lunes, 26 de junio de 2017

Irak - Una ayuda con dinero en efectivo para dejar que las familias decidan sobre sus necesidades más urgentes

A causa  de los numerosos desplazamientos forzados durante estos dos últimos años muchas familias en Irak viven al límite del umbral de la pobreza sin poder satisfacer las necesidades básicas de sus niños y niñas. Con el fin de aumentar la eficacia de su ayuda humanitaria, Tdh organiza programas de ayuda con dinero en efectivo para las familias más vulnerables que viven fuera de los campos. Una distribución de dinero en efectivo ha tenido lugar recientemente  en la pequeña ciudad e de Al-Sherqat a más de 100km al sur de Mosul.
La ciudad de Al-Sherqat ha llegado a ser el refugio de miles de familias desplazadas que provienen de zonas bajo el control de la organización Estado Islámico (EI), como el este de Al-Sherqat, Mossoul y Hawija. Estas familias viven en campos al oeste de Al-Sherqat y no pueden satisfacer las necesidades de sus niños y niñas en materia de alimentación, asistencia médica, educación y alojamiento.
Con el fin de mejorar la dignidad y las condiciones de vida de los más vulnerables, nosotros distribuimos una ayuda con dinero en efectivo a 1.500 familias de    Al-Sherqat. «El programa de distribución de dinero en efectivo permite a estas familias comprar ellos mismos los productos que realmente necesitan. Esto contribuye a prevenir la explotación laboral de los niños y niñas y el aumento de las deudas de la población desplazada», explica Bastien Morard, jefe del proyecto de este programa.
La distribución de kits, crucial en los campos, donde la gente no puede comprar nada se ha mostrado ineficaz fuera de los campos. «Los kits no estaban bien adaptados a las necesidades de algunos desplazados. Con el fin de obtener inmediatamente dinero en efectivo las familias desplazadas vendían estos kits por debajo de su valor real», nos cuenta Bastien. En los lugares donde existe un mercado, la distribución de dinero en efectivo es útil para las personas desplazadas y favorece al mismo tiempo a los comercios locales.
Zainab, 35 años, madre de tres pequeños, ha huido de Mosul que está bajo la ocupación del EI y ha encontrado refugio en una casa abandonada al oeste de Al-Sherqat. Zainab se beneficia de la distribución de dinero en efectivo de Tdh. «Ahora, yo misma puedo decidir qué comprar para mis pequeños. Yo compraré principalmente comida y medicinas, colchones y mantas.»
La distribución de dinero en efectivo se basa en un estudio muy minucioso sobre vulnerabilidad a fin de comprender en que condiciones viven las familias desplazadas e identificar a las más vulnerables. «Hemos llevado a cabo un estudio de vulnerabilidad en más de 4.000 familias en la región de Al-Sherqat. La distribución de dinero en efectivo depende de una multitud de factores tales como la composición del hogar, la presencia de alguna invalidez y enfermedad crónica en el seno de la familia, la vulnerabilidad de los niños y niñas, el alojamiento o el acceso al agua potable y a las instalaciones sanitarias», nos cuenta Marc Séré de Rivières, jefe de nuestra misión en Irak.
Hemos distribuido más de dos millones de dólares en dinero en efectivo en Irak desde 2015, beneficiando a casi 60.000 personas desplazadas. «Es innegable que la ayuda en dinero en efectivo tiene un impacto positivo sobre las comunidades vulnerables y continuaremos apoyándoles así durante los meses siguientes», concluye  Marc.
Fuente original: http://bit.ly/2sTBTHe

jueves, 22 de junio de 2017

En Sudán del Sur, el tiempo apremia


En Sudán del Sur, el  hambre amenaza a la mitad de la población. Las necesidades de los niños y niñas no esperan. Nuestros equipos sobre el terreno se movilizan para apoyar a los niños y niñas más vulnerables y aportar ayuda de urgencia para evitar una hambruna masiva.
En el sur del país, facilitamos el acceso al agua potable y a la higiene a las familias y les ofrecemos apoyo alimentario. En Yei por ejemplo, «cerca de 100 puntos de agua están en reparación. Nuestros equipos distribuyen también artículos de higiene para impedir la propagación de enfermedades», explica Steve Ringel, responsable de las situaciones de urgencia. Intervenimos en estas regiones antes de que sea oficialmente declarada  la hambruna y antes de que sea demasiado tarde.
En el norte, en Unity State, trabajamos con nuestro colaborador local UNIDO para evaluar al detalle las necesidades de las familias. Prevemos aportar ayuda alimentaria, mejorar el acceso al agua y a la higiene, facilitar el acceso a la asistencia sanitaria y reforzar la protección a la infancia.

- 5,5 millones de personas están amenazadas por él hambre
- 2/3 de los niños y niñas necesitan ayuda humanitaria
- El 30% de la población sufre malnutrición

Fuente original: http://bit.ly/2oJVSEQ

martes, 20 de junio de 2017

Día Mundial del Refugiado: buscando una vida mejor

Según el informe anual de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR), que analiza la situación de las personas refugiadas en España y Europa, en el año 2016 casi 70 millones de personas fueron desplazadas de manera forzosa, abandonando sus hogares debido a conflictos, violencia o persecución.
También en este mismo año, casi 6.000 personas fallecieron en el mar Mediterráneo cuando intentaban llegar a Europa, a través de sus costas, desde países como Turquía, Libia, Egipto o Marruecos.
Siria, envuelta en una sangrienta guerra civil desde 2011, fue el país de origen de un mayor número de personas refugiadas, con casi cinco millones de sirios acogidos en 120 países distintos.
El Derecho de Asilo es uno de los derechos contenidos en la Declaración Universal de Derechos Humanos y desarrollado por convenciones y tratados internacionales como la Convención de Ginebra o la Carta Europea de Derechos Fundamentales. España reconoce este Derecho en su Constitución, a través de la Ley de Asilo 12/2009, convirtiéndolo en una cuestión de Estado. Sin embargo, la realidad dista mucho de la teoría. El Estado español registró en 2016 el mayor número de solicitantes de protección internacional desde la aprobación de la citada Ley, con un total de 15.755 solicitudes, frente a una Alemania que recibió 745.265. Venezuela fue el país de origen del mayor número de solicitantes de asilo en nuestro país, con casi 4.000 solicitudes.
El Gobierno otorgó el año pasado alguna forma de protección internacional a 6.855 personas, pero sólo reconoció como refugiadas a 355, la mayoría provenientes de Siria, Pakistán, Eritrea y Palestina.
La infancia, la más afectada
Ante esta situación de desplazamientos forzados, los niños y niñas siguen siendo los más afectados. Los derechos de la infancia no son respetados y millones de niños y niñas viven en situación de máxima vulnerabilidad. Según UNICEF, más de 30 millones de menores viven fuera de sus países de nacimiento, incluidos 11 millones de refugiados y solicitantes de asilo, mientras que hay unos 17 millones que se encuentran desplazados dentro de sus propios Estados.
Por este motivo, desde hace 50 años, Terre des hommes ayuda y protege a la infancia refugiada y a sus familias en países como Siria, Jordania, Kenya, Nigeria, Pakistan, Grecia, Senegal, Sudán del Sur o Burkina Faso. En concreto, Tierra de hombres (Tdh-Ayuda a la infancia) España ha trabajado en Líbano con el proyecto “Protección de derechos de la infancia y juventud palestina en los campos de refugiados del Sur de Líbano”. El proyecto busca promover, desde un enfoque basado en los Derechos Humanos, la construcción de un entorno protector que respete y garantice los derechos de casi 500 niños, niñas y adolescentes palestinos refugiados en el campo de Borj El Chamali y en los asentamientos informales de Maashouk, Shabriha, Burghliyeh e Itaniyeh en Tyre, región Sur de Líbano. Todo ello a través de una respuesta integral y participativa, que incluya el empoderamiento y refuerzo de las capacidades locales en materia de protección de la infancia y juventud. La estrategia se ejecuta a través de 3 ejes de intervención:
- Protección de niños, niñas y adolescentes en situación de extrema vulnerabilidad. Se atenderán los casos personalizados, mediante la aplicación de una metodología adecuada de gestión (identificación, estudio del caso, atención y derivación), junto con los actores implicados, las familias y comunidades empoderadas.
- Fortalecimiento de capacidades de instancias gubernamentales y de la sociedad civil. Los actores formales e informales implicados en infancia/juventud serán identificados, recibirán formación teórica y capacitación práctica para la adecuada protección de las niñas, niños y adolescentes, y serán empoderados y articulados para que trabajen en red.
- Participación juvenil en promoción y defensa de Derechos. A través del diseño y la puesta en marcha de micro-proyectos sobre la protección de la infancia, los jóvenes protagonizarán, desarrollarán y compartirán con su comunidad sus opiniones e ideas para minimizar y/o eliminar los riesgos existentes. Además, serán formados y organizados junto con los actores implicados.
Campaña #VenidYa
Por otro lado, la Fundación se ha sumado a la campaña “Venid ya”, junto a más de 250 organizaciones, para presionar al Gobierno español ante su falta de compromiso en la acogida de personas refugiadas. Frente a las casi 17.400 personas que el Gobierno se comprometió a acoger, actualmente, aún quedan por llegar más de 16.000.
Paralelamente, la Federación Internacional Terre des hommes, en su lucha incansable por la infancia refugiada, ha realizado numerosas recomendaciones y peticiones para que los derechos de la infancia en relación a los niños y niñas migrantes y refugiados se incluyan en los Pactos Globales de Naciones Unidas. Algunas de ellas, en 2017, han sido: la creación de un documento sobre “Los derechos del niño en los acuerdos mundiales”, donde se establezcan metas e indicadores en torno a la infancia en movimiento que se incorporen a los pactos mundiales;  la celebración de una conferencia mundial sobre Niños en Movimiento en Berlín para evaluar el progreso y estrategias; y el desarrollo de una estrategia de seguimiento, por el Comité Directivo, para futuros esfuerzos mundiales en torno a la necesidad de un enfoque político armonizado y común que proteja a los niños y niñas migrantes.
Fuente original: http://bit.ly/2sxxWIa

miércoles, 14 de junio de 2017

Formación online sobre justicia juvenil

En colaboración con el Instituto internacional de los derechos de la infancia y el Centro interfacultativo de los derechos de la infancia de la Universidad de Ginebra, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – ayuda a la infancia) ha lanzado un Certificado de estudios avanzados en justicia juvenil (CEA). La primera promoción empieza en junio de 2017.
Este certificado tiene como objetivo formar profesionales de justicia de América Latina en el respeto de los derechos de la infancia en los sistemas de justicia. La formación intenta sensibilizar a la personas en contacto con niños, niñas y jóvenes en conflicto con la ley en los principios y valores de la aproximación restaurativa, que  repara la relación social en vez de romperla, para que conozcan las técnicas y las integren en sus prácticas profesionales. El CEA en justicia juvenil está destinado principalmente a jueces, fiscales, abogados, trabajadores sociales, psicólogos y personal sanitario así cómo a los trabajadores de otras ONG y organizaciones internacionales
El aprendizaje del CEA tiene lugar enteramente online, una novedad en el campo de la formación internacional. En efecto, los cursos existentes se desarrollan principalmente de manera presencial. Gracias a este formato innovador, los participantes pueden seguir los cursos dispensados por profesores y expertos internacionales -de los cuales, dos son miembros del Comité de los derechos de la infancia de las Naciones Unidas- por vídeo. Ellos son acompañados, apoyados y evaluados en su trabajo y en sus investigaciones por tutores online
El curso dura 12 meses y asocia enseñanza a distancia, trabajo online y trabajo personal. El certificado se compone de 5 módulos, de los cuales cuatro módulos versan en temas sobre justicia juvenil y el otro módulo está consagrado al trabajo de fin de curso. Después de una primera fase de prueba, el CEA  deberá formar a 150 profesionales por promoción. 
El poco coste y la enseñanza a distancia hacen que esta formación sea muy atractiva. El precio del CEA en justicia juvenil se eleva a  2.500.- CHF, un montante muy por debajo del de  formaciones similares. Esto es posible gracias sobre todo al apoyo del Servicio de la solidaridad internacional de Ginebra, de la Banca de Desarrollo de América Latina y de la Green Leaves Foundation de Zurich. Por otro lado, su formato online permite a los participantes combinar formación y trabajo y acceder al certificado sin tener en cuenta la distancia geográfica. 
En un primer momento, este certificado se otorga en español. Después de una fase de prueba, está previsto adaptarlo a otras lenguas.
Fuente original: http://bit.ly/2sp1utt

sábado, 10 de junio de 2017

El cambio climático agrava la explotación laboral infantil

A pesar de que los efectos del cambio climático son evidentes en todo el mundo, las nefastas consecuencias que la degradación del medio ambiente tiene sobre la vida de niños y niñas y, más concretamente, sobre el trabajo infantil, pasan aún inadvertidas. Por este motivo, Fundación Tierra de hombres presenta el informe "Los efectos del cambio climático y de la degradación medioambiental sobre el trabajo infantil: el vínculo ignorado", un estudio que demuestra cómo las condiciones meteorológicas extremas, las sequías, el agotamiento de los recursos naturales, la contaminación o los desechos tóxicos, a menudo agravan la situación de las comunidades más empobrecidas fomentando la explotación laboral de los niños y niñas.
Algunos datos
A pesar de que el número de niños y niñas explotadas laboralmente ha disminuido de 246 millones (2000) a 168 (2013), 85 millones de menores continúan realizando trabajos peligrosos. Se estima que el 58,6% de niños y niñas explotados laboralmente, trabaja en agricultura, el 25,4% en servicios, el 6,9% en el trabajo doméstico, el 7,2% en la industria, construcción y manufactura, y el 1,9% no están definidos.
Migración y consecuencias sobre la salud
La alteración de los ecosistemas motivan las migraciones, sobre todo de las zonas rurales a la urbana, ya que dependen en su mayoría de la agricultura y la escasez de tierras fértiles, agua o leña como combustibles imposibilitan su desarrollo. Así, los hogares más pobres se ven obligados a sacar a sus hijos de la escuela para que trabajen, y así conseguir nuevas fuentes de ingresos. A este respecto, los menores dejan de estar escolarizados para exponerse a la explotación infantil, inhalación de substancias tóxicas o condiciones de trabajo intolerables, que afectan a su sistema nervioso central, inmunitario y digestivo.
Los casos de Nepal, India, Burkina Faso, Perú y Nicaragua
Los resultados de la investigación han demostrado cómo el cambio climático en la región del Sahel (Burkina Faso) provoca condiciones meteorológicas imprevisibles y el agotamiento de los suelos, provocando la migración en busca de ingresos. Según Antje Ruhmann, experto en derechos de la infancia en Tierra de hombres "la combinación de condiciones de vida pobres, las escasas oportunidades de adquirir una educación y la falta de trabajo en condiciones dignas para jóvenes y adultos, junto con la reciente fiebre del oro, han originado que un mayor número de menores trabajen en condiciones peligrosas y dañinas en las minas de oro". En India se puede observar, por ejemplo, que la duración de la migración estacional, a causa del cambio climático, ha aumentado de tres a seis meses. En consecuencia, muchos niños trabajan en lugar de asistir a la escuela. El estudio de Nicaragua muestra que pueden surgir nuevas formas de trabajo como resultado de la degradación ambiental. Los vertederos a cielo abierto se han convertido en una lucrativa y de fácil acceso fuente de ingresos también para los menores. Paralelamente, el trabajo de los recolectores de residuos es parte de la solución, ya que contribuyen a un ambiente más limpio y sano. Pero, como consecuencia, el 48% de los niños que trabaja con residuos ha presentado lesiones en los últimos 12 meses. 
En Nepal, con una población que se dedica, mayoritariamente a la agricultura, los desastres naturales, como el terremoto de 2015, empeoran notablemente las condiciones de explotación existentes, obligando a las familias a trabajar junto a sus hijos en fábricas de ladrillos ante la alta demanda para la reparación de las viviendas. Por otro lado, el caso de Perú muestra que los campesinos locales no cuentan con las herramientas adecuadas para compensar las pérdidas de ingresos por el cambio climático, lo que propicia las migraciones a zonas urbanas.
La migración estacional o permanente parece ser la estrategia más frecuente para las familias, en respuesta a las consecuencias de la degradación del medio ambiente. En la mayoría de los casos, esta migración aumenta el riesgo de que los niños terminen en condiciones de explotación laboral, ya que al desplazarse no están debidamente registrados y no pueden acceder a la escuela.
Recomendaciones
El Informe sobre el Trabajo Infantil 2017 aporta recomendaciones a nivel internacional, estatal, empresarial, para actores medioambientales y para la sociedad civil. Deja claro que se deben dedicar mayores recursos a la investigación sobre la relación entre el cambio climático y el trabajo infantil, esquemas de prevención más específicos y una mayor integración entre las  políticas de protección al medio ambiente y las de protección a la infancia. La situación de las personas migrantes, afectadas por el cambio climático debe tenerse en cuenta en la política nacional e internacional y ser adaptada a cada contexto local para que, de este modo, los niños y niñas tengan acceso a una educación de calidad que les ofrezca una mejor perspectiva de futuro a largo plazo.
Paralelamente, es necesario elaborar un contenido informativo acerca de la cuestión laboral y del medioambiente destinado a los niños y niñas, brindarles el espacio y las condiciones que propicien su participación en el debate sobre el medioambiente, y la reflexión sobre las repercusiones de esta cuestión sobre sus derechos. Asimismo, es necesario reforzar el marco normativo e institucional para la protección de los derechos ambientales de la infancia mediante el análisis de los vínculos entre la Convención de los Derechos de la Infancia y los Objetivos de Desarrollo Sostenible y por tanto, las políticas internacionales encaminadas a erradicar las peores formas de trabajo infantil deben concebir los factores medioambientales como causas fundamentales de este flagelo.
Fuente original: http://bit.ly/2s8RvZb

jueves, 8 de junio de 2017

Grecia - Promover la educación en jóvenes refugiados

En el contexto de la crisis migratoria en Europa, numerosas personas refugiadas están actualmente bloqueadas en los campos o en las ciudades de Grecia durante un tiempo de duración indeterminado. Estas personas jóvenes están llenas de energía y de entusiasmo, pero les faltan oportunidades y perspectivas de futuro. Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) ha decidido poner en marcha un FabLab, un espacio  de formación innovadora en el nuevo centro comunitario de Loannina.
El nuevo centro comunitario «Mikri Poli», financiado por la Comisión Europea y gestionado conjuntamente por Tdh y Oxfam, ha abierto sus puertas el 26 de abril. Puesto en marcha por refugiados y comunidades locales de la ciudad de Loannina, propone una gama de actividades educativas, culturales, recreativas a los niños, niñas y a los adultos de todos los orígenes, así como un acceso a los servicios sociales. Pero esto no es todo: también hemos dotado a esta nueva estructura de un centro de formación innovador el FabLab.
FabLab, provienen de las palabras inglesas fabrication laboratory, es un espacio donde la gente puede acceder a diferentes herramientas de producción. Este proyecto piloto propone un entretenido taller que permite a jóvenes ser creativos y poner en marcha sus propios proyectos. Por ejemplo, pueden aprender a codificar, utilizar impresoras 3D, así como otras máquinas. Este espacio es un medio innovador de trabajar con jóvenes interesados en la tecnología. El FabLab les permite no sólo adquirir conocimientos sobre máquinas y ordenadores, sino también desarrollar sus capacidades creativas. Este centro funciona como un lugar de encuentro entre jóvenes locales y jóvenes refugiados y así favorece la integración y el intercambio de ideas, de competencias y de experiencias.
Nuestro objetivo es mejorar la educación de los niños y niñas refugiados. Para conseguirlo adaptamos nuestros servicios de manera innovadora. David Ott, colaborador de Global Humanitarian Lab (GHL) – nuestro colaborador operacional sobre el terreno – declara: «La colaboración con Tdh es realmente ejemplar, pues Tdh desea verdaderamente experimentar con nuevas tecnologías como esta.» Gracias a esta oportunidad los niños, niñas y jóvenes refugiados aumentan sus oportunidades para integrarse en la sociedad y empezar su carrera.
En los seis meses siguientes, alrededor de 200 jóvenes sacarán provecho de este FabLab, único en su género a nivel de los proyectos de Tdh.

Fuente original: http://bit.ly/2s04z3c