lunes, 5 de enero de 2015

Sri Lanka - Una superviviente del tsunami contribuye al trabajo de Tdh


Diez años después del tsunami que golpeó las costas de Sri Lanka, al sur de la India, Indonesia y el Oeste de Tailandia, Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) recuerda. Y los supervivientes dan testimonio. Vieron la muerte de cerca, el domingo 26 de diciembre de 2004, cuando más de 200.000 personas perdieron la vida en ese maremoto de una violencia histórica.
¿Cómo viven ahora? Cuenta Rathieswary, joven terapeuta de Sri Lanka que se ha reunido con el equipo de Tdh tras el tsunami:
"Mi nombre es Rathieswary, tengo 32 años y vivo en  Batticaloa, al este de Sri Lanka. Antes del tsunami estudiaba formación profesional para llegar a ser terapeuta. El 26 de diciembre de 2004, domingo, mientras estaba en casa con mi familia, de repente vimos una gran cantidad de agua aproximarse a nuestra casa. Corrimos a casa de nuestro vecino para refugiarnos en el segundo piso de su casa.
Esa misma tarde, el centro donde estudiaba me llamó. Me pidieron que me reuniera con el equipo para reforzar el trabajo de apoyo psicosocial a las personas desplazadas. La primera semana fue extremadamente agotadora. Escuchar todo lo que te cuentan me ha afectado profundamente. En particular la de los padres y madres que han perdido a sus hijos e hijas. Ellos se sienten culpables de estar vivos.
En mayo de 2005, me reuní con Tdh como animadora social. Comencé trabajando en los campos de desplazados poniendo en marcha centros de entretenimiento. Mientras que todas las ONG estaban concentradas en la ayuda de primera necesidad, nadie se cuidaba de la protección a la infancia. Sin embargo, la catástrofe ha aumentado de manera significativa los problemas ligados a la protección de la infancia, como accidentes, abusos, explotación laboral, negligencia. Algunos padres y madres estaban más ocupados en buscar a sus hijos  e hijas muertos que en cuidar a sus hijos e hijas vivos.
La intervención de Tdh ha significado una gran diferencia para los menores afectados por el tsunami, no solo en los campos sino también durante su vuelta a casa. Actualmente, la vida ha vuelto a su curso. Cada uno ha reconstruido su vida y para algunas familias pobres, su nivel de vida es incluso mejor que antes, gracias entre otros al trabajo de las ONG."