viernes, 23 de septiembre de 2016

La paz en Colombia

En Colombia, después de 52 años de conflicto armado, la  guerrilla  de las FARC y el gobierno han llegado a un acuerdo para La Paz«Sin ninguna exageración por mi parte, esto es simplemente histórico», afirma  David Naville, jefe de la delegación de Tierra de hombres en Colombia.
El conflicto armado en Colombia ha sido uno de los más largos del mundo y sus consecuencias sobre la población son dramáticas: 260.000 personas muertas de las cuales más del 80% eran civiles, 45.000 desapariciones forzadas, 6,7 millones de desplazados internos, 10.100 víctimas de las minas anti-persona y varias generaciones marcadas por la violencia.
El pasado 24 de agosto, el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, estrechaba la mano del principal comandante de las  FARC, Timoleon Jimenez, dice Timochenko, después de haber firmado un acuerdo por la paz que reagrupa seis acuerdos  - de cese del fuego- a los cuales han llegado el Gobierno colombiano y las   FARC. «Verdaderamente hay de que alegrarse», apoya el jefe de la delegación«aunque en octubre deba realizarse un referéndum para ratificar este acuerdo». El país entero participará y podrá proyectar un futuro menos violento.
«Pero todavía es preciso que las partes concernientes respeten los acuerdos firmados», añade el delegado del lugar desde hace dos años«En efecto, quedan otros grupos armados activos ilegales que alimentan el clima de violencia
Tierra de hombres (Tdh - Ayuda a la infancia) trabaja desde hace cinco años en una zona afectada por el conflicto al sur del departamento de Córdoba. Por su conocimiento del terreno, nuestro equipo está negociando con los miembros de dos organizaciones identificadas para hacerse cargo de los combatientes desmovilizados. Entre ellos, los niños y niñas para los cuales debe desplegarse una atención particularizada. Así ofrecemos nuestra experiencia en materia de protección a la infancia y deseamos contribuir a la reintegración de estos niños y niñas a sus familias y a su comunidad.
«A pesar de los numerosos retos que perduran, me invade un sentimiento de optimismo», concluye  David Naville. «Yo tengo la suerte de vivir este momento histórico para Colombia 
Fuente original: http://bit.ly/2dpjD3M