lunes, 7 de septiembre de 2015

Crisis de los refugiados - Aclaración de Vito Angelillo, director general de Tdh-Lausanne

En un año, el número de refugiados que emprenden la ruta de los Balcanes - de Grecia hacia Hungría para huir de los conflictos armados- ha aumentado un 600%. De entre estas personas desarraigadas, la mitad son niños y niñas. Empujados cada vez más lejos de sus tierras de origen por los estragos de un conflicto que dura ya cuatro años, ellos ya han perdido una gran parte de su infancia; debemos actuar urgentemente para que también no sean privados de su futuro. Vito Angelillo, director general de Terre des hommes – Lausanne (Tdh), nos da una aclaración sobre la situación y sobre la intervención de Tdh.
¿Cómo juzgáis la reacción europea frente a la crisis de los refugiados?
Europa no hace bastante para ayudar a los países más afectados por la crisis: Turquía que acoge a dos millones de refugiados ha pedido ayuda repetidas veces, en Líbano, un cuarto de la población son refugiados (más de 1,1 millón de personas) y en Jordania, las condiciones de vida de los refugiados (cerca de 630.000) llegan a ser cada vez más difíciles. Nuestros representantes electos no pueden decir que están sorprendidos por el hecho de que los refugiados que no tienen ninguna perspectiva de construirse un futuro en los países vecinos a Siria busquen un futuro mejor en Europa. Sin embargo, la comunidad política no parece absolutamente preparada. Todavía más grave: en Suiza, parece haber un acuerdo tácito para rechazar el debate sobre la crisis hasta después de las elecciones. Pero los refugiados no tienen este lujo.
¿La nueva oleada de refugiados que atraviesa Grecia y Macedonia es diferente a las anteriores que llegaban a Lampedusa desde África del norte?
El debate actual que busca saber si cada refugiado es un “verdadero” refugiado es peligroso y equivocado, pues retrasa la ayuda humanitaria de urgencia indispensable. Concentrémonos en los hechos: la mayoría de los refugiados que llegan a Europa son de origen sirio, un país asolado por la guerra desde hace más de cuatro años. (Numerosos refugiados vienen también de Irak, igualmente devastado por la guerra y de Eritrea donde reina una represión política). Según el HCR “el año pasado, el 51% de refugiados en el mundo tienen menos de 18 años. El número de niños y niñas refugiados registrados es el más elevado desde hace más de una década”. En lugar de poner en duda la legitimidad de los refugiados y de dejar injustamente esta carga a una minoría de países europeos, la comunidad internacional en su conjunto debe dar rápidamente soluciones duraderas y no olvidar nunca que sea cual sea su origen y las razones de su huida, los niños y niñas atrapados en el torbellino de las crisis humanitarias tienen sobre todo una necesidad mayor de protección.
¿Cómo ha ayudado Tdh hasta ahora?
Desde el comienzo de la crisis siria, nos hemos centrado en ayudar a los refugiados en Siria, así como en JordaniaLíbano y Egipto. En el marco de nuestros proyectos, aportamos una ayuda humanitaria para los nuevos refugiados, ponemos en marcha programas sanitarios y de protección a la infancia basados en los derechos fundamentales de los niños y niñas a una alimentación sana, a una asistencia sanitaria, a la educación y al apoyo psicológico y emocional.
También estamos activos en Europa. En Italia apoyamos a nuestra organización colaboradora Terre des hommes Italie para hacernos cargo de los menores que llegan a Lampedusa en Sicilia. En Grecia, Serbia y Hungría, colaboramos también con diferentes obras de ayuda local.
Tdh por otro lado es miembro de una coalición de más de 40 organizaciones de ayuda que aportan su apoyo a los niños y niñas emigrantes en el marco del proyecto «Destino incierto».
¿Cómo va actuar Tdh en la creciente crisis en Europa?
La población suiza ha apoyado siempre generosamente nuestros proyectos. No obstante, la guerra en Siria no está ni de lejos terminada. Por lo tanto tenemos necesidad de donativos suplementarios de urgencia para financiar nuestra intervención en Oriente Medio y para lanzar nuevos proyectos en Europa.
¿No podemos contar con los gobiernos nacionales y con la UE para gestionar esta crisis en Europa?
Los dirigentes europeos no pueden pretender que no han visto llegar esta crisis. El conflicto dura desde hace más de cuatro años. La comunidad internacional ha fallado en sus obligaciones de asegurar una existencia segura y digna a los refugiados en los países vecinos de Siria. Europa no está manifiestamente preparada para hacerse cargo de los refugiados que llegan a sus fronteras. Allá donde los gobiernos fracasan, es nuestro deber humanitario ayudar a las familias que deben huir a causa de la guerra y de la represión.
Una situación tan compleja no puede satisfacerse con soluciones simplistas. Es preciso que los gobiernos europeos actúen paralelamente sobre cuatro ejes fundamentales  :
  1. Deben contribuir a restablecer unas condiciones de vida dignas, seguras y duraderas en los países de origen de los refugiados con el fin de reducir el número de personas que huyen .
  2. Deben poner en marcha dispositivos de protección a los largo de las rutas emprendidas por los refugiados en su huida, de manera que no se añadan explotación y violencia a la extrema miseria a la que se ven confrontados.
  3. Deben asegurar condiciones de acogida y de acompañamiento dignas para los refugiados que llegan a los países europeos.
  4. Deben proseguir su lucha contra las redes de traficantes que aprovechan la angustia de los refugiados y les explotan a veces hasta la muerte además de centrarse en la represión de los mismos refugiados.
En lugar de proseguir con un debate estéril  sobre “lo verdadero y falso de los refugiados”, es preciso reconocer públicamente que la única razón por la cual estas familias y estos niños y niñas se encuentran en nuestras fronteras es porque no tienen otra elección que huir de la guerra y de la represión.

Fuente original: http://bit.ly/1MVEaGI