miércoles, 27 de julio de 2016

Myanmar: los niños y niñas de la calle reintegrados en sus familias

«Yo no quiero regresar otra vez a la calle. Quiero ayudar a mi madre y apoyar a mi familia». Estás son las palabras de Thet Thet, de catorce años. Hace dos años, abandonó su casa justo después de cumplir doce años y vivió en las calles de  Myanmar. Niña de la calle, tenía que recoger residuos plásticos diariamente para poder comprar comida.
Un día, Thet Thet fue detenida por la policía y conducida al centro de formación Htauk Khaing concebido para los niños y niñas de la calle. Esta conducta del gobierno de Myanmar es habitual. La policía recoge regularmente a los niños y niñas de la calle y, si ningún miembro de la familia o conocido se presenta, los lleva a estos centros de formación, un respiro temporal para estos niños y niñas a menudo implicados en actividades ilegales o explotados en las calles. Sin embargo, los menores siguen separados de sus familias. Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) tiene como objetivo reintegrar a los menores a sus familias o a su comunidad. De 2010 a mediados de 2015, hemos podido reunir a 470 niños y niñas con sus familias
Thet Thet (en el centrocon su madre y sus hermanas 
delante de su choza de bambú.
Thet Thet conoció a Tdh en este centro. Gracias a las conversaciones y a los dibujos, nuestros expertos han sido capaces de encontrar a su familia.. Thet Thet ha crecido en una pequeña choza de bambú en condiciones particularmente precarias en Myanmar. Su padre es alcohólico. Nos lo hemos encontrado repetidas veces y hemos intentado convencerle que es mejor ocuparse de sus hijos e hijas. Por otro lado, apoyamos la actividad de la madre. Intentamos encontrar para cada niño o niña, una solución individual y óptima adaptada a las circunstancias. El objetivo es evitar que Thet Thet vuelva a la calle
La familia  de Thi Ha Aung desde hace mucho 
tiempo había abandonado la esperanza de volver
a verle algún día.

Con once años, Thi Ha Aung fue conducido por la policía al centro de formación Hegnet Aww San donde pasó tres años.  El joven perdió a sus padres a los seis años. Su padre sucumbió de una intoxicación etílica, su madre estaba gravemente enferma. Por eso el chico fue acogido por su tía. Pero a los ocho años huyó de casa y vivió en las calles de Myanmar durante tres años. «Para sobrevivir, recogía plástico, a veces también tenía que mendigar» . Como niño de la calle ha vivido un periodo difícil durante el cual a menudo ha sufrido hambre y ha sido explotado. Actualmente el joven tiene 15 años
Hablando con él, hemos podido encontrar a sus parientes. Durante seis meses nos hemos puesto en contacto con todas las personas implicadas, una solución que respeta, de la mejor forma posible, los intereses de Thi Ha Aung. Él deseaba volver junto a su familia y ahora vive en casa de su tía y de su tío. Para que la integración de Thi Ha Aung sea la mejor posible, hemos hecho un seguimiento a la familia durante un año. Gracias al apoyo psicológico, a la asistencia en materia de transporte y de alimentación, así como a la promoción de las competencias y de la educación positiva, hemos logrado estabilizar la situación familiar.
Fuente original: http://bit.ly/2ae3p7y