lunes, 16 de febrero de 2015

Colaboración reforzada y una justicia adaptada a los menores: conclusiones del Congreso Mundial sobre Justicia Juvenil 2015


«Yo soy menor. Merezco que me ofrezcan lo mejor». A través de esta palabras, Marie Wernham, consultora internacional de los derechos de la infancia, presentó ante una asamblea de más de 900 personas una síntesis de los trabajos del Congreso Mundial sobre Justicia Juvenil, que tuvo lugar del 26 al 30 de enero de 2015, en Ginebra.
Organizado conjuntamente por el Gobierno suizo y Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia), el congreso mundial reunió por primera vez a unos 900 delegados provenientes de más de 90 estados y organizaciones de la sociedad civil. Este encuentro animó a los actores de la escena internacional a trabajar juntos para mejorar las respuestas en los casos de niños y niñas en conflicto con la ley, pero también de las personas menores víctimas o testigos.
Trabajar juntos
La participación, muy importante, con más de 900 personas inscritas en las presentaciones y en los talleres, da testimonio de la voluntad de los actores de mejorar las prácticas en materia de justicia juvenil y de colocar la aproximación restaurativa de la justicia juvenil en el centro del cambio. En efecto, aunque la justicia juvenil esté reglamentada por un número importante de instrumentos internacionales, su puesta en marcha a menudo falta en la práctica, como ha subrayado Alexandre Fasel, embajador suizo en las Naciones Unidas en Ginebra. El congreso mundial fue un fórum de diálogo que permitió el intercambio de buenas prácticas en materia de procesos judiciales y de reinserción de las personas menores en conflicto con la ley.
El año del reconocimiento de la justicia juvenil
El evento de portada internacional puso también el acento en las respuestas aportadas en las situaciones particulares de cada niño y niña.  «Debemos encontrar soluciones que no pongan trabas al desarrollo del menor sino que le favorezcan», reveló Jean Zermatten, fundador del Instituto Internacional de los Derechos de la Infancia y antiguo presidente del Comité de los Derechos de la infancia de Naciones Unidas.
El Congreso Mundial sobre Justicia Juvenil concluyó con la adopción de una Declaración final,  que intenta promover los principios de una justicia adaptada a los menores y de una justicia restaurativa. Para  Benoît Van Keirsbilck, presidente de la ONG Defensa de los Niños y Niñas, 2015 representa el año de cierto reconocimiento de la justicia juvenil: «Se puede esperar que en algunos años, cuando miremos atrás, se identificará este Congreso como él que ha permitido una evolución significativa de cómo se lleva a los niños y niñas y  sobre la manera en que se les va a tratar».