sábado, 5 de septiembre de 2015

Sudán del Sur - Juguetes en vez de armas

Después de décadas de oposición armada entre Sudán y Sudán del Sur, este último adquirió su independencia en 2011. Sin embargo, el Estado más joven del planeta no ha conocido más que una efímera calma antes de reanudar la guerra civil a mediados de diciembre de 2013. Presente en  Sudán del Sur desde mediados de 2013, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) interviene actualmente junto a las personas desplazadas que se encuentran en los campos de Protección de los Civiles de la Misión de las Naciones Unidas así como en los campos informales de Mahad y Lologo. Por otro lado, más al norte, en la gran región administrativa de Pibor, Tdh participa activamente esforzándose en la reintegración de los niños y niñas asociados a las fuerzas armadas. Sreve Ringel, uno de los responsables de las operaciones de urgencias de Tdh se ha desplazado por tercera vez en menos de un año y nos manda un cuadro de la situación.
Una segunda oportunidad para los niños y niñas soldados
En Sudán del Sur, uno de los proyectos guía de Tdh es la reintegración de los niños y niñas-soldados asociados a los grupos y fuerzas armadas. En colaboración con UNICEF, 283 chicos y chicas han sido ya desmovilizados y reunidos con sus familias antes de comenzar una formación escolar o profesional. «Es preciso decir que es impresionante estar enfrente de un menor de 10 años armado con un M16. Es duro de entender y de aceptar que un arma forme parte integrante de este modo de civilización.»
El reto y la abnegación
« El ADN de Tdh exige aportar una ayuda adecuada a las personas  desamparadas. Nuestros equipos sobre el terreno en Sudán del Sur a menudo dan prueba de abnegación para atacar el reto. La humanidad dentro de Tdh está allí donde nadie quiere intervenir, respondiendo a las necesidades prioritarias no cubiertas.»
¿Por dónde empezar?
El conflicto sur-sudanés ha costado la vida ya a miles de personas y provocado el desplazamiento de más de 2,2 millones de individuos, de los cuales más de 615.000, en los países vecinos. Una impresionante proporción de sur-sudaneses no saben que será de ellos mañana. “Lo que más me ha marcado en este país es la falta de infraestructuras: pocas escuelas, pocos centros de salud y un acceso al agua aproximativo. Todos los indicadores están en rojos. Es frustrante y esta forma de reflexión me molesta personalmente. A veces, se pregunta por donde empezar donde encontrar la energía para aportar un cambio adecuado”.
Fuente original: http://bit.ly/1EFY6fn