viernes, 11 de marzo de 2016

Afganistán - Tdh lleva ayuda de invierno a los niños y niñas desplazados y a sus familias

Bibi Nooria* es una madre afgana que tiene siete niños y niñas. Ella es viuda. Su marido murió durante el conflicto que asola el país. Sus hijos están amenazados de ser enrolados en el ejército. Bibi Nooria ha tenido que buscar un lugar más seguro para proteger a su familia, ha decidido huir al norte del país hacia otras regiones. La familia ha caminado durante cinco días y les han robado varias veces. Habiendo perdido todas sus posesiones, han debido quedarse en Kabul en un campo informal. Tres años más tarde, viven todavía allí, bajo una tienda.
En Kabul, las condiciones de vida de las familias desplazadas se agravan durante el invierno. El campo informal de Kabul (Kabul Informal Settlement – KIS) no tiene estructuras sanitarias adecuadas. La mayoría de las familias, o sea cerca de 55.000 personas, viven en tiendas o en casas de barro seco. No tienen acceso al agua potable ni a aseos.
La higiene es un gran problema pues la gente tiene que defecar al aire libre. Los niños y niñas son los más expuestos, ellos deben ir a buscar agua a lugares alejados, a menudo en recipientes sucios e inadecuados.
Gracias a los fondos de la Dirección de Desarrollo y Cooperación (DDC) y de Cáritas Alemania, el equipo de Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) en Afganistán ha podido ayudar a cientos de familias. Con el fin de afrontar el invierno, hemos procedido a distribuir dinero en efectivo del cual se han beneficiado 400 familias vulnerables que viven en el KIS.
«Con el dinero que Tdh nos ha dado hemos comprado un poco de comida, como harina, arroz y aceite. Incluso aunque la ayuda no era mucha y no era suficiente para satisfacer todas nuestras necesidades, ha sido bien recibido este dinero en efectivo porque hemos comprado exactamente lo que nos hacia faltan», ha comentado Bibi Nooria a nuestro equipo.
Además del dinero en efectivo de Tdh, el equipo de comadronas formadas por Tdh ha trabajado sin descanso. Viviendo con las comunidades, las comadronas están disponibles las 24 horas del día para asistir a las mujeres que las necesiten. Jamilah, una beneficiaria de nuestro programa de salud, ha dicho de las comadronas que «ellas cubren todas las necesidades sanitarias de las mujeres e incluso por encima de nuestras expectativas. Las comadronas son muy buenas con nosotras y las mujeres pueden confiarles sus problemas, compartir sus preocupaciones y recibir  consejos».
Tdh está presente en Afganistán desde hace más de dos décadas con programas de salud y de protección. Nuestro equipo, compuesto de comadronas y de asistentes sociales, prodiga asistencia sanitaria de proximidad a las mujeres y a los niños y niñas desplazados vulnerables que viven en los campos informales.
*El nombre es ficticio.
Fuente original: http://bit.ly/1UYtRG8