martes, 29 de diciembre de 2015

Tdh sigue con sus esfuerzos a lo largo de la ruta que recorren los refugiados

A la vista de los juguetes y de las sillitas de colores, los niños y niñas se precipitan hacia la caravana de Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia), instalada en la frontera serbocroata. Hadi, pequeño sirio de 4 años, aprovecha para enseñarnos su chaqueta cuya cremallera está rota. La joven psicóloga le ha dado un nuevo abrigo. Hace diez días que él viaja con su familia. El padre pregunta si Alemania queda lejos todavía. Después de un rato de tranquilidad y juegos, la familia prosigue su camino más relajados.
Entre octubre y noviembre de 2015, Tdh y sus colaboradores locales  (Open Gate La Strada en Macedonia y, Novi Sad Humanitarian Centre en Serbia) han aportado una ayuda de urgencia a las miles de familias que atraviesan las fronteras de Europa.
Ropa de abrigo para resistir las bajas temperaturas 
En los Balcanes, el frío es más intenso cada noche y algunos niños y niñas a penas están abrigados. La distribución de ropa de abrigo es esencial para ayudar a los refugiados a
afrontar el invierno y las difíciles condiciones del viaje.
Los equipos colaboradores de Tdh han distribuido más de 6.000 ropas de abrigo, dando prioridad a las mujeres embarazadas, a las que están en el periodo de lactancia y a las que viajan con niños y niñas de corta edad. Zapatos, mantas, abrigos de invierno y de agua, gorros, calcetines y guantes es lo que les falta sobre todo a las familias en ruta.
Artículos de higiene para madres, jovencitas y bebés
Se han distribuido más de 6.500 artículos de higiene para mujeres, jovencitas, niños y niñas. Estos artículos han cubierto necesidades de higiene personal tales como compresas higiénicas, ropa interior para mujeres y para niños y niñas, pañales y toallitas limpiadoras para bebés, jabón y mochilas para transportarlo todo.   
Un espacio reconfortante con juegos y apoyo psicológico
En la caravana de Tdh, los niños y niñas encuentran juguetes que les permiten escapar, durante un rato, a la dura realidad del viaje. Las madres, a menudo cansadas, pueden sentarse en un rincón dispuesto para ellas. Ellas descansan, dan de mamar y cambian a su bebé. 
El personal de Tdh está compuesto de psicólogos y de trabajadores sociales cualificados. Desde octubre, cerca de 400 consultas de primeros auxilios psicológicos han sido dispensadas a madres ansiosas por sus niños y niñas. 
No hay que cruzarse de brazos, hay que ayudar primero 
Tdh continúa aportando una ayuda humanitaria esencial a miles de familias en ruta. Gracias a su unidad móvil y a su caravana, los equipos son muy flexibles y pueden intervenir allá donde se desplacen las necesidades. 
Por otro lado, se ha decidido trabajar en el albergue 24h/24. En efecto, las actividades deben seguir a todas horas tanto del día como de la noche, a fin de que las madres y sus hijos e hijas que desembarcan en plena noche en las fronteras serbias y macedonias, puedan también encontrar un apoyo psicológico y material. 
Fuente original:http://bit.ly/1NOtVUk 

Galicia - Exposición fotográfica sobre la trata de menores

Del 22 de Diciembre al 24 de Enero de 2016,  la Fundación Tierra de hombres, en colaboración con el Centro “Espacio Square” de A Coruña,  presenta la exposición fotográfica itinerante sobre la trata de menores, campaña “Destino Incierto” que informa sobre la niñez en movimiento y explica la situación y consecuencias que padecen los menores en países en conflicto.

Colaboran en la Exposición los fotógrafos Marcos Cenamor y Marcos Martinez, cediendo fotos que también estarán expuestas al público, junto con información e instantáneas de la campaña, en este centro cultural en la Plaza de Azcárraga de A Coruña.

jueves, 24 de diciembre de 2015

Afganistán - Animar a las mujeres y a las niñas a tomar la palabra

¿Cómo pueden ganarse la confianza de las mujeres y niñas afganas los trabajadores sociales masculinos? Es el desafío que ha lanzado Abdul Habib en calidad de único trabajador social hombre en el campo de desplazados afganos en Kabul. Gracias a su larga experiencia en el campo social, Habib –llamado también Ghafoori, ha llegado a ser persona de referencia y de confianza para las mujeres y las niñas que viven en el campo: “Ellas me ven como a un padre y comparten todas sus experiencias”.
“Las mujeres y las niñas tienen miedo de expresarse”
El contexto cultural afgano hace difícil el papel de trabajador social de sexo masculino, pues las mujeres y las niñas no están autorizadas generalmente a explicar sus preocupaciones y sentimientos. Pero Ghafoori, hombre maduro de cabellos blancos es trabajador social desde hace 20 años: “A mi edad, el potencial profesional aumenta con el tiempo: es una cuestión de experiencia con la gente”.
Ghafoori trabaja para Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) en el campo informal muy pobre de Kabul (Kabul Informal Settlement, KIS) donde las familias desplazadas se han instalado. Escucha muy atentamente a las mujeres y a las niñas y les apoya en sus decisiones. “De esta manera, están más contentas y me cogen confianza, mientras yo les ayudo a resolver sus problemas”.
Igualdad de género
Las mujeres y las niñas son las primeras víctimas de la violencia y de los conflictos familiares. “Estas personas han sido desplazadas de su hogar a causa de la guerra, de la pobreza, del chabolismo y viven ahora bajo una tienda en vez de en una verdadera casa”, explica Ghafoori.
Debido a la situación económica y cultural del país la mayoría de las niñas no reciben instrucción pero son casadas a una edad precoz. Enviadas a vivir con sus familias políticas todavía no son más que niñas y no tienen la madurez necesaria para gestionar un hogar, lo que causa más problemas todavía.
Luchar por los derechos de las mujeres
Padre de seis hijas, Ghafoori es muy consciente de la condición femenina en su país. Alguno de sus éxitos es conseguir mandar a la escuela a numerosas niñas, lo que representa una tarea muy difícil en el contexto afgano: “El proceso implica tener la aprobación de las autoridades y convencer a las familias. Esto demanda horas de discusión. Yo les hablo de los derechos de las mujeres, de sus derechos como esposas, como hijas, como hermanas y como madres”.

Abdul Habib forma parte del proyecto “Salud Materno-infantil” dirigido en Kabul por Tdh. Desde 1995, la Fundación ayuda a las madres, las mujeres embarazadas  y a los niños y niñas a tener acceso a los cuidados sanitarios, a la alimentación y a la higiene.
Fuente original:http://bit.ly/1NNVwTn

martes, 22 de diciembre de 2015

Suiza - Madrina de los niños y niñas hospitalizados, un oficio con corazón


Somos una veintena de madrinas para los niños y niñas de Terre des hommes - Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia). Venimos todos los días de la semana a realizar nuestro papel, girar visita a los niños y niñas en los distintos servicios donde están hospitalizados. Pasamos tiempo con ellos, los sacamos al jardín o a la sala de juegos. Jugamos, hablamos, dibujamos, estamos allí para ellos, disponibles.
Los lunes, los niños y niñas convalecientes en la Maison Massongex, acuden al hospital para sus consultas médicas. Es un día agotador para los niños y niñas. Por eso, todos los lunes, están acompañados por dos educadores de Massongex y por las madrinas que están para apoyarles.
¿En qué consiste el programa de atenciones médicas especializadas?
El programa de atenciones médicas especializadas existe desde hace más de 50 años. Este programa puesto en marcha por Tdh ofrece a los niños y niñas más desamparados asistencia médica especializada cuando su estado lo necesite. Si no pueden ser atendidos sobre el terreno, los menores son enviados a Suiza, Francia o España para ser operados. Cada año, Tdh transfiere así a más de 260 niños y niñas de los cuales el 80% sufren enfermedades cardiacas.
En el Hospital Infantil de Ginebra, lo menores que acuden en su mayoría sufren enfermedades cardiacas, pero también acuden para operaciones ortopédicas o de reconstrucción de la cara para los que sufren graves secuelas.
¿Quiénes son estos niños y niñas?
Los niños y niñas que vemos llegar tienen una media de nueve o diez años, y solamente unos meses los más pequeños. Vienen sobre todo de Senegal, Marruecos, Togo, Benin y Mauritania. Estos niños y niñas vienen sin sus padres y madres. No todos hablan francés al llegar. 
Es una gran conmoción para ellos. Todo es nuevo, todo es diferente. Han hecho un largo viaje y se encuentran rodeados de gente que no conocen. Están enfermos y no tienen sus referentes habituales.
Nosotros, las madrinas estamos allí desde su llegada al hospital. Con los pequeños, el contacto es físico: les cogemos de la mano, les hacemos mimos, jugamos. Con los más grandes, interactuamos, charlamos, les preguntamos por su familia, su país, sus proyectos, aprendemos a conocernos. No hablamos siempre el mismo idioma, pero casi siempre encontramos un medio para comunicarnos.  
¿Cómo evolucionan?
Es extraordinario ver hasta qué punto se adaptan rápidamente. Es magnífico. No están ya sin aliento, ni azules por la enfermedad. Ganan peso y seguridad. Rápidamente, se ponen a hablar francés y a correr por los pasillos del hospital.
Una de sus grandes fortalezas, es el apoyo mutuo. Los que han estado hospitalizados, visitan a los demás y les tranquilizan. Ellos han pasado por las mismas dificultades y les preparan explicándoles lo que va a pasar.
¿Además, qué aportan las madrinas?
Somos para los niños y niñas, los adultos de referencia, a los que pueden dirigirse si algo no está bien, si tienen preguntas, si tienen necesidad de cualquier cosa. Les escuchamos, les apoyamos. Creo que tiene una cierta importancia que no seas del hospital. Es el mundo exterior, el mundo “normal”.
Con los niños y niñas, se pueden pasar buenos ratos bromeando y transformar los momentos penosos en momentos de complicidad. Cuando siento que he podido aportar esto verdaderamente me siento a gusto. Y encuentro que con los niños y niñas, el hospital, puedo dar lo mejor de mi misma.
Un enorme ¡gracias! a todas nuestras madrinas por su trabajo, su compromiso y su apoyo que nos permite continuar cuidando a los niños y niñas del mundo.
Fuente original:  http://bit.ly/1m68TI7

viernes, 18 de diciembre de 2015

Ucrania - Los niños y niñas han llamado a su ludoteca «Hippopotame»

Pavlo es un muchacho de 14 años originario de Louhansk (Ucrania) cuya familia se mudó a Kramatorsk el último año. Antes del estallido del conflicto actual, Pavlo tenía buenas notas en la escuela y era un apasionado del atletismo. Los primeros meses en su nueva escuela en Kramatorsk fueron particularmente difíciles. A menudo estaba enfadado, agresivo y reñía con sus compañeros de clase. Se sentaba solo, no en su sitio, y su mayor miedo era no poder hacer nunca deporte.
Su profesor le invitó a venir a la ludoteca. Al principio Pavlo y sus camaradas no eran muy amigos. Pero poco a poco empezó a participar en los juegos creativos y finalmente ha acabado integrándose en la escuela y en la comunidad. Un día, después de la clase Pavlo le dijo a su profesor: “Deberíamos acabar cada día cómo este. ¡Gracias!”. Pavlo hace de nuevo deporte y ha encontrado su zona de confort.
Espacios creativos de juegos
En 2015, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) se ha asociado con educadores y psicólogos de Kramatorsk, una pequeña ciudad al Este de Ucrania en el corazón del conflicto. Esta colaboración tiene como objetivo mejorar el apoyo psicológico y social de los niños y niñas en las comunidades que acogen a personas desplazadas internas. Juntos, han desarrollado espacios creativos para los niños y niñas y les han llamado ludotecas.
Estos espacios protegidos ofrecen a los niños y niñas, a los miembros de la comunidad, a los educadores locales y a los psicólogos un entorno único para interactuar y ayudarse mutuamente. Los menores afectados por el conflicto tienen así más facilidad para adaptarse y seguir con su curso escolar.  
Los niños y niñas de la escuela de Pavlo han llamado a su ludoteca «Hippopotame». Para ellos, la imagen de este animal, grande, tranquilo y amable ilustra bien su “convalecencia” y el retorno a la vida normal: lento, pero seguro.
La intervención de Tdh en Ucrania
En mayo de  2015, Tdh ha terminado la creación de cuatro ludotecas en Kramatorsk. A lo largo del verano, alrededor de 680 niños y niñas y sus padres han participado en las actividades organizadas al aire libre por las ludotecas. Había talleres creativos, deportes y actividades para los menores minusválidos. Actualmente, las cuatro ludotecas continúan funcionando en el interior y acuden los niños y niñas así como los jóvenes de las comunidades locales.  
Tdh también está asociado con Payasos sin fronteras. Juntos, han organizado un espectáculo en Kramatorsk para los niños y niñas con dificultades, desplazados o en situación de minusvalía y para sus acompañantes: han asistido 650 personas.

Gracias a la financiación de UNICEF, 15 ludotecas suplementarias están creándose a lo largo de la línea de contacto en la zona de conflicto. Además, los hogares afectados por el conflicto reciben una ayuda financiera para mejorar sus condiciones de vida.
Fuente original: http://bit.ly/1OADZ0K

jueves, 17 de diciembre de 2015

Premiado un estudio de Tdh ligado a la salud materno-infantil

Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) se ha visto recompensado con el premio “Impacto”, otorgado por el Centro de desarrollo y cooperación de la EPFZ (NADEL) y la DDC, por su estudio ligado a la salud materno-infantil en Burkina Faso, llevado a cabo durante más de cuatro años. El premio, dotado de 50.000 francos suizos, promovido entre las ONG suizas, una política de investigación basada en datos probados y el estimulo de llevar a cabo estudios de impacto en su lucha contra la pobreza.
Por medio de este estudio, llevado a cabo en colaboración con la London School of Hygiene and Tropical Medicine y el Centre Muraz, Tdh ha analizado, a lo largo de todo su proyecto burkinés, la eficacia de este último. El proyecto IeDA (Integrated e-Diagnostic Approach) mejora el sistema de salud del país, informatizando los datos de los centros de asistencia para los menores de cinco años. El objetivo es reducir la mortalidad materno-infantil en Burkina Faso, uno de los países más pobres del planeta. Un niño o niña de cada ocho no llegan a los cinco años, a causa principalmente de patologías benignas mal diagnosticadas.
Desde 2011, Tdh ha equipado a algunos centros de salud de un Registro Electrónico de  Consultas (REC), un programa que permite a las enfermeras hacer diagnósticos y prescribir tratamientos adecuados. Apoyado por la Fundación Bill & Melinda Gates, el proyecto ha sido desplegado en más de 200 centros de salud, en el medio rural. El objetivo es atender un total de 400 centros de salud.

Transferido a tabletas electrónicas de última generación y conectado a redes de telefonía móvil, el REC permite a las enfermeras relacionarse, casi en tiempo real, con el hospital de su distrito y con sus equipos. Los hospitales de referencia se benefician de una mina de informaciones inéditas, basadas en los dosieres electrónicos de los pacientes y de herramientas de análisis competitivas que permiten identificar fácilmente, por cada centro de salud, las tendencias epidemiológicas, las anomalías y las dificultades. 
Fuente original:http://bit.ly/1Yl5LJn