viernes, 19 de septiembre de 2014

Mauritania - Proteger a las niñas empleadas domésticas

En Mauritania, en el interior de los hogares, niñas a menudo muy jóvenes –a veces de a penas seis años- son empleadas como trabajadoras domésticas. Durante varias horas, efectúan tareas del hogar muy extenuantes, a veces peligrosas para su salud, sin beneficiarse de medidas de protección. Con ocasión de su paso por Suiza hemos tenido la suerte de encontrarnos con Aminétou Ely, presidenta de la Asociación de Mujeres Cabeza de Familia (AFCF ), militante reconocida de los derechos humanos y colaboradora de Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia). En el transcurso de la conversación, ella nos ha contado los proyectos llevados a cabo por su asociación y su lucha para proteger a las niñas menores domésticas.
La domesticidad, una práctica todavía muy extendida
En Mauritania, uno de los países más pobres del mundo, la práctica de la domesticidad está muy extendida. Las condiciones económicas de las familias hace que los menores  –mayoritariamente niñas- marchen a otros hogares a fin de efectuar diversas tareas domésticas. Un estudio llevado a cabo conjuntamente por la AFCF y Tdh demuestra que niñas domésticas menores de 12 años representan el 60% de los casos encontrados. Estos menores que viven en condiciones precarias son particularmente vulnerables al maltrato, la explotación y el abuso sexual que, se desarrollan al resguardo de las miradas,  son difícilmente reparables y poco denunciados.
«Yo apoyo un Estado de derecho»
Aminétou Ely es una mujer de convicción, que defiende los valores de justicia, buen gobierno y transparencia. Milita para que cese la esclavitud y para los derechos de las víctimas sean reconocidos y reparados mediante una justicia independiente y transparente. Desde 2009, ha visto la importancia de la práctica de la domesticidad en Mauritania. Tdh y AFCF trabajan juntos en Nouakchott con el fin de identificar, asistir y proteger a los menores víctimas de este fenómeno.
Prevención, protección y rehabilitación
Estas niñas empleadas domésticas provienen de medios desfavorecidos. A menudo no han tenido la oportunidad de instruirse; sus condiciones económicas les llevan al abandono escolar. Junto a ellas, Tdh y AFCF llevan a cabo medidas de prevención, protección y rehabilitación.
  • Prevención
    Estas medidas tratan de informar a las menores y a su entorno de los peligros que corren cuando van a trabajar y retrasar su entrada en el mundo laboral, minimizando así los riesgos de explotación.
  • Protección
    Tdh y AFCF apoyan el reforzamiento de los sistemas de protección con el fin de que estas menores tengan acceso a los servicios básicos, como educación, acceso a la justicia y a la salud. Un trabajo importante de colaboración mutua es llevado a cabo con el fin de mejorar las leyes y las políticas del lugar así como su aplicación para una mejor protección de la infancia.
  • Rehabilitación
    Gracias a las medidas de reinserción económica como alfabetización, formación profesional (esteticismo, costura y peluquería) así como actividades generadoras de ingresos, las niñas se niegan a la domesticidad.
Un compromiso que paga
Tdh cuenta sobre el compromiso de Aminétou Ely. Los asistentes sociales y los abogados aportan su apoyo diario a las jovencitas domésticas. En 2013, la AFCF ha identificado y se ha hecho cargo de 2.150 menores explotadas. Se han podido retirar de la domesticidad a 248 chicas. Entre ellas 150 se han reintegrado en el sistema ecolar, 29 a clases de alfabetización y 69 a formación profesional.
Fuente: Tdh Lausanne