jueves, 26 de mayo de 2016

Ucrania - Tierra de hombres aporta un soplo de aire fresco a los niños y niñas y a sus profesores

Con  orgullo  nuestro  equipo en Ucrania nos ha presentado la siguiente carta escrita por una institutriz que dirige una ludoteca con el apoyo de Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia). Nosotros les proporcionamos  equipamiento  de ocio a la ludoteca con el cual los niños y niñas puedan jugar.
«El comienzo de mi carrera como institutriz coincide con el comienzo de las hostilidades en nuestro territorio hace ya dos años. A principios del año pasado teníamos 76 niños y niñas matriculados en nuestra escuela (región de Luhansk, al este de Ucrania). En el transcurso de algunos meses, su número disminuyó enormemente. Muchos de los habitantes de nuestro pueblo no comprendían por qué seguíamos acudiendo a la escuela. Pero era importante para nosotros y para los niños y niñas olvidar durante un instante las casas destruidas y las noches sin dormir. Todo lo que habíamos vivido desde el comienzo del conflicto tuvo un enorme impacto en el comportamiento de los niños y niñas. Se volvieron más introvertidos y agresivos. Cada fracaso provocaba lágrimas, los niños y niñas se sobresaltaban al menor portazo.
Mi marido y yo decidimos volver a introducir actividades en la sala comunal. Vacía durante estos dos últimos años, esta sala solo se utilizaba para distribuir la ayuda humanitaria. Al entrar, nos dimos cuenta que no había ningún mueble. Nosotros solos no podíamos poner la sala en condiciones. Los equipamientos de ocio que hemos recibido de parte de vuestra organización (Tierra de hombres) nos han aportado un soplo de aire fresco.
En la escuela los niños y niñas  realizan actividades manuales y artísticas
Durante la inauguración de nuestra ludoteca nos hemos visto sorprendidos por el importante número de niños y niñas que vinieron a visitarnos. Primeramente introvertidos, silenciosos y prudentes luego se han ido abriendo al comenzar las actividades de pintura. Han compartido sus miedos y lo que han sentido durante los bombarderos. Más adelante, al volver a la escuela, los niños y niñas han cogido confianza en sí mismos y se han vuelto más activos. Las discusiones compartidas  durante estas actividades claramente les han hecho mucho bien.
Yo me he sentido muy feliz pues había una verdadera razón detrás de todos nuestros esfuerzos. Yo me he dicho que íbamos en la buena dirección. Os lo agradecemos una vez más. Vuestro apoyo ha sido verdaderamente muy precioso!».
Fuente original: http://bit.ly/25ouik4