jueves, 28 de diciembre de 2017

Tdh te lo agradece. Has contribuido a un mundo mejor para los niños y niñas


Millones de niños y niñas en el mundo pueden sonreír y disfrutar de sus vidas nuevamente. ¡Gracias a ti! Sin el valioso apoyo de nuestros donantes, socios, voluntariado y personal en el campo, no podríamos tener un impacto positivo en la vida de tantos niños y niñas vulnerables. En 2017, hemos estado activos en 38 países. Nuestros proyectos incluyeron ayuda de emergencia para familias rohingya en Bangladesh, un innovador "FabLab" para jóvenes refugiados en Grecia y recibimos un premio por nuestro compromiso con la asistencia psicosocial basada en el deporte para niños y niñas en situaciones de crisis.
"Las ONGs como Terre des hommes (Tdh – Ayuda a la infancia) son intermediarios entre el deseo de contribuir a un mundo mejor y la capacidad de implementarlo de manera concreta. Es por eso que todos somos vitales para lograr nuestra misión", subraya Vito Angelillo, nuestro Director General.
¡Muchas gracias! ¡Te deseamos un feliz año nuevo!
Fuente original: http://bit.ly/2lnwqFl

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Rumanía: sacar a las familias romaníes de la pobreza


En Rumanía, cerca de la mitad de los niños y niñas corren el riesgo de caer en la pobreza y la exclusión social. El estado de su alojamiento es deplorable, abandonados por los padres que emigran, están descolarizados, víctimas de la violencia o con problemas de salud. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) ayuda a las poblaciones vulnerables de Rumanía, como los romaníes, a mejorar su situación, creando pequeños negocios en las regiones donde hay poco empleo.
Rumanía cuenta con la tasa más alta de pobreza infantil de la Unión Europea. Hace 25 años que Tdh trabaja en este país para mejorar la vida de los niños y niñas desfavorecidos y sus familias. «Verdaderamente no podemos resolver los problemas sociales de una comunidad sin trabajar también el nivel d su desarrollo económico», explica Radu Răcăreanu, nuestro director del proyecto Autonomía Económica de Rumanía.
Con nuestro proyecto «zefiR - Ensemble pour l’Autonomie (Juntos para la Autonomía)», apoyamos el desarrollo de 12 comunidades, con alta población romaní. Desde 2013, más de 5.200 niños y niñas se han beneficiado de los progresos realizados en materia de educación, salud y alojamiento. El componente más reciente de este proyecto es el eje del desarrollo económico. Este año, ayudamos a 28 familias a fundar un pequeño negocio nuevo o desarrollar el que ya tienen. Conjuntamente con nuestros socios PACT Foundation y NESsT Foundation Romania, hemos recibido más de 160.000 CHF para apoyar este proyecto y ofrecer formación empresarial a las familias.
Un establo para Simona
Una de estas pequeñas empresas es la de Simona Caldararu, madre de tres niños y niñas que ha comprado una vaca en 2012 con el fin de vender leche a sus vecinos. «La vaca ha tenido dos terneros y nuestro pequeño negocio ha crecido: hemos ganado bastante como para comprar un pequeño establo. La ayuda de Tdh nos ha permitido construir nuestro propio establo y ahora quiere emplear a alguien para que me ayude a ocuparme de las vacas. Es mucho trabajo: las vacas no cogen nunca vacaciones. Pero lo que hago, lo hago por mis peques. Si consigo más dinero puedo comprarles ropa, zapatos y libros para la escuela y puedo comprar buena comida. También me gusta  trabajar en casa pues así me puedo ocupar de ellos», nos cuenta Simona.
Una inversión a largo plazo
Los pequeños negocios familiares ofrecen una posibilidad de mejorar las condiciones de vida, pero también representan una inversión a largo plazo. «Estoy orgulloso de dar un buen ejemplo a mi hija, de enseñarle el valor del trabajo, la importancia de ganarse la vida y generar sus ingresos. Espero que ella vaya a la universidad de la ciudad cuando sea adulta, incluso si se queda aquí trabajando en la agricultura, tenga algo para empezar y poder desarrollarse», explica  Costica Safta, André Romaní de una pequeña todavía no escolarizada (en la imagen de arriba), que ha construido su primer invernadero gracias al proyecto zefiR.
Continuamos apoyando a los empresarios formándoles y preparándoles con el objetivo de que puedan vender mejor sus productos, aumentar su productividad, adaptar su producción a las necesidades del mercado e identificar nuevas posibilidades de  ganancias para desarrollar su negocio. «Este proyecto cambia las mentalidades en el seno de las comunidades romaníes así como sus relaciones con las demás comunidades. Por un lado, se refuerza su autoestima gracias al desarrollo de actividades económicas y por otro lado, se combaten los prejuicios que sufren estas minorías», nos cuenta Radu.
Nuestro proyecto en Rumanía crea modelos de desarrollo económico mediante formaciones, consejos, coaching, facilitación y asignación de presupuestos. Mostramos un ejemplo de cómo los negocios pueden desarrollarse y contribuir al bienestar de las familias de pequeñas comunidades vulnerables.
Fuente original:  http://bit.ly/2pKjb7a

sábado, 23 de diciembre de 2017

Rohingyas: combatir la malnutrición para salvar vidas


En el Bazar de Cox en Bangladesh, cientos de miles de refugiados rohingyas se amontonan en condiciones de vida muy difíciles. Las familias no tienen acceso a la comida en cantidad suficiente. En el campo, nuestro equipo ha abierto dos centros de nutrición supervisados por un médico para asistir a los niños y niñas que sufren de malnutrición. Otros tres deberían abrir pronto. Los niños y niñas reciben un alimento hiperproteico a base de leche y crema de cacahuete para subsanar rápidamente sus carencias. Ivana Goretta, periodista de Terre es hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), estaba sobre el terreno y nos cuenta su testimonio en imágenes.
«Yasmina tiene 4 años y medio, es la pequeña de 5 hermanos. Ella me ha dicho «esto es bueno». Su madre está aliviada, es la primera vez que la ve comer desde hace días. Ella ha oído hablar de nuestro centro al jefe de su comunidad. Cada mañana, las mamás hacen cola ante la puerta para que asistamos a sus niños y niñas. Una vez en el centro, esperan una media hora para asegurarse de que su apetito ha vuelto. Unos minutos más tarde, Yasmina y su mamá salen con los 32 paquetes necesarios para el tratamiento del menor.
Chuwaira tiene dos años. Sufre de malnutrición severa. Es un alivio verla comer con apetito el paquete que le ha dado el equipo médico de Tdh. Ella está sentada en las rodillas de su hermana mayor, Rugada, de 8 años, que también cuida de ella. Nos regala una radiante sonrisa antes de abandonar nuestro centro.
En el Bazar de Cox, formamos a voluntarios para que identifiquen la malnutrición infantil. Estos son rohingyas que viven también en el campo y que se comprometen con nosotros. Ellos lo hacen con seriedad y buen humor, y pueden dirigirse a las familias en su lengua, lo que es muy importante.
Si se encuentran muy enfermos, a algunos niños y niñas se les da antibióticos. Una voluntaria rohingya formada por Tdh explica cuidadosamente a los padres como dar el medicamento al menor y la duración del tratamiento.
Con el excepcional apoyo de los rohingyas que viven allí, estamos construyendo un tercer centro de nutrición en el centro del campo del Bazar de Cox. Debería haber otros, lo que permitirá aumentar enormemente nuestra capacidad de acogida a los niños y niñas malnutridos.»
Necesitamos fondos suplementarios para poder ayudar todavía más a los niños y niñas rohingya. Apoyad nuestra acción haciendo un donativo ahora.
Fuente original:  http://bit.ly/2zlvMx5

jueves, 14 de diciembre de 2017

Dar un azote: ¿un acto banal o recriminable?


Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) firma la petición «No a la violencia contra niños y niñas. Por una prohibición legal del castigo corporal y la violencia psicológica contra niños y niñas también en Suiza"».
Lanzada en Suiza por iniciativa de un comité constituido por personalidades de la sociedad civil suiza, su objetivo es sensibilizar al público sobre la cuestión de la violencia física y psicológica hacia los niños y niñas, sobre todo teniendo en cuenta los derechos infantiles. Tdh se une a esta petición firmándola y difundiéndola por sus propios canales de comunicación y junto a sus colaboradores.
La petición exige:
- Que Suiza respete y aplique el art.19 de la Convención relativa a los Derechos Infantiles (protección contra cualquier forma de violencia),
- Que se inscriba en la legislación suiza una prohibición de castigos corporales y violencia psicológica contra niños y niñas,
- Una prohibición explícita en el Código Civil de los castigos corporales y de la violencia en contra de los niños y niñas,
- Que se pongan en marcha en Suiza las medidas de acompañamiento, o sea, la difusión de información sobre los derechos de la infancia así como las medidas de apoyo, consejo y sensibilización a los padres y madres,
- El derecho a una educación sin violencia en Suiza.
Valentina Darbellay, responsable del Programa de defensa de Tdh, desarrolla: «La prohibición legal de los castigos corporales implicará a padres, madres, profesorado y educadores responsables de su comportamiento: las personas adultas deberán responder de sus actos si estos han atentado contra la integridad física y moral de los niños y niñas. El legislador pondrá así fin a la violencia gratuita en contra de los niños y niñas. La petición intenta que se inscriba en la ley esta prohibición de castigos corporales de manera que los gestos y actos perjudiciales a la dignidad de los niños y niñas sean desterrados como prácticas educativas tanto en casa como en la escuela. El respeto de los derechos de la infancia y de su dignidad está en el centro de nuestras preocupaciones.»
Difundiendo esta petición, Tdh intenta sensibilizar a la opinión pública en la problemática y dejar visible el debate sobre los castigos corporales. En efecto, cualquier niño o niña tiene derecho a educación sin violencia y respetando su persona, su integridad física y moral, su dignidad.
Fuente original:  http://bit.ly/2jVxeBD

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Podcast Vozes: dar la palabra a jóvenes de Brasil


Diecinueve de las cincuenta ciudades que tienen la tasa más alta de suicidios se encuentran en Brasil. Los niños y niñas crecen en un entorno donde los malhechores y la droga forman parte de la vida cotidiana. Para reducir la cultura de la violencia, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) propone una nueva plataforma de intercambio para adolescentes y jóvenes adultos en situación de vulnerabilidad social en Brasil. Nuestro podcast Vozes(Voix) intenta difundir su realidad social y sus experiencias con el fin de prevenir la violencia.
Nuestro podcast Vozes es una serie de episodios de audio que se pueden descargar en la web, en los cuales jóvenes supervisados por un experto de Tdh, pueden compartir sus opiniones sobre diversos temas como el acoso, la violencia doméstica o el racismo. Las personas jóvenes consiguen así un medio de expresión con el que sensibilizar a sus oyentes sobre estas temáticas.
Vinícius, que ha participado en la primera edición, ha declarado: «Encuentro este proyecto muy interesante pues da la palabra a adolescentes. Nosotros hemos podido hablar de cosas que jamás habíamos dicho a nadie anteriormente y nos hemos sentido aliviados.¿Conocéis este sentimiento de no poder hablar de cosas que habéis rehuido desde hace años, porque os hacían sentir a disgusto? Vozes me ha ayudado a vencer este sentimiento».
Rápidamente hemos podido constatar la utilidad de este proyecto para ayudar a los adolescentes a enfrentarse a sus problemas. La asistente social de Tdh, Paula Rodrigues, lo utiliza a diario.  En los talleres intentan sensibilizar a jóvenes y al público en el Proyecto de Paz de Mucuripe, ella ha utilizado Vozes como base de discusión y de reflexión sobre el racismo. «Debemos escuchar a las personas jóvenes e intentar comprender el punto de vista que tienen sobre su comunidad, su mundo y los problemas que los envuelven», explica Breno, uno de los coordinadores comunitarios que participa en el proyecto Vozes de Mucuripe, un barrio de la ciudad de Fortaleza.
El proyecto sigue hasta diciembre de 2017 pero podría desarrollarse por todo el mundo. Nuestro objetivo es animar a adolescentes y jóvenes a ponerse detrás de un micro para explicar sus sentimientos y sus opiniones. «Hablar de juventud es hablar de vida, energía, vitalidad y pienso que es un reto puesto que representamos a jóvenes cuyas perspectivas de futuro son inciertas o que ignoran que existe una política pública con ese propósito. Por lo tanto, nosotros somos los portavoces y es una gran responsabilidad. Estoy entusiasmado y me alegro de lo que enseguida va a pasar», añade Breno.
Fuente original: http://bit.ly/2CcZeYW

jueves, 7 de diciembre de 2017

Los malos tratos y la violencia sexual, el mayor miedo de los niños y niñas trabajadores


Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) y Kindernothilfe, organización alemana de defensa de los derechos de la infancia, han publicado recientemente un estudio exhaustivo llevado a cabo junto a niños y niñas trabajadores por todo el mundo. Según el estudio son las violencias verbales, físicas y sexuales las que los niños y niñas temen ante cualquier trabajo.
El estudio Time 2 Talk, en el cual han participado niños y niñas de 25 países de todos los rincones del mundo, ha revelado que los niños y niñas que trabajan temen ser golpeados por sus padres, sus tutores, sus parientes o sus empleadores. Un muchacho de 15 años empleado en una cantera de piedra en India ha declarado que no le gusta cuando «el propietario nos maltrata por cualquier pequeño error en nuestro trabajo».
Menores que trabajan sobre todo chicas, también han mencionado amenazas de acoso y de violencia sexual, que planean sobre ellas en el trabajo, por ejemplo avances o tocamientos inapropiados por parte del personal y de los clientes. Un muchacho que trabajaba recogiendo basura en Indonesia ha contado a los investigadores: «Me avergüenzo cuando mis amigos me piden que me abra el pantalón y me tocan mis partes íntimas.»
Los niños y niñas también han indicado que tienen miedo a herirse o sufrir un accidente en el trabajo.  Los niños y niñas que trabajan en el sector agrícola se han quejado de dolores y heridas en manos y brazos, así como daños causados por la exposición a pesticidas y a productos químicos. Cada sector tiene sus riesgos.  Menores empleados en las minas tienen miedo a los accidentes y a los problemas respiratorios provocados por el polvo y los niños y niñas de cualquier sector se quejan de dolores musculares y de cabeza.
El informe Time 2 Talk
El estudio Time 2 Talk se ha llevado a cabo en 39 países  en diferentes regiones del mundo y cerca de 2.000 niños y niñas trabajadores de 5 a 18 años han sido interrogados. Todos estos menores han condenado severamente las peores formas de trabajo infantil, pero también han revelado algunos aspectos positivos del trabajo, sobre todo el apoyo aportado a los padres, la contribución a los ingresos familiares y la capacidad de financiar su educación. Se ha hablado mucho de los niños y niñas que trabajan, y de las dificultades a las que se enfrentan, pero hasta ahora nadie había hablado con los mismos niños y niñas.
«El estudio Time 2 Talk elimina las barreras que se levantan entre los niños y niñas y  los responsables que trabajan sobre el trabajo infantil», ha declarado Tuto Beat  Wehrle, coordinador de Tdh Alemania para América Latina: «Si se quieren crear políticas y programas realmente viables con respecto al trabajo infantil, es crucial asegurar el diálogo entre menores trabajadores y responsables. Todavía queda mucho camino por recorrer y mucho trabajo a realizar pero esta relación puede contribuir al bienestar de los niños y niñas trabajadores por todo el mundo».
Dirigir el trabajo infantil en el mundo 
A las personas que trabajan en el trabajo infantil (desde las autoridades locales de las ONG pasando por los responsables a escala internacional) el estudio les propone también doce medidas a tomar para mejorar la situación de los niños y niñas trabajadores, sobre todo: reducir la pobreza y así aligerar el fardo que obliga a los menores a trabajar; tener en cuenta el punto de vista de los menores trabajadores durante la elaboración de políticas; y abastecer de servicios de educación inclusivos, gratuitos y seguros para los niños y niñas tanto en las regiones urbanas como en las rurales.
Según las más recientes estadísticas de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), más de 152 millones de niños y niñas en el mundo trabajan, de los cuales 73 millones en condiciones que presentan un peligro para su salud, su desarrollo y su bienestar. Además 10 millones de niños y niñas realmente son reducidos a la esclavitud. Para combatir estos problemas Tdh y Kindernothilfe han publicado los resultados del estudio  Time 2 Talk con ocasión de la cuarta Conferencia Mundial sobre la eliminación perdurable del trabajo infantil  llevada a cabo en Buenos Aires, en Argentina. Esta conferencia intenta estimular el compartir conocimientos, políticas y buenas prácticas con el fin de acabar de una vez por todas con el trabajo infantil en el mundo.
Compromiso del gobierno suizo:
«Por la presente, nos comprometemos en colaboración con la Federación Internacional Terre des Hommes, a poner en marcha medidas de sensibilización para intentar combatir el trabajo obligado y la trata de seres humanos con fines de explotación laboral. Estas medidas para el período 2017 a 2021 incidirán en el sector privado y en los servicios de inspección laboral y, llegado el caso, serán adoptadas consultando a los colaboradores sociales y a la las organizaciones de la sociedad civil. La prioridad irá dirigida a la promoción de una mejor detección de las víctimas potenciales de explotación laboral junto a los actores relacionados. Suiza apoyará las iniciativas de sensibilización que intentan combatir el trabajo infantil y el trabajo forzado en algunos sectores durante el periodo de 2018 a 2021. Por otro lado, Suiza se compromete a apoyar la “Llamada a la acción para poner fin al trabajo forzado, a la esclavitud moderna y a la trata de seres humanos” (Call to Action to End Forced Labour, Modern Slavery and Human Trafficking),lanzada por la primer ministro del Reino Unido.»
Fuente original:  http://bit.ly/2ABVZvG

martes, 5 de diciembre de 2017

Porque cada niño y niña en el mundo tiene derecho a ser niño o niña, así de simple


Ahora más que nunca debemos recordarlos: cada niño y niña en el mundo tiene derecho a la infancia. ¿Pero cómo se puede garantizar? Nuestros equipos de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) luchan contra la malnutrición y la trata infantil y ponen en marcha espacios dedicados para ellos y ellas. Descubre en imágenes como nosotros les ayudamos a crecer seguros.
Cada niño y niña tiene derecho a:
a) Una alimentación sana y suficiente
India: en la región india de Sundarbans, formamos a personal sanitario y apoyamos las estructuras locales para luchar contra la malnutrición infantil. En el centro de Nutrición y Rehabilitación, donde los niños y niñas pueden quedarse con su mamá, cuidamos de las niñas y niños que sufren de esta enfermedad.
b) A tener acceso a la asistencia sanitaria  
Burkina Faso: nuestro proyecto innovador IeDA aporta apoyo al personal de salud en África del Oeste gracias a tabletas numéricas y a aplicaciones móviles, lo que permite mejorar la asistencia médica de los niños y niñas.  Más de 700.000 niños y niñas han sido visitados con la ayuda de esta herramienta desde 2014. Utilizado en el 30% de los centros de salud del país, IeDA nos ha permitido reducir drásticamente el número de diagnósticos erróneos.
c) A estar protegido
Albania: los niños y niñas de las calles de Tirana visitan regularmente el centro de día  ARSIS, colaborador de Tdh, donde aprenden y juegan con seguridad, en presencia de personal altamente cualificado, estos equipos forman parte de una red de profesionales de la protección a la infancia que permite mejorar las competencias y prácticas de cada uno. En el centro, los niños y niñas tienen la oportunidad de crecer al margen de la violencia, de la explotación y de los peligros que le amenazan en la calle.
d) A no ser separados de sus familias
Ecuador: nuestros equipos acuden en ayuda de los niños y niñas de Cotacachi, que sufren el riesgo de ser separados de sus familias y víctimas del tráfico. A menudo los padres ignoran la situación de sus niños y niñas que, engatusados por las falsas promesas de los traficantes, han abandonado el nido familiar. Una vez embarcados, son víctimas de maltrato y de agresiones físicas y sexuales. Para luchar contra esto y prevenir este fenómeno, organizamos campamentos durante los cuales son sensibilizados en los riesgos que corren gracias al teatro, al cine y a actividades recreativas. Ya 5.000 niños y niñas han tomado parte en estas actividades.
e) A la educación
Egipto: con el fin de aumentar la tasa de alfabetización en las regiones pobres, ofrecemos cursos y formaciones a las chicas jóvenes para ayudarles a emprender sus propias actividades lucrativas. También les sensibilizamos en el entorno, la salud y en los derechos de las personas. Así contribuimos a la autonomía de las chicas y garantizamos su derecho a la educación  
f) A tener un nivel de vida suficiente para desarrollarse
Grecia: Tdh permite a los refugiados vivir en alojamientos adaptados y escapar de los campos o las calles. En Tesalónica y en Ioannina, Tdh tiene alrededor de 45 apartamentos para jóvenes refugiados y familias para ayudarles a adaptarse a su nueva vida. Nuestros equipos también les ofrecen apoyo social, jurídico y psicológico. Los niños y niñas y los jóvenes que piden asilo y son vulnerables pueden así relajarse en un entorno seguro.
g) A jugar
Perú: con el fin de reducir la violencia y promover el juego, Tdh ha participado en la puesta en marcha de Recreos amigables en la escuela Ramón Castilla. Alumnos, padres y profesores han repintado la clase de recreación e instalado juegos como la rayuela, las tabas, el fútbol mini y la cuerda de saltar. Este proyecto ha permitido mejorar el clima escolar en la escuela y animar a los niños y niñas a jugar respetando a los demás. 
h) A participar
Rumanía: en el condado de Bacau, una de las regiones más pobres de Europa, nuestro proyecto SHINE acude en ayuda de los niños y niñas desfavorecidos. Nuestros equipos mejoran las infraestructuras educativas, sanitarias y de los servicios sociales. Animamos a los niños y niñas a determinar con nosotros qué es lo que falta en su comunidad. ¿Qué necesitan? Un entorno familiar benevolente, juegos, juguetes, carreteras, agua corriente en casa, aseos en la escuela, mejores autobuses escolares, un lugar donde comer en la escuela, lugares para divertirse. Enseguida juntamos todas sus sugerencias y cuando a finales del 2019 el proyecto esté terminado, esperamos que algunos de estos sueños se hayan hecho realidad.
Apoyad nuestras actividades para garantizar a los niños y niñas el derecho a ser niños y niñas. Cada donativo cuenta.
Fuente original: http://bit.ly/2jirrWa

jueves, 30 de noviembre de 2017

Los derechos de la infancia: inmersión con la animadora de Tdh en las escuelas suizas


Con ocasión del Día Internacional de los Derechos de la Infancia, el 20 de noviembre, el grupo de animadores formados por Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) visitaron durante varios días escuelas por toda Suiza. En el marco de esta actividad, los niños y niñas aprenden a conocer sus derechos, a comprender cómo hacerlos valer y también a darse cuenta de la situación de otros niños y niñas en diferentes países del mundo. Reportaje en una clase de La Chaux-de-Fonds.
Entramos en la clase en un frío mediodía, la sala todavía está vacía y tranquila. De repente, alumnos y alumnas de 8 a 12 años entran en tromba y son acogidos uno detrás de otro. Anina, la animadora de Tdh, empieza el curso con una pequeña introducción sobre los derechos de la infancia tomando como ejemplo Colombia.
19 pares de curiosos ojos están fijos en ella. Luego el grupo se junta: en equipos de dos deben escenificar un derecho. Se ríen, discuten y se lanzan. Algunos, demasiado tímidos para expresarse en voz alta, expresan con mímica el derecho escogido. Dos jóvenes pisotean el suelo de un lado a otro delante de la pizarra. «Yo lo sé, yo lo sé!», exclama entonces una niña gesticulando en un rincón. «El derecho a un techo.» Los jóvenes actores asienten e inscriben el derecho adivinado en el encerado.
«Hace 60 años, los abuelos de Sara y Juan-David vivían en el campo en Colombia», les cuenta Anina. «Un día invadió sus tierras un grupo armado y tuvieron que huir con miles de familias». Entonces los niños y niñas intentan adivinar y comprender cómo y con qué medios estas familias han podido construir un refugio de emergencia. Con madera y chapa. Paso a paso los jóvenes se impregnan de historia.
¿Qué otros derechos conocen los niños y niñas? «El derecho a una religión, el derecho a ir a la escuela, a poder elegir». «Y el derecho a ser amado», declara un joven muchacho.
El objetivo de la animación de Anina para el 20 de noviembre está claro: permitir a los niños y niñas descubrir y comprender por qué estos derechos son tan importantes, y mostrarles que ellos mismos son los actores de su aplicación. También se les informa de sus derechos y hablaran de ellos. Para que la nueva generación evolucione hacia el respeto de los derechos de la infancia y que cada niño y niña vea su bienestar preservado.
Tdh Educación, un nuevo programa
Este otoño un nuevo programa – Terre des hommes Education – ha sido propuesto al profesorado con el fin de que incluyan nuestras animaciones al programa escolar durante todo el año. Las animaciones tratarán de temas sobre los derechos de la infancia y del desarrollo duradero con ejemplos como la paz en Colombia o el impacto de los teléfonos móviles, sobre los problemas generados por la extracción de oro en Burkina Faso. Estos temas están concebidos para las clases de primaria y secundaria pero también para el nivel post-obligatorio. Estas animaciones estarán disponibles en cinco cantones este año: Bern, Fribourg, Genève, Vaud, Valais.
Obtened más información aquí sobre nuestro Programa Terre des Hommes Education 
Fuente original: http://bit.ly/2j4LXJY

martes, 28 de noviembre de 2017

Nigeria: vida después de Boko Haram


La violencia desplegada por el grupo terrorista Boko Haram al noreste de Nigeria ha supuesto una crisis humanitaria. 1,7 millones de nigerianos han sido obligados a huir de sus pueblos. El alimento y el agua faltan, además cerca de 5.000 personas se han contagiado de cólera. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) acaba de lanzar una operación de urgencia en la región para reforzar el acceso de la población al agua, a la asistencia y a mejorar las condiciones de higiene.
El noreste de Nigeria está desde hace algunos años marcado por la violencia de Boko Haram. Víctimas de atentados y pillaje, 1,7 millones de personas se han visto obligadas a huir. Expulsados de sus pueblos han encontrado refugio en el interior de los campos donde falta de todo. Las malas condiciones de higiene han favorecido una epidemia de cólera que ha dejado ya 60 muertos. El de que se desarrollen otras enfermedades es alto.
La mitad de los nigerianos que sufren esta situación son niños y niñas. Vamos a lanzar una operación de urgencia para acudir en su ayuda, así como a su familia en colaboración con las autoridades locales. La acción se concentra al noreste de Nigeria en el Estado de Horno. Las primeras ayudas han comenzado en Mafa una ciudad fuertemente marcada por los ataques y los pillajes, a partir de ahora tomada por la armada regular y en donde se encuentran 16.000 desplazados.
Controlar el cólera
«Las condiciones de vida en Mafa son precarias. La población no tiene agua potable. Solo hay un baño para cada 150 o 200 personas, no hay jabón y casi ningún acceso a la asistencia. Esta situación ha tenido como efecto favorecer la aparición del cólera», explica Rolland Gueneau, experto en ayuda de urgencia de Tdh.
Tdh ha empezado a reparar y construir 60 nuevos aseos con puntos de agua para lavarse las manos. El aprovisionamiento de agua se asegurará gracias al arreglo de las fuentes existentes. Los equipos sobre el terreno distribuyen por otro lado kits de higiene que contienen jabón y cepillos de dientes, así como bidones nuevos. También sensibiliza a la población en medidas higiénicas.
Tdh se apresta a equipar el centro médico local de medicamentos y de pequeño material médico. «Las poblaciones que llegan aquí encuentran una cierta seguridad. Ahora debemos acudir en su ayuda rápidamente. Después nos ocupamos de los niños y niñas y de las familias que no pueden encontrar refugio en la ciudad o que se encuentran en lugares que deberían ser seguros y accesibles», añade Rolland Gueneau.
Fuente original: http://bit.ly/2zNqDD8

lunes, 20 de noviembre de 2017

«Hace 10 días que estoy aquí. Mi hijo está agotado.» - Una joven madre rohingya refugiada en Cox’s Bazar

A finales de agosto de 2017, un recrudecimiento de la violencia perpetrada por el ejército birmano contra la minoría rohingya ha estallado en el Estado de Rakhine. El conflicto ha empujado a más de 600.000 personas a huir de su pueblo y atravesar la frontera para refugiarse en Bangladesh, en la región de Cox’s Bazar, juntándose con otros 220.000 refugiados ya instalados. Las familias rohingya viven en condiciones extremadamente difíciles, sin acceso a los servicios básicos. Muchos de ellos han vivido experiencias traumáticas, haciéndoles todavía más vulnerables frente a un futuro incierto.
Al volver de una misión de evaluación a comienzos de octubre en los campos de refugiados en Cox’s Bazar, Pierluigi Testa, experto en salud del departamento de ayuda humanitaria de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), nos cuenta de lo que ha sido testigo y nos comenta alguna de sus fotos.
Durante la evaluación, nuestro equipo ha visitado numerosos campos. Esta foto ilustra la densidad de población refugiada y la inmensa expansión geográfica de los nuevos campos: «Cuanto más avanzaba, descubría nuevos refugios detrás de las colinas», nos cuenta Pierluigi. Los nuevos campos de refugiados no tienen ninguna carretera de acceso y el único modo para poder ayudar a los habitantes es ir a pie. En período de lluvias, los senderos se transforman en ríos fangosos, lo que agrava todavía más las condiciones de vida de los refugiados y hace que el acceso a la ayuda humanitaria sea más difícil.
Con el fin de entender mejor la situación de los refugiados rohingya y las condiciones en las que viven, nuestro equipo de expertos ha ido al encuentro de las poblaciones que caminan varias horas a través de las colinas y los campos. Han hablado con numerosas familias y les han preguntado sobre sus necesidades, sobre el acceso al agua y a la comida y sobre el estado físico y psicológico de sus niños y niñas. 
Los refugiados rohingya se han instalado en esta zona de expansión del campo de   Kutupalong en febrero y marzo de este año. Ya han recibido ayuda, como la construcción de este punto de agua. Sin embargo, a pesar de que llegaron hace varios meses, el acceso al agua limpia no está asegurado. Durante la visita de evaluación, nuestro equipo ha constatado la ausencia de sistema de flujo de agua y de barreras de protección. Estas condiciones exacerban los riesgos de epidemias ligadas a la mala calidad del agua. En esta región donde el cólera es endémico, el flujo masivo de refugiados empeora los riesgos de propagación de enfermedades hídricas como el cólera o la diarrea.
Este padre de familia ha perdido a su mujer, muerta durante los violentos enfrentamientos sufridos en Myanmar y se encuentra solo con sus cuatro hijos. Sin trabajo, el hombre joven no llega a cubrir las necesidades de sus hijos que sufren de malnutrición. En el momento de la visita, todavía ninguno de ellos había sido acogido o admitido en un programa nutricional, aunque ya hace cinco meses que han llegado.
«La primera vez que llegamos a Burma Para, las colinas de detrás del campo todavía estaban vacía. Cuando volvimos, el campo había doblado su tamaño», nos cuenta  Pierluigi. «Aquí los rohingyas han llegado hace al menos dos semanas», añade. Estos nuevos refugiados construyen sus refugios con bambú, paja y bolsas de basura para protegerse de la lluvia. En el suelo, solo hay colchones. Las condiciones de vida para estos nuevos refugiados son dramáticas. Todavía ningún actor internacional estaba sobre el terreno en el momento de la evaluación.
Esta foto muestra el refugio de una familia que justo acaba de llegar: la mujer está sola con sus tres hijos de cinco, de tres y de año y medio. Algunas bolsas de alimentos contienen maíz, harina, un kit con productos higiénicos y un cubo para sacar agua constituyen la única ayuda que ella ha recibido al llegar al campo. Nos cuenta lo difícil que es para ella ir a buscar agua y comida, pues está sola con sus hijos de tan tierna edad.
Un recién nacido de apenas 24 horas. La mamá acaba de dar a luz aquí, sola en su refugio. Cuando la ha encontrado Pierluigi, todavía no había recibido ninguna consulta post natal ni para ella ni para su bebé. Cuando le he preguntado si ha podido darle leche a su bebé, la joven le ha respondido: «Yo no tengo leche». Si el aporte nutricional de la madre no es suficiente, su cuerpo no produce leche. «Esto forma parte de nuestro proyecto. Nosotros vamos a aportar todos los cuidados necesarios a las mujeres embarazadas y lactantes así como a los niños y niñas de 0 a 5 años o más si es necesario», nos asegura.
Un gran número de niños y niñas malnutridos han sido identificados por nuestros expertos. Al hablar con las mujeres una de ellas nos cuenta: «Hace diez días que estoy aquí. Doy de comer a mis hijos e hijas una vez al día.» El que tiene en brazos todavía no tiene dos años. Nos confía que su hijo está «agotado.» Sufre de malnutrición. 
Aquí, uno de nuestros médicos palpa el pie del niño. Se trata de un test rápido para establecer el estado nutricional del niño a través del signo de godet: un gesto que permite poner en evidencia un edema a nivel de miembros inferiores, signo eventual de malnutrición.
Lo que nosotros hacemos por las familias rohingya
Un equipo operacional de urgencia está actualmente sobre el terreno para desplegar proyectos que intentan salvar vidas. Nos apoyamos en nuestra amplia experiencia en Bangladesh – llevamos a cabo proyectos sanitarios desde hace más de 30 años en las regiones norte y sur del país – ponemos en marcha actividades de salud peri y post natal, de prevención y de tratamiento de la malnutrición, de higiene y saneamiento y actividades psicosociales junto a los niños y niñas y a sus padres.
La fuerza de nuestra acción reside en su aproximación multisectorial: todas las visitas y cuidados médicos están asociados a un componente de protección. Esto significa que nuestros colaboradores evalúan el estado de salud de un niño o una niña teniendo en cuenta todo e informándose de las condiciones familiares y del estado psicológico de los menores. Intentamos así reducir a la vez la mortalidad infantil y materna, y la vulnerabilidad de los refugiados rohingya los más afectados por el conflicto.
Necesitamos fondos complementarios para poder ayudar todavía más a los niños y niñas rohingya. Apoyad nuestra acción haciendo un donativo ahora.