lunes, 30 de mayo de 2016

Carla Del Ponte, miembro de la Comisión de investigación internacional independiente sobre Siria: «Nunca había visto nada como lo de Siria, donde tantos niños y niñas son víctimas de la guerra»

Carla Del Ponte ha vuelto recientemente de Oriente Medio, donde ha visitado los campos de refugiados y ha visto a las familias sirias. Allí ha sido testigo de una tragedia sin precedentes. En esta entrevista para Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia), Carla Del Ponte nos expone su visión del futuro de los niños y niñas sirios.
-Según vuestra experiencia, ¿cómo se verá influenciado un niño o niña que haya crecido en una zona de conflicto o en un campo de refugiados?
Yo les he visto crecer en condiciones horribles. Lo que más me impresiona es que se conforman con poco.
-¿Qué necesitan ? ¿Qué es lo mínimo vital para un niño o una niña, según usted?
Ante todo necesitan amor, incluso si se encuentran en una situación desesperada. Evidentemente, es preciso lo necesario para sobrevivir: comida y ropa. Pero estar con sus padres o con personas que les quieren es igualmente crucial para ellos.
-¿Cómo os imagináis a la generación que crece actualmente en Siria y en los países vecinos en cinco o diez años?  
La situación es verdaderamente dramática. Según mi opinión, es una generación que va a sufrir  grandes dificultades psicológicas debido a lo que han vivido. Los niños y niñas no pueden ir a la escuela. No tienen nada que hacer y seguramente ellos recuerdan muy bien lo que les ha ocurrido antes de huir del país con sus padres.
En el valle de la Bekaa, en Líbano, yo he conocido a una familia. Eran muy pobres. Ellos tenían el dinero justo para llegar a este lugar. Se han quedado allí y viven en un garaje. Los dos niños pueden jugar fuera alegremente sin los bombarderos. Gracias a este entorno tan apacible, ellos dormían ya cuando hablamos con sus padres, aliviados.
He investigado sobre las guerras en la antigua Yugoslavia y en Ruanda, pero jamás he visto un caso como el de Siria donde tantos niños y niñas son víctimas de la guerra. He tenido acceso a algunos campos de refugiados y a hospitales en los países vecinos y no había imaginado jamás tal tragedia.
-¿Piensa que las personas que negocian los tratados de paz comprenden esta situación?
Espero que puedan instaurar la Paz lo más rápidamente posible. A pesar de la importancia de estas negociaciones no están centradas en la justicia. Ni en la infancia ni en las víctimas. Al contrario, las consideraciones políticas, el poder y el territorio, esos son los “verdaderos problemas“.
-Los países europeos han reaccionado de forma diferente frente a las oleadas de refugiados en sus fronteras. ¿Qué diría a los que les ven, niños y niñas inclusive, de Siria o de otros lados, cómo una amenaza?
En efecto, se percibe bien el miedo de que sean demasiado numerosos. Es una vergüenza para Europa que los Estados miembros no encuentren soluciones para este problema. Bastaría con preguntarse cuantos refugiados llegan y cuantos pueden repartirse entre los diferentes países. ¡Europa! ¡Con los Estados más ricos del mundo! Evidentemente, sé que no es fácil y que representa un coste. Ahora bien, la duración sería limitada. Yo pienso que la Unión Europea podría hacerlo. Incluso Suiza podría hacerlo. Pero no. Primeramente, no consiguen ponerse de acuerdo para tomar una decisión común. En segundo lugar, cada país decide independientemente como gestionar la situación. Ahora cerramos las fronteras. Estamos en el mismo punto que antes de la Segunda Guerra Mundial. ¡En lugar de mostrarnos generosos! Tenemos necesidad de unanimidad en Europa. Para mí lo que pasa actualmente es incomprensible.
Fuente original: http://bit.ly/1TOjFl4