lunes, 17 de octubre de 2016

Resolución de conflictos en las escuelas brasileñas

De forma paralela a los programas de justicia juvenil restaurativa , que se dirigen a los niños y niñas en conflicto con la ley, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) aspira también a desarrollar la prevención de los actos de violencia en Brasil. Con los programas de resolución de conflictos en las escuelas y en las comunidades los menores aprenden a resolver sus conflictos antes que ser castigados por su conducta culpable.
En Brasil, los niños y niñas sufren habitualmente de violencia, bien en el seno de la familia, en la escuela o en su comunidad. Gracias a la intervención de mediadores y al aprendizaje de técnicas de resolución de conflictos aprenden a regular las diferencias y a evitarlas en un futuro.
Célia de Deus, directora de la escuela secundaria en el barrio de Mucuripe en Fortaleza, enumera los probablemente a los que su alumnado se enfrenta en los barrios violentos“Las drogas están fácilmente disponibles para los alumnos y alumnas y numerosas chicas caen embarazadas con solo 13 y 14 años. Además, muchos no se interesan verdaderamente por la escuela pues no ven cómo les puede mejorar la vida“. Por eso el potencial de conflicto es elevado en Mucuripe.
Los técnicos de mediación que  Tdh ha preparado desde hace dos años, han facilitado la vida en común del alumnado y del profesorado y desde entonces los alumnos saben cómo arreglar los desacuerdos. Célia, ella misma ha constatado que, no se trata simplemente de designar a los culpables, sino de asumir la responsabilidad de la acción que ha llevado al conflicto.“En este momento la escuela es justamente una pieza de mediación separada, como un espacio de reencuentro en caso de conflicto.
El director de la escuela  Marcos Justino Matias también ha vivido una experiencia similar en el marco de un conflicto con un alumno retrasado. Este último le ha amenazado y ha roto un cristal. Sin embargo, el director de la escuela ha decidido no llamar a la policía y dejar que Tierra de hombres intervenga como mediador. Las dos partes se han entendido y el conflicto se ha podido resolver, tan bien que el alumno no ha tenido que abandonar la escuela.
Antes, cuando un alumno infligía las reglas de la escuela se le expulsaba de forma permanente de la escuela, según la gravedad de la infracción. Actualmente vemos que hay otras maneras de castigo. Hemos comprendido que en la mayoría de los casos no es la mejor solución, pues no resuelve verdaderamente el problema. Al apartar al alumno puede aliviar a la escuela, pero no se aprende nada de ello y no se reflexiona por la falta cometida.“

En Brasil, Tdh forma al alumnado y al profesorado en las escuelas más conflictivas de los estados de Ceará, Maranhão y Rio Grande do Norte. En la mediación en caso de conflictos, los desacuerdos están regulados de manera pacífica y los actos violentos futuros pueden ser evitados.
Fuente original: http://bit.ly/2diHNxm