viernes, 6 de noviembre de 2015

Sicilia - Tdh se hace cargo de menores que llegan solos

Al sur de Sicilia, casi un barco diario deposita a los agotados migrantes. El año pasado, unos 28.000 migrantes desembarcaron en Puerto Pozzallo. Entre ellos, muchos son menores. Said tenía 14 años cuando desembarcó en Lampedusa, incluso sin quererlo. Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) ha podido hacerse cargo de él y ayudarle a integrarse.
De origen camerunes, Said emigró a Libia con su madre. El llegó a jugar al futbol y vive en otra ciudad distinta a la de ella. Pero cuando estalló la guerra en 2011, él quiso volver a su casa:«Cuando comenzó la guerra allí, vi cosas horribles, mis amigos fueron apuñalados, y yo quería volver a casa.» Entonces subió a bordo de un barco y se encontró después de algunos días sin comer en la isla de Lampedusa, al sur de Sicilia, solo. «Cuando llegué allí, tuve que preguntar donde estaba.»
Un centro de acogida para menores no acompañados
Desde su llegada en 2011, Tdh recogió a Said en un centro de acogida para menores. Allí recibió asistencia jurídica con el fin de ayudarle en su integración. Actualmente, Said estudia hostelería y espera encontrar un empleo. Sonriente y con aire satisfecho, nos describe su día a día y declara finalmente: «Yo vivo por lo menos una vida un poco normal.»
Tdh interviene ahora en otro centro de acogida para menores, situado en Scicli. Este alberga a unos cuarenta menores, durante algunos días o algunos meses. Allí aprenden italiano, geografía, informática. Los jóvenes también tienen acceso a Internet y a las redes sociales con el fin de mantener contacto con la familia y los amigos que quedaron en su país de origen. Said, todavía no ha podido encontrar a su madre.
Apoyo psicológico y psicosocial
El proyecto «Faro», llevado a cabo por Tdh Italia, lleva un apoyo psicológico y psicosocial a los menores: «Los jóvenes migrantes a su llegada están muy desorientados. Gracias a los talleres de orientación social, geográfica y cultural, así como a los cursos de alfabetización, se intenta reconstruir un nuevo proceso de integración», explica Domenico Verdoscia, sociólogo especializado en migración y trabaja en el centro de acogida.
Marianna Cento, psicoterapeuta en el centro de acogida de Scicli, trabaja junto a los jóvenes migrantes que sufren de soledad e incluso también de síntomas más graves: «Hay conductas auto-agresivas, mucha nostalgia, tristeza profunda, depresión, culpabilidad al informar a los padres que han dejado su país de origen.»
El apoyo psicosocial favorece la resiliencia de estas personas jóvenes migrantes y les ayuda a realizar sus proyectos. También se trata de reparar la relación social que se ha roto durante el camino, a fin de devolverles la confianza en ellos mismos y también hacia las demás personas.
Fuente original: http://bit.ly/1GOTC7s