lunes, 16 de octubre de 2017

Irak - Ayuda humanitaria en terreno movedizo


La caída de los bastiones del grupo Estado Islámico en Mosul y en Tal Afar no ha puesto fin a los combates ni a la crisis humanitaria en Irak, según  Stephan Richard, responsable de las operaciones de Terre des hommes – Lausana (Tdh) en Irak.
-Dos meses después de la ofensiva de la coalición contra el grupo Estado Islámico  (EI), ¿Cuál es la situación en Mosul?
Algunos barrios han sido totalmente destruidos, mientras que otros han ofrecido poca resistencia por parte del grupo EI, con lo que han sufrido menos daños en el transcurso de la toma de la ciudad. Pero los lugares ocupados durante tiempo pueden haber sido plagados de explosivos y minas, lo que retrasa la reinstalación de las familias que deben esperar que los barrios sean seguros.
-¿Cómo ha evolucionado la ayuda de urgencia de Tdh en esta zona?
Primero trabajamos en la línea del frente cuando el acceso era todavía difícil para el resto de la comunidad humanitaria. Hemos intervenido durante bastante tiempo en el punto de «Scorpion Jonction» que era uno de los raros lugares de paso para salir de la ciudad. Al irse intensificando la respuesta humanitaria gracias al compromiso progresivo de las fuerzas armadas, hemos decidido dejar nuestro lugar a otras ONG internacionales con el fin de poder continuar desplegando nuestra ayuda en otras zonas en torno a Mosul donde el acceso es todavía difícil.
-¿Qué habéis previsto para el regreso de las familias?
Continuaremos distribuyendo bienes de primera necesidad al oeste de Mosul y también vamos a poner a disposición de los más vulnerables 500 refugios que pueden acoger cada uno a familias de 6 a 8 personas. Esta ayuda permitirá responder a las necesidades de las poblaciones que vienen de los barrios de Mosul que han sido los más afectados por los bombarderos de la coalición y que han sido parcial o completamente arrasados.
-¿Y en la región de Tal Afar?                          
Nuestras actividades junto a los desplazados continúan con el aprovisionamiento de agua potable, la distribución de kits de urgencia, la acogida a los niños y niñas en lugares dedicados a su acogimiento y también a los adolescentes que huyen de las zonas de combate y la puesta en marcha de escuelas temporales, también hemos puesto en marcha un centro de recepción en Tal Afar en el cual acogemos a las mujeres y a los niños y niñas mientras que sus esposos, hermanos o padres se presentan en los controles de las autoridades y servicios de información de Irak, controles que pueden durar varios días.
-¿Continúa Tdh en la línea del frente?
Todavía quedan algunas zonas de ocupación, sobre todo una vasta región al oeste en el desierto de Irak (Anbar) donde los combates son todavía muy intensos y donde nuestro equipo, llegado dos días después de la liberación de la ciudad de Ana, ha podido constatar las desastrosas consecuencias de la reconquista de los últimos lugares ocupados por el grupo Estado Islámico. En Ana, el hospital ha sido totalmente destruido después de un bombardeo. Vamos a intentar organizar una respuesta de urgencia con apoyo a la salud y a la educación en esta nueva zona liberada.
-¿Se puede decir que la guerra toca a su fin?
El futuro de Irak es muy incierto, con o sin el EI. El espacio geográfico ocupado por el califato auto-proclamado será liberado probablemente del yugo terrorista en los próximos meses. Sin embargo, por otro lado, hay presencia de combatientes del EI en territorio de Irak. Es probable que asistamos a un recrudecimiento de actos terroristas y ataques localizados. Por otro lado, el efecto de colusión entre los diferentes actores armados contra el EI ha desdibujado completamente las cuestiones de identidad, de los clanes y religiosas que sacuden Irak desde hace numerosas décadas, y que podrían salir a la superficie después de la caída del EI.
-¿Cómo se orienta la estrategia de Tdh en este contexto?  
Deberemos responder a un doble imperativo. Debería ser posible continuar respondiendo a las urgencias en las líneas del frente cada vez más aisladas y difíciles de alcanzar, manteniendo al mismo tiempo actividades de apoyo urgente en las zonas todavía sensibles, o espacios estratégicos potencialmente objeto de tensiones entre las partes concernientes. También anticiparse a las necesidades y aportar ayuda a los desplazados que comienzan a regresar a sus casa y reconstruir sus nuevas vidas, para algunos, en una  terrible indigencia, después de haberlo perdido todo.
Stephan Richard, responsable de las operaciones de Terre des hommes Irak.
Fuente original: http://bit.ly/2wZsKOJ

viernes, 13 de octubre de 2017

Ecuador - Cuando los niños y niñas caen en la esclavitud


El tráfico de seres humanos es una realidad en Cotacachi, uno de los distritos de la provincia de Imbabura, en Ecuador. En los pueblos locales, las condiciones de extrema pobreza fuerzan a los padres a enviar a sus hijos e hijas a trabajar. A cambio, les prometen un sueldo que no siempre reciben. Pero también han visto la luz otras formas de tráfico: los niños y niñas son raptados en parques o espacios públicos sin que sus padres lo sepan. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) lucha contra este problema desde su origen y trabaja en soluciones de prevención.
Cuando la ciudad enmudece
Cotacachi es el cuarto distrito más grande de la provincia de Imbabura pero incluso un viernes a finales de verano, todo está silencioso. Un cuadro que contrasta fuertemente con los alegres fines de semana donde ferias y mercados de artesanías de cuero animan a la ciudad de las casas coloreadas. Es un lugar hecho para el turismo pero sin turistas. Desde el centro, se tiene una vista privilegiada del inmenso campo, donde viven decenas de comunidades indígenas que viven principalmente de la producción de alimentos para la región. El 80% de la población del distrito se concentra allí, y la mayoría tienen entre 5 y 19 años. En sus barrios, la falta de recursos vitales aqueja a unos niveles inquietantes. Afectada por el analfabetismo y la penuria de servicios básicos, Cotacachi ha llegado a ser una zona abonada para el crimen más invisible e impune del país: el tráfico de niños y niñas y adolescentes.
Un salto hacia la esclavitud
Allá, la educación es un privilegio y el trabajo infantil forma parte de lo cotidiano. Por eso, cuando un reclutador ofrece una formación a los niños y niñas la proposición es muy tentadora. Pero en realidad es una trampa: cuando un menor es raptado, su familia pierde todo contacto con él. Desde que llegan a su destino, en las principales ciudades del país, o en el extranjero, Colombia, Chile, o Brasil, los niños y niñas son víctimas de malos tratos, abusos sexuales o los abandonan a su suerte.
Un campamento de verano para sensibilizar a los niños y niñas de los riesgos 
Dada la ausencia de mercados en la ciudad, las comunidades no tienen ninguna razón para acudir a la zona urbana. El centro se podría describir como una ciudad fantasma, sino fuese por el murmullo que vienen de la escuela local. Un centenar de niños y niñas están reunidos en la sala donde acaban de pasar una semana de campamentos.  Durante cinco días han cantado y jugado. En estos espacios los niños y niñas de Cotacachi han podido escapar por un momento de las tareas domésticas y del trabajo que hacen a pesar de su corta edad. Han podido hablar de sus problemas; más de uno y una han mencionado malos tratos. Más de uno y una han dicho que pronto partirán hacia el extranjero quizás para no volver. Los responsables de cada grupo han escuchado a los niños y niñas e intentado identificar los casos de tráfico o de malos tratos, para poder enseguida tomarlos a su cargo.
Tdh organiza estos campamentos dos veces al año en colaboración con Unorcac, Unión de Organizaciones Indígenas y Paisanos de Cotacachi. Nuestro objetivo es prevenir el tráfico infantil enseñando a los niños y niñas a reconocer los riesgos a los que están expuestos. Estos mensajes se transmiten a través del teatro, el cine y las actividades recreativas organizadas por nuestros equipos. Más de 5.000 niños y niñas y adolescentes han participado en nuestras actividades en Cotacachi.
Fuente original: http://bit.ly/2xF7IJL

sábado, 7 de octubre de 2017

152 millones de víctimas del trabajo infantil en el mundo


El número de víctimas del trabajo infantil y de la esclavitud aumenta según un nuevo y alarmante informe de la Organización Internacional del Trabajo. Terre des hommes – Lausana se compromete con todos sus actores a combatir este azote.
La esclavitud moderna es una realidad para 10 millones de niños y niñas en el mundo y cerca de 152 millones trabajan a menudo en condiciones dramáticas. El estudio publicado el 19 de septiembre por la Organización Internacional del Trabajo y la Walk Free Fundation ha revelado la amplitud del fenómeno. Entre las víctimas del trabajo infantil, el 38% tiene menos de 14 años y arriesgan su seguridad y su salud física o mental.  
«Los importantes flujos migratorios ligados a la crisis siria y al cambio climático juegan un papel en la amplificación del problema», analiza Peggy Hermann Ljubicic, nuestra responsable del programa sobre el trabajo infantil, «numerosos niños y niñas se encuentran explotados después de haber abandonado su comunidad de origen a veces con su familia, a veces solos, para huir de los conflictos y de las catástrofes naturales o también buscando mejores condiciones de vida».
Medidas en 19 países
Terre des hommes lucha contra la explotación en 19 países y ha protegido a 216.000 niños y niñas el pasado año. Las medidas de prevención se han puesto en marcha con nuestros colaboradores institucionales y la sociedad civil, así como alternativas para los menores obligados a trabajar. También reforzamos los sistemas de protección con el fin de minimizar los riesgos de explotación. «pero queda mucho por hacer», nos recuerda  Peggy Hermann Ljubicic, «y esto solo puede hacerse más que comprometiéndose de manera más sistemática y efectiva con todos los actores claves, sobre todo en el sector privado para reducir el número de menores empleados en las cadenas de aprovisionamiento».
Descubre nuestras actividades contra la esclavitud de los niños y niñas en Ecuador)
Fuente original: http://bit.ly/2kwguUf

viernes, 6 de octubre de 2017

Un equipo de urgencia junto a los rohingyas


Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), activo desde 1974 en Bangladesh, sigue la situación de los rohingyas con atención. Frente a la crisis, la organización refuerza su presencia en el país y responde a la llamada del gobierno de Bangladesh. Tdh se apresura a desplegar una intervención de urgencia en el sureste del país junto a la frontera con Myanmar.
Desde finales de agosto, más de 400.000 civiles de la minoría rohingya han encontrado refugio en Bangladesh al huir de la violencia de la cual son víctimas en Myanmar. Tdh se moviliza en respuesta a la crisis de los refugiados rohingyas cuya llegada masiva a la región de Cox’s Bazar crea una situación de gran desamparo humanitario. Gracias a su conocimiento de la región y a su red, los expertos de Tdh se apresuran a desplegar actividades de urgencia en estrecha concertación con las autoridades y junto a los actores humanitarios presentes.
«La situación de urgencia es tal que hay necesidades en todos los sectores. Cada actor interviene según su experiencia. Ahora es posible intervenir en Cox’s Bazar, la zona más afectada por el flujo de refugiados. Nuestra intención es aportar un apoyo para el agua, la higiene y alojamiento para al menos 30.000 personas, con un eje prioritario para la protección a la infancia traumatizada por el exilio.  La mayoría de los rohingyas que huyen son niños y niñas. Más de un millar de menores no acompañados están llegando a Bangladesh. Actualmente sufren un desamparo total», subraya  Lionel Lafont, jefe de la misión en  Bangladesh.
Las recientes lluvias han agravado las condiciones de supervivencia de miles de personas sin abrigo ni asistencia. El acceso al agua potable y a las letrinas es problemático. En este contexto, Tdh acaba de desbloquear los primeros fondos necesarios para una intervención de urgencia.
Fuente original:  http://bit.ly/2xZRgR2

lunes, 2 de octubre de 2017

En Kabul, las comadronas itinerantes vigilan los nacimientos

Desgarrado por la guerra desde hace más de 30 años, Afganistán es uno de los países más peligrosos y violentos del mundo. Los profesionales de la salud, además de las víctimas del conflicto y las familias, son los primeros en padecer esta inseguridad. Para remediar este problema, Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) ha recurrido a las comadronas que se reúnen directamente con las familias que las necesitan.
La tasa de mortalidad maternal en Afganistán está entre las más elevadas del mundo. Sin embargo, es difícil obtener estadísticas precisas en este contexto, se estima que alrededor de ocho niños y niñas sobre cien y 12 madres sobre cien pierden la vida durante el parto. En este país, donde la seguridad es muy precaria, los dispensarios son blanco del conflicto y más de 9 millones de personas tienen un acceso limitado o inexistente a la asistencia sanitaria.
Las comadronas de Tdh están allí donde la necesidad es más acuciante: en casa de las familias
Esta situación afecta particularmente a las madres y a sus hijos: el 25% de los hospitales no tienen ni comadronas, ni personal cualificado para los partos. A esto se añade el contexto cultural afgano, que impide a muchas mujeres recibir un seguimiento médico. Sin el permiso de su familia o de su marido, una mujer no está autorizada a acudir al hospital. Así, son numerosas las afganas que dan a luz en casa. Aisladas y privadas de todo contacto con la sociedad, además ellas no están sensibilizadas con los problemas de salud de la primera infancia. Para responder a la urgencia de estas necesidades, hemos puesto en marcha el concepto de comadronas itinerantes que efectúan visitas a domicilio para ofrecer asistencia a las mujeres privadas de acceso a los servicios públicos.
«El concepto puerta a puerta es muy pertinente en Afganistán. Las comadronas conocen el contexto de la salud de las madres y de la lactancia y las normas éticas, cuya aplicación es esencial para dar una asistencia sanitaria adaptada.»
Doctor Noor Khanum, Responsable del proyecto sanitario en Kabul:
Dos comadronas de Tdh visitaron a Qandi, en la comunidad de familias desplazadas en la periferia de Kabul, joven de 22 años que luchaba por sobrevivir. Inconsciente y pálida, acababa de dar a luz a su quinto bebé con retención de placenta. Un gran número de mujeres y de niños y niñas le  rodeaban en la penumbra de la insalubre tienda. Simeen y Nooria, dos comadronas que trabajan con Tdh desde hace más de quince años, no han perdido un segundo: rápidamente han efectuado un examen físico, verificado la presión sanguínea de Qandi y tratado a la joven madre para parar la hemorragia. Tan pronto como Qandi ha recuperado el conocimiento, ellas le han administrado los medicamentos necesarios. A la mañana siguiente, las dos comadronas visitaron a la madre y al bebé felices de constatar que las dos se recuperaban bien.
Apoyar a los más vulnerables: las familias desplazadas y repatriadas  
Nuestros equipos de comadronas buscan ante todo ofrecer una ayuda de proximidad a las familias desplazadas y repatriadas más vulnerables en 26 zonas de Kabul que son de difícil acceso, allí donde no se oferta el programa sanitario del gobierno. Con más de 600.000 repatriados (antiguos refugiados retornados de Pakistán) que se han juntado con más de un millón de afganos desplazados por la violencia y la guerra en su propio país, su situación es precaria. La mayoría de ellos viven en refugios temporales o en habitaciones informales en las ciudades y no consiguen satisfacer las necesidades más esenciales.
Nuestra innovadora respuesta: unidades móviles   
«Las madres se ven gravemente afectadas y sumidas en un stress enorme cuando sus niños y niñas no tienen acceso a la educación. Son confrontadas con un entorno violento, ignoran sus derechos fundamentales y deben ganar dinero para mantener a su familia», explica la  doctora Noor. Con el fin de apoyar mejor a los niños y niñas y a sus madres, se han puesto en marcha las nuevas unidades móviles compuestas por una trabajadora social y una comadrona. Esto es un progreso importante: además de ayudar a sobrevivir a las madres y a sus hijos e hijas, ofrecemos actividades de protección que contribuyen a su bienestar y al respeto de sus derechos. «Las madres y sus hijos e hijas son indisociables y por esta razón, las unidades móviles permitirán a las comadronas ofrecer mejores servicios. En conclusión, la salud y la protección están estrechamente ligadas y la salud no es suficiente sin protección», añade Noor.
En las zonas periféricas de Kabul, nuestras unidades móviles aportan una ayuda a las mujeres embarazadas y lactantes, así como a sus niños y niñas y les sensibilizan en una buena higiene. Nuestras comadronas afganas ofrecen cursos de educación sanitaria en el seno de las comunidades. Solamente en el año 2016, han sensibilizado a más de 50.000 mujeres y adolescentes en la importancia de la lactancia, la higiene, las vacunaciones, de la gestión personal y del acceso a los dispensarios.
Actualmente, Tdh es la única organización que ofrece servicios itinerantes a la comunidad afgana. El concepto ha permitido promover la importancia de los cuidados profesionales para las mujeres embarazadas y los recién nacidos y cambiar las costumbres a este respecto. Hasta ahora, nuestro equipo ha logrado ofrecer ayuda a más del 60% de las personas desplazadas en Kabul. La integración de la protección de la infancia a nuestra intervención contribuye a mejorar el bienestar y la salud de los niños y niñas.
Fuente original:  http://bit.ly/2wtBzA4

viernes, 29 de septiembre de 2017

Traductores para garantizar a niños y niñas un proceso equitativo


Un menor sospechoso o acusado de haber cometido un crimen debe poder tener los medios para conocer sus derechos con el fin de beneficiarse de un proceso justo y equitativo. Los menores son particularmente vulnerables cuando no comprenden ni la lengua, ni el sistema judicial del país en el que se encuentran. Según un estudio llevado a cabo por Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), un elemento determinante para los menores en esta situación es una traducción de calidad.
«Esto ocurrió hace dos años. En ese momento yo no hablaba húngaro. No había intérprete, solamente un abogado de oficio», cuenta un adolescente de 15 años en Hungría. ¿Cómo conocer sus derechos cuando no habla la lengua del país? La barrera lingüística puede ser un obstáculo considerable para los menores con problemas con la justicia. Una investigación llevada a cabo con otras organizaciones en cinco países europeos muestra que los derechos procesales de los menores extranjeros son respetados desde un punto de vista formal pero todavía quedan serios retos para solucionar en su ejecución.
Nuestro proyecto regional «PRO-JUS» ha tratado esta cuestión y contribuido a mejorar los medios para ayudar a los menores extranjeros en situación de conflicto. Más de 40 menores han participado en el proyecto, compartiendo sus experiencias y opiniones sobre una situación que les concierne directamente. Ellos nos han permitido comprender como garantizar a los menores extranjeros un tratamiento judicial adaptado a su edad, su cultura y su sensibilidad durante el proceso.
«Cuando llega el intérprete, todo se arregla»
El rol de los intérpretes para los niños y niñas y adolescentes es crucial. Como en el testimonio de un adolescente de 15 años durante las diligencias penales: «Cuando estoy solo, me hacen preguntas pero yo no sé qué decir o como explicarlo. Cuando llega el intérprete todo se arregla». Por eso recomendamos a los países europeos reforzar su red nacional de intérpretes con el fin de garantizar los procesos profesionales y éticos de interpretación*.
Además, es importante que los abogados y otros profesionales de la justicia tengan competencias específicas que les permitan trabajar con los menores, en particular si hay diferencias culturales. Hemos desarrollado un manual destinado a los juristas basado en los resultados de estas investigaciones. Tdh también ha sensibilizado y entrenado a cerca de 300 profesionales de la justicia y del orden público en 15 países miembros de la UE sobre los derechos de los menores extranjeros implicados en procesos judiciales.
Nuestro trabajo ha contribuido a garantizar a los niños y niñas extranjeros implicados en procesos judiciales el acceso a una representación legal, a la traducción e interpretación, así como cualquier información relativa a sus derechos procesales en caso de conflicto con la ley.
*Las informaciones detalladas están disponibles en la edición 2017 de Chronicle of the International Association of Youth and Family Judges and Magistrates (páginas  50-53).
Fuente original: http://bit.ly/2xL1SEP

jueves, 28 de septiembre de 2017

Sudán del Sur - Agricultura urbana para sobrevivir a un sitio


Chaîne du Bonheur relanza  actualmente la «urgente hambruna en África». Con la mitad de su población implicada o sea 6 millones de personas,  Sudán del Sur forma parte de los principales países afectados por la inseguridad alimentaria, una situación que pone en peligro la salud y la vida de los niños y niñas. En Yei, ciudad sitiada por las fuerzas armadas del gobierno y por los rebeldes, Terre des hommes – Lausana (Tdh- Ayuda a la infancia) ayuda a las familias a subsistir gracias a los huertos urbanos.
Las tierras verdes y fértiles de la región de Yei contrastan con las imágenes de sequía y de desolación que se asocia habitualmente a las hambrunas. En Sudán del Sur, esta catástrofe no tiene nada de natural. No es debida a la aridez o a las malas cosechas sino a la guerra civil que arrasa al país desde 2013. Este conflicto ha sumido al Estado más joven del mundo en una grave crisis alimentaria.
La región de Yei, en el sur, considerada hasta ahora como el “granero de trigo” del país, no ha sido respetada. Más de 200.000 personas, de las cuales el 15% son niñas y niños están sufriendo malnutrición aguda. «Las fuerzas gubernamentales han aislado la ciudad a finales del año pasado, declarando que toda persona que se encuentre fuera de un perímetro llamado “de seguridad”de 2,5 km  será considerado como que apoya a los rebeldes», describe Cynthia Winkelmann, encargada de los programas del departamento de ayuda humanitaria de Tdh, de regreso en Sudán del Sur. «Los granjeros han tenido que abandonar sus tierras en los alrededores de Yei e ir a las casas de la ciudad, que han sido abandonadas por las familias que han ido a refugiarse en otros países».
La situación de Yei es crítica. La ciudad de 60.000 habitantes no puede contar más que con sus reservas, que son casi inexistentes, las raras distribuciones de alimentos de los actores internacionales y las tierras que se encuentran en el cinturón de la ciudad para alimentar a su población. «La agricultura urbana ayuda a subsistir en estas situaciones de sitio. Por ejemplo, con unos diez gramos de semillas pueden germinar miles de plantas de tomates», prosigue Cynthia Winkelmann. «Desde primavera hemos distribuido semillas y herramientas agrícolas a 1.540 familias particularmente vulnerables, como por ejemplo mujeres solas con niños y niñas y desplazados internos, también les hemos formado en técnicas de cultivo y stockage». Nuestros equipos han lanzado este proyecto en colaboración con otra ONG Suiza EPER, presente ya en la región desde hace varios años y asociada con otras ONG locales.
Primeras cosechas  
Las personas que han recibido la formación han cosechado sus primeros tomates hace algunas semanas, como Margaret, que vive en un barrio de Yei donde viven nueve familias. «Yo doy los excedentes a mis vecinos, como al pequeño Hamin y a su madre, que se han refugiado aquí después de huir de su casa », nos cuenta ella. La elección de los tomates lleva una cierta diversidad a la alimentación de los habitantes de la región. Los huertos también cuentan con berenjenas, coles, cebollas y okras. Paralelamente, un proyecto de nutrición en las escuelas permitirá dar de comer diariamente a 3.000 niños y niñas. 
Reforzar las defensas inmunitarias de los niños y niñas  
Una alimentación suficiente pero sobre todo variada es esencial, nos cuenta Martin Morand, responsable de las operaciones en Sudán del Sur. «Particularmente para las madres y sus hijos e hijas durante los 1.000 primeros días de. Las carencias pueden debilitar a los niños y niñas frente a las enfermedades y perjudicar a su desarrollo». Y recordar que raramente se muere de hambre, son las enfermedades a las que llegan a ser más vulnerables las que son fatales. Sudán del Sur hace frente actualmente a una epidemia de cólera. «En la estrategia de Tdh, los programas de nutrición se asocian a proyectos para mejorar la higiene y el agua potable. Uno no va sin el otro».
Fuente original: http://bit.ly/2yI3rC9

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Sequía en Kenia - Más de 420.000 niños y niñas en situación de malnutrición


La crisis del hambre se propaga por África del Este. En Kenia, los niños y niñas que sufren de malnutrición actualmente son más de 420.000. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja en el condado de Garissa, cerca de la frontera somalí donde más de 26.000 niños y niñas están afectados. Nosotros prevemos extender nuestras actividades.
Las penurias alimentarias se agravan por todo África del Este. Después de la hambruna aguda declarada en Sudán del Sur, un número creciente de casos de malnutrición han sido descubiertos en Kenia. Hay más de 420.000 niños y niñas afectados en todo el país. De entre ellos 80.000 pueden morir. «La situación está destinada a agravarse. El calentamiento climático y la ausencia de precipitaciones agravan la sequía año tras año», previene Marie Joron, responsable de nuestra delegación en Kenia.
Tdh interviene en Garissa al noreste del país, cerca de la frontera somalí. Esta zona, ya marcada por el conflicto en el país vecino con grupos armados como Al-Shabaab, abriga el campo de Dadaab, uno de los más grandes del mundo. Comenzamos nuestras actividades en la región en 2011, en el contexto de la crisis alimentaria en el Cuerno de África.
«La persistente sequía ha tenido efectos devastadores en la vida de los niños y niñas de Garissa, casi todos padecen la falta de agua y de servicios sanitarios. Más de 26.000 niños y niñas están sub-alimentados… La sequía también ha tenido efectos secundarios insidiosos en lo que concierne a la protección de estos niños y niñas. Para asegurar su subsistencia las familias vulnerables ponen a sus niños y niñas a trabajar en condiciones peligrosas u obligan a sus hijas a casarse», prosigue Marie Joron. Tdh rompe estos mecanismos con un acompañamiento intenso a los niños y niñas y un apoyo clave a las familias.
Trabajamos al lado del Ministerio de Salud y apoyamos al gobierno en sus esfuerzos para luchar contra la malnutrición. Formamos al personal sanitario y nos aseguramos que los menores de cinco años y sus madres tengan acceso a cuidados específicos. La situación alimentaria en Garissa es objeto de un atento seguimiento con el objetivo de poder acudir rápidamente en ayuda de las víctimas. En vista de la urgencia de la situación, nuestras actividades deberán extenderse dentro de lo posible hasta el condado vecino de Tana River y completarlas con proyectos de agua, higiene y saneamiento  para luchar contra la sequía y el cólera.
Fuente original: http://bit.ly/2k3sZGD

martes, 12 de septiembre de 2017

Homenaje a las personas trabajadoras humanitarias: la pluma y las cifras de Xavier Colin

Rendir homenaje a los trabajadores y trabajadoras humanitarios, también es reconocer y defender la pertinencia de su acción, demasiado a menudo cuestionada en estos tiempos de «fake news». El periodista Xavier Colin, embajador de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), aprovechó la ocasión del Día mundial de la ayuda humanitaria, el 19 de agosto,  para reforzar ciertas certidumbres, comprender mejor algunas realidades… y dar la vuelta a algunas falsas ideas.
*¿Verdaderamente, emigrantes económicos?
¿Oleadas migratorias? ¿La mayoría de todos los que cruzan el Mediterráneo y logran alcanzar suelo europeo serían emigrantes económicos y no refugiados? Idea ampliamente extendida en algunas esferas políticas. Problema: esta pseudo-mayoría, ¡resulta ser una verdadera minoría!
Las estadísticas -basadas en una encuesta del Economie and Social Research Council realizada en los centros de acogida de Grecia, Italia y Malta – se han redactado así: el 80% de los “que llegan” huyen de situaciones de guerra y de gran violencia en su país de origen, incluyendo el trabajo forzado, las restricciones sexuales o, entre otras violencias, las discriminaciones étnicas. El 18% de esta población reconocía el carácter exclusivamente económico de su migración. A partir de aquí, lo mejor es aprehender la realidad de las cifras entre los que parten voluntariamente y los que no pueden escoger más que el exilio. Otro hecho notable, y esta vez no es una falsa idea: una cuarta parte de los que llegan, son menores.
*Menores no acompañados: 10.000 han desaparecido, según Europol
Entre los niños y niñas migrantes, muchos de ellos no van acompañados. Después de un estudio en profundidad de la fundación PorCausa, tenemos estimaciones tanto edificantes como terribles: en 2016, 63.000 menores no acompañados llegaron a territorios de la Unión Europea. Entre ellos, contamos que casi la mitad provienen de Siria y de Afganistán. Ahora bien, según Europol, 10.000 de estos menores han desaparecido. Ellos simplemente faltan a la llamada.
Seguramente, debemos contar con los que -y es una suerte en lo que les concierne- discretamente han logrado reunirse con sus familiares ya establecidos en Europa; también debemos tener en cuenta eventuales duplicaciones y posibles malentendidos entre las diferentes administraciones de la UE. Esto no impide: que sean miles de chicos y chicas que estén abandonados a su suerte, de los cuales algunos y algunas son víctimas de las redes europeas de prostitución y de trabajo forzado. De ahí, la necesidad y la oportunidad de trabajar, como lo hace Tierra de hombres a través de varios programas, para la protección de esta infancia “descuidada”.
*Sudán del Sur: un número récord de personas trabajadoras humanitarias muertas 
Otra triste confirmación de las cifras de la situación humanitaria tal como se presenta, entre otros ejemplos, en Sudán del Sur: se registra un número récord de personas trabajadoras humanitarias muertas desde el comienzo de la guerra en 2013: ¡82 muertos! Desde el comienzo de este año 2017, se cuenta ya en el país con la muerte de 12 miembros de ONGs así como 8 ataques a convoyes. 
A propósito de eso, una precisión que reviste una gran importancia: según los recientes datos de «Aid Worker Security Database», el 80% de las 208 personas trabajadoras humanitarias muertas, secuestradas o gravemente heridas en el mundo en 2017, son o eran empleadas locales. Cabe señalar que el número de investigaciones que siguen a estos abusos y que han hecho posible la presentación de posibles culpables ante los tribunales, sigue siendo totalmente desconocido ...
*¿Una industria humanitaria en pleno apogeo?
Una última estadística particularmente reveladora, se debe al profesor genovés Gilles Carbonnier en su estudio fechado en julio de 2017 «Humanitarian economics: War, disaster, and the aid market»: cuenta que la industria humanitaria está en pleno  «boom».  En 1990, la asistencia humanitaria representaba el 3% del total de la ayuda al desarrollo. En 2016, esta misma asistencia ha subido al 12% y se cifra en el mundo en 27,3 mil millones de dólares.
En resumen, y debido a la incapacidad de muchos poderes políticos para resolver diversas situaciones de crisis, la acción humanitaria, por defecto, es ahora una parte integral de la gobernanza mundial. ¿Son buenas o malas noticias? De estos "verdaderos" datos, cada persona sacará sus conclusiones...

Xavier COLIN
Periodista
Fundador de Géopolitis
Embajador de Terre des hommes  

Fuente original: http://bit.ly/2jetLzR

sábado, 9 de septiembre de 2017

Myanmar - Dar a los niños y niñas el derecho a crecer en una familia


En Myanmar, numerosos huérfanos y niños y niñas de las calles son acogidos en establecimientos cerrados. Estas instituciones gubernamentales son conocidas por estar mal equipadas para el desarrollo de los niños y niñas. Terre des hommres – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia), con el apoyo de UNICEF, ha puesto en marcha un nuevo modelo para permitir a los niños y niñas crecer en un medio familiar. Las familias de acogida ofrecen una alternativa a la detención y un entorno cálido y seguro, favorable a la reinserción de niños y niñas en la sociedad.
Encontrarse en la calle es una realidad para numerosos niños y niñas en Myanmar. Separados de su familia deben vender flores, trabajar en las tiendas de té, recoger basura o mendigar para subsistir. Abandonados a su suerte, estos niños y niñas corren riesgo de violencia física y de explotación sexual. Las autoridades atrapan regularmente a los niños y niñas de las calles y los detienen hasta que un tutor legal se manifieste. Por lo demás, son transferidos a “escuelas de formación”, que son unidades residenciales cerradas. Estas instituciones están mal equipadas para el desarrollo de niños y niñas y separan a los menores de sus familias.
Reunificación familiar
Para conseguir su pleno potencial, es necesario que los niños y niñas tengan relaciones positivas, seguras y duraderas. Las familias ofrecen un mejor entorno para los niños y niñas: esa es la convicción de Tdh. Los niños y niñas que viven en establecimientos cerrados, porque estaban en la calle o habían cometido una infracción, reciben nuestra ayuda para encontrar a su familia. Después de una evaluación, si la reunificación es posible, los menores pueden regresar a su casa y les hacemos un seguimiento para verificar que todo va bien.
Familias de acogida - cuidados alternativos 
Hemos lanzado el modelo de familia de acogida, un concepto que ya ha sido probado en otros países. El Gobierno de Myanmar nos apoya en la identificación de familias capaces de ocuparse de un niño o una niña que no ha podido reunirse con su familia o sus parientes.
Preservar la familia
Tdh trabaja también en la preservación de la familia. Nuestros equipos locales sensibilizan a los padres y madres en la falta de cuidados y en el riesgo de abuso y explotación. Esta acción contribuye a impedir que los menores vivan en la calle o infrinjan la ley.
Desde 2010, Tdh ha facilitado la reinserción de 500 niñas y niños desde las escuelas de formación hacia sus comunidades de origen. Sin embargo, 70 menores no han podido ser reintegrados en sus familias. Esto pone en evidencia la necesidad de soluciones alternativas que empiezan a ser puestas en marcha en el medio urbano con las dos primeras familias de acogida seleccionadas, que están recibiendo un curso de formación. Esto da a los niños y niñas abandonados a su suerte la posibilidad de crecer en un entorno protegido y desarrollar relaciones duraderas y seguras para su futuro.
Fuente original: http://bit.ly/2jetLzR 

domingo, 3 de septiembre de 2017

Bangladesh - Ayuda de urgencia a 15.000 víctimas de las inundaciones


Es una de las peores situaciones provocadas por el monzón desde hace años en el sudeste de Asia. Millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones y por la insalubridad de las aguas. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) se moviliza en este momento para apoyar a las familias afectadas en Bangladesh.
Las lluvias del monzón han provocado mortíferas inundaciones en Asia del Sur-Este,  destruyendo las casas y matando al ganado.  Enfrentados a las peores inundaciones desde hace 30 años, los equipos de Tdh ofrecen actualmente ayuda a las víctimas de la catástrofe en Bangladesh. Agua potable, tabletas de purificación y kits de higiene se han distribuido a más de 15.000 personas afectadas por las inundaciones.
«Hay escasez de agua potable, los pozos están inundados por agua con lodo…. Además, también queremos evitar la diseminación de enfermedades ligadas al agua, que suponen un gran riesgo para la salud, en particular para los niños y niñas y para mujeres embarazadas y en época de lactancia, que son los más vulnerables», explica Sophie Parron, encargada de los programas de Tdh en la zona de Asia. «Nosotros teníamos un stock de contingencia en previsión de una crisis, lo que nos ha permitido ser reactivos».
Es deplorable pues hay más de 200 muertos en Nepal, India y Bangladesh. Presente en este país regularmente afectado por las catástrofes naturales desde hace décadas, Tdh ha podido poner en marcha medidas preventivas que han pasado la prueba  de reducir los daños. Por ejemplo, la puesta en marcha de infraestructuras sobre-elevadas para proteger los cultivos, las casas, las carreteras y los espacios comunitarios.
Fuente original: http://bit.ly/2eT1wCu

lunes, 28 de agosto de 2017

A mediados de 2017, hemos conseguido ya tres grandes éxitos para los niños y niñas


A medio camino del año, el verano es un momento propicio para echar un vistazo por el retrovisor. Y vemos tres éxitos, tres grandes realizaciones que jalonan el camino recorrido y refuerzan todavía más nuestra determinación en conseguir otros éxitos en 2017 para mejorar la vida de los niños y niñas.
Dos centros nuevos en Irak para las familias que huyen de los combates.
A pesar de las condiciones de las intervenciones particularmente peligrosas, nuestros 150 colaboradores en Irak trabajan además cerca de la línea de fuego. Corremos riesgos calculados para responder a las necesidades de los niños y niñas, obligados a huir de los combates. Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) ha  abierto dos centros de acogida en Al-Sherqat, pudiendo acoger a cientos de familias.
Después de haber cruzado el Tigris, para escapar del grupito Estado islámico, estos centros representan los primeros lugares seguros para las familias. Agotados y hambrientos a su llegada, los niños y niñas y sus familias reciben inmediatamente mantas y colchones para pasar la noche. Su periplo no acaba aquí. En general les faltan dos días antes de reunirse con sus parientes o llegar a los campos de desplazados. Nuestros dos centros de recepción nos permiten ayudar a 600 niños y niñas al día. Desde el comienzo de nuestra intervención, la más importante en la historia de nuestra organización en un contexto de crisis humanitaria, hemos ayudado a más de 400.000 personas víctimas del conflicto.
En Gaza, nuestra acción de ayuda ha logrado sus frutos
Algunas líneas en un texto pueden cambiar vidas: después de meses de presiones y de alegatos en Gaza, Tdh ha obtenido la liberación de once chicos de 11 a 17 años. Como Khaled de 16 años, encarcelado durante cinco meses por robar dos bidones de agua a su empleador, que no le quería pagar, los demás también estaban detenidos por infracciones menores. Las diligencias que hemos emprendido han permitido liberar a Khaled y a los demás menores. Se les ha ofrecido una formación profesional para conseguir una reinserción en la sociedad como alternativa a la detención. Por primera vez en Gaza el sistema oficial ha aprobado esta medida y últimamente, un juez ha firmado un documento oficial substituyendo la detención de los menores por formación profesional.
En Macedonia, nuestra ayuda a los olvidados de los Balcanes
Las crisis ocultan a otras pero las realidades quedan. Aunque después de 2016 son menos objeto de atención mediática, los refugiados continúan padeciendo las consecuencias del cierre de las fronteras en la ruta de los Balcanes. Bloqueados en los centros de tránsito en Macedonia durante meses los emigrantes se encuentran en una situación de extrema precariedad. Gracias a nuestra posición estratégica al borde de las fronteras hemos podido aportar una ayuda psicológica a los niños y niñas a menudo desorientados por este periplo. La puesta en marcha de una ayuda humanitaria móvil ha permitido salvar vidas durante las condiciones particularmente difíciles. Nuestros equipos han ayudado a más de 1.500 personas.
Descubre nuestro vídeo:

Fuente original: http://bit.ly/2wiqv9S
 

lunes, 21 de agosto de 2017

Tdh presenta un proyecto de envergadura a Doris Leuthard en Bénin


¡Suiza y Benín celebran su fiesta nacional el mismo día! El uno de agosto es la ocasión  de recordar la visita  de Doris Leuthard a Cotonou en julio. Sensible a la cuestión de los niños y niñas emigrantes, la presidenta de la Confederación suiza se entrevistó con el responsable de Terre des hommes – Lausana (Tdh – Ayuda a la infancia) para África del Oeste y del Este, Jean-Luc Imhof.
La Confederación suiza acaba de comprometer un montante de 80 millones de francos en tres años para Benín, uno de los países más pobres del mundo. Los acuerdos ratificados el pasado julio por  Doris Leuthard en Cotonou, la capital económica, deben ayudar a las explotaciones agrícolas familiares, a la educación básica y a la formación profesional de los jóvenes.  Al tiempo que se ponen obstáculos a la explotación infantil en el país.
Sensible a la situación de los jóvenes migrantes, Doris Leuthard se ha informado gracias a nuestro responsable en África sobre las medidas de protección puestas en marcha. Estos niños y niñas recorren kilómetros para encontrar trabajo entre Costa de Marfil y Nigeria. Con Benín, Togo y Gana, son cinco países del Golfo de Guinea que están vinculados.
Le hemos presentado un proyecto de envergadura que nosotros defendemos con Enda Jeunesse Action y el Mouvement africain des jeunes travailleurs, junto con los ministerios y las comunidades locales. El compromiso de Tdh y de sus colaboradores sobre el terreno va a permitir prevenir los riesgos ligados a la emigración de 25.000 jóvenes elegidos por sus comunidades.  Esta red permite acompañar a los que se encuentran en el ancho corredor de Abdijan-Lagos  o sobre un camino todavía más arriesgado, hacia Europa. Una respuesta colectiva y coordinada a los riesgos de maltrato, abuso y trata que amenazan a estos menores en el camino de la emigración.
«Nuestros esfuerzos deben permitir a los niños y niñas explotados recibir ayuda, acceder a sus derechos y mejorar su situación. Animaremos a los actores institucionales, a las comunidades y a los padres y madres a poner en marcha medidas que inciten a los menores a quedarse en las proximidades de estructuras establecidas, en vez de arriesgarse a una emigración peligrosa hacia Europa», explica Jean-Luc Imhof. «Aunque las necesidades son inmensas, el interés de Doris Leuthard por nuestros proyectos en Benín es un signo positivo y tranquilizador.»
Fuente original: http://bit.ly/2x5IPTE