lunes, 24 de julio de 2017

Irak - El enorme tributo humanitario tras Mosul


12.07.2017. Después de 9 meses de combates, el inminente fin de la ofensiva sobre Mosul no parece ser el fin del calvario de miles de civiles que todavía están atrapados en la ciudad. Ni pone fin al conflicto éxodo de la población en Irak. Al acabar las  operaciones militares  de las fuerzas iraquíes e internacionales contra algunos  bastiones  del grupo Estado Islámico entrañan el riesgo de importantes desplazamientos en las zonas donde Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) interviene como el campo de Tal Jarabia. Contactamos con nuestro  Stephan Richard, en Irak.
Las familias todavía huyen
La recuperación de la segunda ciudad de Irak por la coalición, llevada a cabo por Estados Unidos, hace sentir sus efectos en el noroeste del país, donde Tdh lleva a cabo proyectos de ayuda de urgencia a los desplazados internos. «Aparte de las esperanzas nacidas en los habitantes de las zonas controladas por el grupo Estado Islámico (EI) la liberación de Mosul tiene paradójicamente un impacto negativo en las poblaciones de las zonas donde nosotros intervenimos», observa Stephan Richard, especialista  en intervenciones y urgencias humanitarias. «Los movimientos de los combatientes de la organización Estado Islámico huyendo de Mosul e intentando reunirse en uno de los últimos reductos de la resistencia, en Tal Afar, hace huir a la gente para evitar los combates».
A 70 kilómetros de Mosul, la ciudad de Tal Afar es vecina del campo de desplazados de Tal Jarabia, donde Tdh interviene desde hace más de 6 meses. «Las operaciones militares que intentan liberar los últimos reductos de la resistencia en el centro  (Hawija) y en el noroeste (Tal Afar)  probablemente van a ocasionar importantes desplazamientos de las poblaciones en las zonas donde Tdh interviene de urgencia desde hace más de un año en Qayarrah, Sherqat, Tikrit, Kirkuk  y Tal Jarabia», añade Stephan Richard.
La ayuda de urgencia continúa en el campo de Tal Jarabia
El  campo de Tal Jarabia acoge actualmente alrededor de 1.650 familias. La mayoría de ellas han pasado horas en camiones a más de 45 grados para huir del peligro.  Si el campo ofrece una tregua, acceso al agua, a la alimentación, a la asistencia sanitaria, a un refugio y a la protección esto es limitado arriesgando la salud de los niños y niñas. «Esta situación empuja a muchas familias a seguir hacia los campos del este», describe Francis Hughes, coordinador de urgencia en Irak. Las familias que se quedan en Tal Jarabia tienen generalmente ganada, su única fuente de ingresos. Sin embargo, sin agua ni alimentos estos animales están abocados a la muerte.
Tdh trabaja día y noche con otras ONG, para abastecer a los niños y niñas desplazados y a sus familias de agua, instalaciones sanitarias, kits de urgencia, de higiene y de cocina, a pesar de las condiciones climáticas extremas. «Para evitar el calor y las tormentas nuestros camiones salen de Qayyarah a primera hora de la mañana con el fin de llegar pronto a Tal Jarabia para llevar la ayuda de urgencia», explica Francis Hughes. En cooperación con otras ONG, Tdh  va poner en marcha una unidad móvil conectada a dos pozos en el campamento. Así podremos abastecer de agua potable a las familias sin tener que transportar el agua en camión todos los días.
Tdh ha adaptado su respuesta humanitaria hacia una presencia cotidiana en el campo: distribuimos 120 litros de agua todos los días a cada familia del campo y en los meses siguientes, continuaremos protegiendo a los niños y niñas y a sus familiares y respondiendo a sus necesidades más urgentes.
Sumergiros en el día a día de los niños y niñas que huyen de la organización Estado Islámico aquí.
Fuente original: http://bit.ly/2ut7SyX