jueves, 9 de julio de 2015

Kenia - Prevención y protección para los niños y niñas de las chabolas

En Korogocho, uno de los principales barrios de chabolas alrededor de Nairobi (Kenia), 200.000 personas viven hacinadas en una superficie de 1,5 km2. Con poco o ningún acceso a los servicios básicos, la tasa de criminalidad y de desempleo elevada, la violencia física y sexual y el VIH forman parte de las dificultades a las cuales deben hacer frente regularmente el 40% de los niños y niñas que viven allí. A menudo considerados como “adultos en miniatura” y confrontados con la explotación, su estatus y sus derechos como menores se encuentran violados. Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) acaba de lanzar un proyecto de protección y de prevención para los niños, niñas y sus familias en este deprimido barrio de la capital keniata.
La infancia perdida
En el barrio de chabolas de Korogocho, que significa espalda contra espalda en swahili, la vida de los niños y niñas es particularmente dificil. Confrontados con la miseria, los menores se ven obligados a efectuar actividades de adultos desde su más tierna infancia. Muchos viven en la calle o llegan a ser responsables de su hogar después de la muerte o el abandono de los padres. A partir  de los tres años, las niñas consideradas como “pequeñas mujeres” se ocupan a menudo de las tareas del hogar. A los seis o siete años, algunas de ellas han sido transformadas en “esposas” y obligadas a mantener relaciones sexuales. De la misma manera los muchachos también padecen explotación y trabajan durante los primeros años de su vida. A esto se le añade un entorno violento, una alta tasa de desempleo y de abandono escolar, abuso de alcohol y de drogas así como la transmisión de enfermedades como el VIH.
Reforzar el entorno
Gracias a la financiación de Chaîne du Bonheur, Tdh acaba de lanzar un proyecto de prevención y de protección  contra la violencia, el abuso y la negligencia hacia los niños y niñas que viven en el barrio de Korogocho en Nairobi. El objetivo es reforzar a las familias, a la comunidad, a la sociedad civil, a las competencias de las autoridades, pero sobre todo a los padres que son las personas que más influyen en la infancia. Planificado con una duración de 12 meses, el proyecto se basa en la experiencia de Tdh en contextos similares en Colombia y Brasil. 10.000 niños y niñas y sus familias se beneficiaron de estas medidas en este barrio de chabolas de 1,5km2, una de las zonas más superpobladas del país donde se hacinan 200.000 personas de las cuales el 40% son niños y niñas.