viernes, 9 de enero de 2015

Asia - Preparar a las poblaciones de las zonas llamadas «de riesgo» forma parte de los proyectos de Tdh


El cambio climático es una realidad: los eventos meteorológicos extremos tales como inundaciones y ciclones se multiplican en el mundo entero, con consecuencias devastadoras para las poblaciones implicadas.
Solo estos tres últimos años tres ciclones  (Mahasen en Bangladesh, Phailin en India y Haiyan en Filipinas) han barrido Asia con consecuencias devastadoras para la población. Diques rotos, casas y escuelas destruidas, campos inundados. Además de las pérdidas humanas, las catástrofes naturales generan unas pérdidas materiales enormes: “Un campo de arroz cubierto de agua salada no puede ser cultivado en por lo menos un año”, revela Nathalie Praz, responsable de los programas de la zona de Asia de Terre des hommes – Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia). Las familias pierden cualquier medio de subsistencia y no pueden ya mantener sus necesidades.
Por eso, Tdh trabaja reforzando las capacidades de resistencia de las poblaciones que viven en estas regiones llamadas “de riesgo”. El proyecto de los huertos puesto en marcha en Bangladesh va en este sentido: “Los huertos se construyen sobre montículos. Con lo cual están protegidos en caso de inundación y la familia puede continuar cosechando”, explica Nathalie Praz.
Estos huertos son muy populares en Bangladesh y constituyen un buen ejemplo de soluciones duraderas que la población puede poner en marcha con pocos medios.
La formación del personal de Tdh también es reforzado al hilo de las experiencias. “Ahora estamos mejor preparados para responder a las situaciones de catástrofe natural”. La reducción de los riesgos es una aproximación integrada en nuestros proyectos: “Tenemos planes de contingencia, stock de bienes de primera necesidad listos para usarlos”, añade nuestro responsable en Asia.