martes, 21 de julio de 2015

Siria - Encontrar la confianza


Después de más de cuatro años de conflicto, cerca de 4 millones de sirios han debido abandonar su país para huir de la violencia. Más de 625.000 de entre ellos han encontrado refugio en los diferentes campos y reagrupamientos en Jordania. Ali, un muchachito sirio y su familia, viven desde hace dos años en el campo emirato-jordano (ECJ) de Marjeeb Al Fahood en el cual Terre des homes – Lausannne (Tdh – Ayuda a la infancia) lleva a cabo actividades psicosociales para los niños y niñas.
Un helicóptero sobrevuela la zona. Ali, de 7 años, sale de la caravana. Precipitadamente, echa un vistazo al cielo, un helicóptero jordano. Tranquilizado, el pequeño le dice adios con la mano. Una manera de disipar su miedo de todas estas máquinas que han bombardeado su casa, su país.
El y su familia han encontrado refugio desde hace dos años en el campo emirato-jordano (EJC) de  Al Fahood a unos 45 minutos de la carretera de Amman, capital jordana. A su llegada, Ali hablaba muy poco y no muy bien, explica Sundus Derbi, psicólogo de Tdh. El podía mostrarse atemorizado y agresivo a la vez. Profundamente afectado por las atrocidades cometidas en Siria, el muchacho sufría además problemas de audición. Gracias a Tdh, ha sido visitado por un especialista fuera del campo y dispone además de un audífono.
Al no poder oir y por lo tanto comprender, solo podía sentir frustración al no entender su entorno. Por eso, a veces, su temperamento tempestuoso, nos cuenta Sundus Derbi. Después de haber tomado parte durante varias semanas en las actividades psicosociales ofertadas por Tdh y UNICEF, Ali ha recobrado la confianza en sí mismo y ha aprendido a comunicarse y a compartir con los demás niños y niñas, nos cuentan sus padres. Ya no tiene pesadillas. Es un «happy boy», como se lee en la espalda de su camiseta negra y blanca. «Está más activo en las actividades. Se le ha dado más responsabilidad, lo que él aprecia especialmente. Le gusta que se le anime », subraya  Sundus Derbi.
Los padres del chico han huido de la violencia que sacude al país. «Con sus hijos e hijas y con lo puesto exclusivamente», han abandonado sus verdes valles y sus ríos tan queridos. Ali y sus tres hermanas pequeñas han abandonado a sus compañeros de juego y sus juquetes.
Esta familia lo ha perdido todo, pero «intenta mantener la sonrisa». Yana y Ammar° viven «día a día». Se ocupan de sus hijos e hijas, de sus comidas, de la colada. Por la tarde descansan alrededor de un té compartido con sus vecinos. Y sueñan con su país, sin ver perspectivas positivas por ahora.
*Nombre y foto ficticios.
Fuente original: http://bit.ly/1HHfi2b