de julio de 2017

Kenia - Apoyo a la tercera generación de personas refugiadas

En Kenia, Terre es hommes - Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) protege a los niños y niñas refugiados somalíes en el complejo de los campos de Dadaab. Actualmente, aunque el gobierno ha cerrado la sección Kambioos y alienta los regresos voluntarios a Somalia , Tdh apoya a los niños y niñas en la sección Hagadera . Nuestro embajador  Xavier Colin, antiguo periodista de la RTS, que se ha dado cita en el lugar, nos cuenta aquí la historia de Salaba.
He aquí, una de las numerosas historias individuales con las cuales Tdh se ve confrontado en el campo de Hagadera, en Dadaab. En este campo de 100.000 refugiados vive Salaba. Esta mujer somalí de 26 años tiene cuatro hijos e hijas de los cuales la más joven, Hamza, tiene dos años. Hace un año, el marido de Salaba abandonó el campo para regresar a Somalia y murió en una emboscada. La joven madre ahora debe defenderse sola para cuidar de su familia. Ella espera que sus retoños puedan instruirse y aprecia enormemente la zona de seguridad de Tdh de la cual se aprovechan su pequeña hija y sus tres chicos.
Salaba, al igual que cientos de familias como la suya, conocía todos los detalles de la acción de Tdh en materia de protección a la infancia. Gracias a este trabajo las chicas y los chicos están protegidos contra los abusos, la violencia, la explotación y la negligencia. En una zona segura donde el ambiente contrasta con el clima de violencia que prevalece en el enorme campo de Dadaab, Tdh apoya a más de 500 niños y niñas ofreciéndoles una educación, áreas de juego y actividades en diversas disciplinas, sobretodo la lectura, el dibujo y el canto. Estos servicios ayudan a los miembros de esta joven generación a acrecentar sus conocimientos y a crecer en dignidad.
¿Qué piensan estos niños y niñas y sus padres - si los tienen- de la presencia y las actividades de Tdh en el campo? Nosotros les hemos lanzado la pregunta. Nico, un joven de 15 años, nos cuenta que «no sólo vamos a la escuela, sino que cuidamos  con orgullo a todos los niños y niñas que conocemos que hacen lo mismo». Aylan añade: «Es verdad que algunos han abandonado el campo y han regresado a Somalia. Pero las familias que han sobrevivido vuelven a Dadaab porque sus niños y niñas no habrían tenido la oportunidad de ir a la escuela en un país donde la guerra hace estragos en la mayoría de las provincias.»
En efecto, se trata de una cuestión esencial que está por resolver: el campo de Dadaab, hasta hace poco el mayor campo de refugiados del mundo (la población ha pasado de 480.000 a 245.000 somalíes), debería estar cerrado ¿cómo han explicado las autoridades keniatas la necesidad y la exigencia. O ¿se trata de una medida discriminatoria,  dictaminado por el tribunal supremo de Kenia?. ¿Los refugiados deberán aceptar la política de regreso voluntario, animados por una subvención (200$ por persona) y otras iniciativas? Sin embargo, como ha explicado un miembro del personal de Tdh: «¿Cómo saber exactamente lo que pasó con todos los refugiados que regresaron al país?»
Salaba también está preocupada por la posibilidad de abandonar el campo, sea con una base voluntaria o no. Lo mismo para sus hijos. Sin embargo, he estado con los niños y la niña de Salaba y sus amigos, las niñas vestidas con los vestidos tradicionales llenos de colorido, ellos han cantado el himno tradicional somalí con orgullo, un homenaje a un país que esta joven generación no ha visto jamás y podría no verlo nunca. Por ahora, Dadaab es su hogar, un campo que acoge refugiados desde hace más de 26 años. Salaba es perfectamente consciente de la gravedad de la situación: sus propios padres se refugiaron aquí en 1991. Ella nació en el campo poco tiempo después. Sus niños y niña también han nacido aquí. ¡La tercera generación de refugiados!  
La organización Tdh, con sus propios valores y sus compromisos se preocupa mucho de la suerte de esta tercera generación y le ofrece tanta ayuda esperanza y dignidad como sea posible. Es el deseo de Salaba. Para ella y sobre para sus hijos. Y para todos los niños y niñas apoyados por Tdh.
Xavier Colin, embajador de Terre de hombres  
Fuente original: http://bit.ly/2t5V9Qk