viernes, 19 de mayo de 2017

Por primera vez: más de 3 millones de personas beneficiarias en 2016

Los niños y niñas son las primeras víctimas de las guerras, de las catástrofes naturales y de la pobreza. En 2016, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) ha acudido en ayuda de 3 millones de personas, de las cuales una mayoría son niños y niñas. Actualmente, gestionamos más de 100 proyectos en 38 países y hemos duplicado el número de personas beneficiarias en cinco años. Registrados a largo plazo, estos proyectos se concentran en la salud y en la protección a la infancia, y también  en ayuda de urgencia en los contextos de crisis y de catástrofe.
Cambios perdurables
Gracias a la colaboración con los que toman las decisiones en los países vinculados, los cambios a largo plazo ven la luz gracias al impulso de Tdh. Esto se produjo el año pasado en dos situaciones excepcionales. En Burkina Faso, donde el Estado ha decidido, después de una larga consulta, hacerse cargo del total de los gastos médicos de las mujeres embarazadas y de los niños y niñas menores de cinco años. Y en Palestina, el gobierno acaba de introducir una nueva ley penal en honor a menores, también ratificado según los mismos principios en otros países, sobretodo en América Latina, más que el encarcelamiento se anima, en tanto sea posible, a la reintegración en la sociedad de menores en conflicto con la ley, mediante un proceso de mediación.
La salud de los niños y niñas es prioritaria 
En 2016, dos tercios de la ayuda se concentró en el campo sanitario. Las prioridades se centran en los primeros 1.000 días de vida de los niños y niñas y en la reducción de la mortalidad infantil y materna. En total, más de 800.000 niños y niñas se han beneficiado de asistencia médica el año pasado, de los cuales 70.000 solo en Bangladesh.
Cada vez más cerca de la infancia
Tdh intenta reforzar la protección infantil en situaciones de conflictos y de catástrofes naturales. En Irak, hemos sido la primera ONG internacional en intervenir en la línea del frente entre Mosul y Bagdad. Hemos permitido a 60.000 desplazados acceder a puntos de agua potable y hemos montado espacios de acogida seguros para niños y niñas. En Haití, después del paso del huracán Matthew, al igual que en Ecuador después del terremoto, hemos llevado las primeras ayudas a la población y reforzado las medidas de protección a la infancia. Los refugiados sirios también han sido apoyados en Grecia y en los campos de los países vecinos, como Jordania y Líbano.
«Gracias a los generosos donativos del pueblo suizo y a los donativos institucionales, hemos podido ayudar en 2016 a más niños y niñas vulnerables que nunca. Hemos proseguido nuestros esfuerzos en un contexto de retos permanentes, como los persistentes conflictos en Siria e Irak, la hambruna en África y las condiciones de vida que se degradan en numerosos países», explica el director de Tdh, Vito Angelillo.
Fuente original: http://bit.ly/2q40w10