jueves, 3 de septiembre de 2015

Burundi: Tdh apoya la reintegración de los menores encarcelados

 Después de una movida campaña de violencias sangrientas, los burundeses han sido llamados a las urnas para elegir a su presidente. En esta situación de crisis sociopolítica los niños y niñas y los jóvenes son presa fácil y están expuestos a la violencia; más de 100 de ellos han sido arrestados ya después de las manifestaciones.  Jérôme Combes, jefe de la delegación de Terre des hommes – Lausanne (Tdh) en Burundi, es testigo de la situación sobre el terreno y de la intervención de Tdh para los menores.
110 niños y niñas interrogados
«Se ha interrogado a 110 menores en el transcurso de la semana anterior a las elecciones, 36 menores han sido arrestados como rebeldes, durante las manifestaciones. Tdh ha hecho el seguimiento de 77 menores arrestados de los cuales 13 son niñas. Todos estaban acusados de participación en el movimiento de los insurrectos. La mayoría de ellos han sido liberados y 4 aplazados”, nos cuenta Jérôme Combes, delegado de Tdh en Burundi. Unos 50 menores han recibido también ayuda alimentaria.
Acceder a los calabozos
Los cursos de justicia juvenil impartidos a más de 500 personas de la cadena penal (Oficiales de policía judicial, jueces, abogados…) desde 2012 han sido determinantes para garantizar el acceso de Tdh a los jóvenes en algunos calabozos que eran inaccesibles en este periodo de crisis. Esto ha permitido también reducir el tiempo de custodia para los menores interrogados o en conflicto con la ley y tratar rápidamente los dosieres con el fin de que los jóvenes puedan salir de la cárcel. “Sea cual sea la falta cometida por el menor, la solución esta lejos de ser la encarcelación. La solución debe ser más bien educativa”, apoya  Jérôme Combes de Tdh.
Prepararse para lo peor

«A causa de la situación de crisis y del periodo vacacional, Tdh ha arreglado espacios para retirar a los niños y niñas de la calle. Se han implantado ya dos centros para menores donde les proponen actividades educativas y recreativas. Actualmente todo el equipo local, frente al cual me quito el sombrero, multiplica la vigilancia sobre el arresto a los menores durante las manifestaciones políticas. Es triste decir, pero debe prepararse para aportar una respuesta en caso de pura urgencia”, declara Jerome. “Es difícil para mi marcharme de Burundi en este contexto” añade, él abandona el país después de cuatro años de misión.
Fuente original: http://bit.ly/1LXx062