martes, 20 de enero de 2015

Guinea - Entrevista con Mariama Bah Diallo, jubilada después de 26 años de compromiso con Tdh


Mariama Bah Diallo, colaboradora de Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) Guinea, se jubila este año después de 26 años trabajando en el seno de la ONG. Durante su mandato, ha ocupado varios puestos como el de jefa de proyecto y consejera en nutrición, VIH/Sida. Hemos tenido la oportunidad de entrevistarnos con esta profesional del humanitarismo el mes pasado en Conakry, Guinea. 
-¿Cuándo empezaste a trabajar con Tdh?
En 1988. Empecé a trabajar en la reducción de la desnutrición a través de un proyecto piloto en un centro de salud en Conakry. También trabajé en el desarrollo de las atenciones médicas especializadas y la protección de los niños y niñas en situación de la calle.
-Habéis salvado la vida de miles de niños y niñas, aquejados de desnutrición entre otras cosas. ¿Qué impresión te llevas sobre el trabajo cumplido?
Un gran orgullo por haber contribuido a salvar directamente a miles de niños y niñas. Recuerdo haberme encontrado con Edmond Kaiser en Guinea en el marco de una misión con Sentinelles. El hombre era muy sencillo. Un día le vi dormir en el suelo en lugar de su cama; Edmond quería ver que efecto tenía el dormir sobre una estera como los demás.
-¿En 26 años de carrera, cuáles son los eventos y los cambios más grandes de los que has sido testigo?
Comencé a trabajar con el bic (boli), luego la máquina de escribir y después el ordenador. Enseguida los  conceptos agua, saneamiento e higiene fueron integrados en los proyectos de nutrición. A nivel de las condiciones de trabajo, he tenido que trabajar en las residencias privadas de seis delegados, pues no teníamos oficina de Tdh. Eran otros tiempos.
-Con 25 años, fue víctima de un terrible accidente de carretera que le dejó en una situación de minusvalía. ¿Este evento, en que ha marcado tu trayectoria?
El 3 de octubre de 1974, estaba admitida en la Facultad de Medicina. Desgraciadamente, tuve el accidente el 14 de septiembre, lo que me impidió incorporarme a la Facultad. El Gobierno de Guinea me envió a Polonia, Yugoslavia y a la República democrática alemana durante dos años y medio para que me curaran. A mi regreso a Guinea, finalmente estudié nutrición y ciencias de la alimentación gracias a una beca de la OMS.
Tuve la suerte de tener una niña a pesar de mi minusvalía. Ella actualmente es funcionaria en el Ministerio de Seguridad y está casada con un Comandante del Ejercito de Tierra y tiene 5 hijos.
-¿Has tenido ganas de dejarlo todo y cambiar de horizonte profesional?
No, siempre me ha gustado este trabajo. A pesar del entorno difícil y a veces hostil, he sabido conservar las ganas de perseverar. He podido sobre ponerme a los obstáculos.
-¿Cuál es el recuerdo más hermoso que tienes?
El recuerdo más hermoso sin duda es cuando pude disponer de tratamiento para los niños y niñas desnutridos aquejados de VIH/SIDA gracias al trabajo y a la ayuda de Tdh en 2006. Desde este día los medicamentos están disponibles y son gratuitos.
He tenido el placer de ir a Bénin, Burkina Faso, Senegal y Mauritania para formar a diferentes agentes sanitarios y comunitarios, así como para poner en marcha sobre el terreno varios centros de nutrición en  Guinea y Mauritania.
Tdh ha significado mucho. He vivido magníficos momentos pero también penas y decepciones. Hay que levantarse y volver a empezar. Hay que ir hacia delante.
Actualmente tengo 65 años, descanso en la casa de mi hija y mi yerno y me ocupo de sus cinco hijos. El centro de salud próximo de vez en cuando requiere mis servicios cuando les sobreviene un caso complicado.