lunes, 9 de enero de 2017

Grecia - Mejorar el día a día de las personas refugiadas mediante el juego

Después del cierre de la ruta de los Balcanes en marzo del año pasado, unas 60.000 personas refugiadas han visto bloqueado su camino hacia los países europeos. Se encuentran desde hace meses en Grecia, donde esperan para registrarse y donde su vida diaria es extremadamente difícil. Las actividades son raras, y las incertidumbres numerosas. Por eso, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) no se preocupa solo de las condiciones de vida y de resolver casos complejos, sino que organiza también actividades psicosociales para los numerosos niños y niñas presentes en los campos.
Cada día, se organizan juegos y actividades deportivas en los espacios adaptados y habilitados por Tdh en campos tales como Kalohori o Derveni cerca de Tesalónica. Las actividades propuestas van desde juegos de pelota, hacer punto y cocinar, pasando por clases de inglés o de árabe impartidas por profesorado voluntario. 
Actualmente se ha ofertado un taller de comic a menores de 14 años, en el que los niños y niñas participan con entusiasmo. Allí aprenden en varias etapas a crear un personaje principal, a ilustrar sentimientos y a contar historias en imágenes.
Stavroula Anthiropoulou, ella misma es diseñadora de B.D., anima el taller y subraya la necesidad que tienen los niños y niñas de expresarse: «El dibujo es la primera forma artística con la que los niños y niñas entran en contacto. Es un modo de comunicación por el cual pueden contar su vida de todos los días». Las historias dibujadas también pueden ser útiles cuando hay dificultades de comprensión o de preocupaciones cotidianas: «Para los niños y niñas que tienen problemas para expresarse, la creación de B.D. es una manera diferente de expresarse. Además, la historia puede ser contada sin palabras, dejando atrás el idioma». 
En la monotonía del mes, el torneo de fútbol organizado por Tdh para los niños y niñas entre cuatro campos de refugiados ha sido una gran cosa. Los jóvenes estaban felices al abandonar durante medio día los campos y desahogarse en el exterior.
«Me gusta mucho el fútbol, porque moverme me sienta bien. Me gusta también la pasión que le acompaña, se gane o se pierda», nos cuenta  Aram, refugiado sirio de 18 años. Y añade: «Mi jugador preferido es Cristiano Ronaldo y el Real Madrid es el equipo al que prefiero ver jugar». 

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Fuente original: http://bit.ly/2j0GNjg