viernes, 12 de septiembre de 2014

Cuidados especializados - El afecto sin límite de nuestro voluntariado

-->
Marie-Madeleine, una de nuestras fieles madrinas del Centro Hospitalario Universitario de Vaudois (CHUV), Suiza, y acompañante voluntaria, nos hace partícipe del rencuentro con los niños y niñas que ha conocido en el marco del programa de cuidados especializados de Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia). Con su bonita prosa, nos hace el retrato de estos niños y niñas que no pueden beneficiarse en su país de los cuidados que son vitales para ellos y ellas y van a Suiza a recibirlos.
 " Ayer, el sólo, Mohcin de 16 años, originario de Marruecos, ha hecho el viaje conmigo desde el CHUV. Llegados a Massongex, un joven de habla árabe le ha acogido e introducido en la Maison, casa de acogida medicalizada. De acuerdo con el enfermero Carlos, me he juntado enseguida con los pequeños de la guardería, los más grandes estaban en la escuela. Cuando, milagro, ella me ha visto y me ha lanzado una sonrisa cómplice. “¿Te acuerdas cuando vi el hospital por primera vez ?” ¡Ella estaba muy orgullosa, muy guapa!

Los niños y niñas deben pasar de una casa a la otra para ir al refectorio y las educadoras me han pedido que les ayude con los retoños. No es fácil vestir a todos estos peques y salir con lluvia y viento.

Ahmed tiene una rabieta. Le gusta cantar. Curiosamente no me ha dejado un segundo. El a menudo estaba  taciturno en el CHUV, había sonreído. Ousmane, estaba sonriendo y es muy travieso. Me ha dado la bienvenida.

Albéric, este querido pequeño que nos ha dado tantos sustos, me ha tendido los brazos. Le he dicho que cuando dormía, estábamos allí para sujetarle la mano. El ha cogido la mía. ¿Sabes lo que hacías? La apretabas y él me ha apretado fuertemente la mano haciendo sí con la cabeza. Felizmente estos pequeños tienen capacidad para olvidar.

Un muchacho se me acerca sonriente: “Tú eres la que me trajo aquí”. “No creo”, le he respondido. “Si, me llamo Séjus”. No le había reconocido. “Oh, perdona Séjus, claro que eres tú, también te traje a la CHUV cuando llegaste de África con Véronique”.

Reine está siempre encantada de vernos, Ustine juega sola con su camión, Virginie tiene un peinado más simple, Divine habla bien francés, Vicentia no tiene sus trenzas con las perlas de colores al final, ¡lastima!, Jantou hacía unas trenzas a un peque y Essonani ponía los cubiertos para la cena.

El educador ha llamado a todos los niños y niñas para que se laven las manos. Una palangana de agua jabonosa es colocada sobre un taburete y los menores hacen cola…muy conmovedor.

Me he marchado con esta imagen."
Fuente: Tdh Lausanne