martes, 18 de noviembre de 2014

«Un día sobre el terreno» – Testimonio de nuestra responsable de los programas para Europa del Este


«Efectuar misiones nos da la ocasión de constatar con nuestros propios ojos el impacto de los proyectos de Terre de hommes–Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia). Esto nos permite encontrar a los beneficiarios en persona y escuchar la historia de su vida, los retos que encuentran, sus sueños. Y si estas historias comportan un factor positivo de éxito todavía mejor. Durante mi último viaje a Kosovo, visité a una familia gitana, en Ferizaj, pueblecito rural al sur del país. La familia se beneficia de un programa de micro-crédito, puesto en marcha por nuestro colaborador KEP, una institución de micro-finanzas local, en el marco del proyecto inserción social y mejora de las condiciones de vida de los gitanos, Ashkalis, Egipcios y otros grupos vulnerables en Kosovo, en colaboración con EPER y la asociación VoRAE    (Voice of Roma, Ashgali and Egyptians).»1
Estaba intentando entender y constatar el cambio que aportaba el programa de micro-crédito sobre la vida de la familia de Darius2, a la cual visité acompañado de un colega de Tdh sobre el terreno. La diferencia se veía inmediatamente. Nos enseñó la vieja bicicleta y la carretilla que usaba cada día para recoger materiales reciclables3, que había remplazado gracias al dinero del micro-crédito por un tractor y su remolque capaces de transportar una cantidad mayor de materiales
La bicicleta que usaba Darius antes de beneficiarse del micro-crédito de Tdh.

Sobre su vieja bicicleta, Darius recorría los pueblos, de 8 a 10 horas diarias, con el fin de recoger materiales reciclables para lograr ingresos de 3 euros diarios. Esto tiene que ser suficiente para alimentar a su mujer y a sus tres pequeños, comprar material y uniformes escolares y cubrir los gastos médicos de toda la familia. Antes de beneficiarse del micro-crédito, Darius nos cuenta que su familia tenía justo el dinero para sobrevivir. Cada día era una lucha y más todavía los días que Darius estaba enfermo, debía quedarse en casa y perdía sus modestos pero indispensables ingresos.
Darius ha comprado este tractor con el micro-crédito obtenido gracias a Tdh

Cuando Darius pidió el micro-crédito. El ya sabía que necesitaba una maquina más grande que le permitiera recoger más material y trabajar más eficazmente, realizando menos esfuerzo físico. Con el crédito, que recibió con ayuda de Tdh, Darius compró la maquina. Después, aprendió a llevar un registro de sus gastos y de sus ingresos cotidianos. Tomando su café en un viejo canapé, Darius nos explica “Incluso si debo pagar la gasolina ahora, ahorro más dinero porque recolecto mucho más en menos tiempo”. En efecto, gracias al uso de la maquina Darius pasa 8 horas diarias recogiendo materiales reciclables, que vende después por 8 euros diarios de media; los día buenos, gana hasta 10 euros. Por fin puede ser más independiente y ocuparse mejor de su familia. Es formidable ver que las horas pasadas en mi oficina de Lausana contribuyen a mejorar un poco la vida de alguien. 
La esposa de Darius insiste para que nos tomemos un café. Incapaz de rehusar un ofrecimiento tan encantador  (los que me conocen saben hasta que punto no soy amante del café) acepto. Nos habla de sus peques y de sus perspectivas de futuro, dos de ellos están en la escuela secundaria y la tercera se va a Alemania para seguir con sus estudios. Una sonrisa y una nube de tristeza aparecen en su cara cuando nos dice “como decimos en Rumanía, los niños y niñas no pertenecen a sus padres y madres, debemos estar preparados para verles irse algún día”. Darius y su mujer no esconden su gratitud hacia Tdh y el programa de micro-créditos. Me doy cuenta hasta qué punto están aliviados por poder enviar a sus hijos a la escuela y de estar en posición de construirles un futuro mejor que el año anterior, cuando Darius trabajaba con su antigua bicicleta.
No hay nada más revitalizante que hablar de la gente que ha vivido alguna forma de éxito, incluso modesto, y que quieren compartir su experiencia. Vuelvo vigorizado, aunque soy consciente de que las condiciones de vida de la familia de Darius están lejos de ser aceptables, y con una motivación renovada para contribuir al trabajo de Tdh intentando mejorar la vida de los niños y niñas de Kosovo.
1 Este proyecto financiado por la Dirección suiza de desarrollo y cooperación, intenta mejorar las condiciones  de vida y la inserción social de los grupos marginados de Kosovo, en particular los gitanos, los Ashkalis y los egipcios en torno a 4 ejes: educación, alojamiento/higiene, empleo/ingresos y autonomía/defensa de los derechos. Para más información mirar  http://www.tdh.ch/fr/countries/kosovo.
2 Para asegurar, el anonimato de los beneficiarios, los nombres propios han sido remplazados por nombres ficticios.
3 La recogida y venta de materiales reciclables tales como plásticos y metales son una fuente de ingresos normales para muchas familias desfavorecidas de Kosovo.