viernes, 29 de agosto de 2014

Sudán del Sur - Payasos para la infancia

Para las personas desplazadas por el conflicto en Sudán del Sur la vida es difícil. La mayoría de ellos se alojan en tiendas y en refugios temporales durante la estación de las lluvias, lo que les somete a condiciones extremadamente duras. Se benefician de un acceso restringido a los cuidados, a la sanidad y a la educación. Estas condiciones son particularmente duras para los niños y niñas que han sido obligados a abandonar su hogar y su escuela. También, muchos han perdido a sus parientes y han sido testigos de conflictos violentos.
Terre des hommes-Lausanne  (Tdh – Ayuda a la infancia) dedica para estos niños y niñas espacios de acogida, donde pueden acudir todos los días. Allí se sienten seguros y pueden jugar con sus amigos y recibir algunas clases. Este apoyo y los consejos que les han prodigado les ayudan a vivir una infancia tan normal como sea posible a pesar de las circunstancias.
Para lograr esto, Tdh se ha asociado a Clowns sans frontières Suède. Dos increíbles artistas han pasado dos semanas con Tdh en Juba, capital del Sudán del Sur. Allí, han dado representaciones en cuatro lugares para los niños y niñas y los miembros de las comunidades, en el transcurso de las cuales han resonado carcajadas. También han visitado un centro de detención de menores y una clínica donde han puesto en marcha el espectáculo.
Camilla Rudd y Karin Svensson, las dos interpretes que han trabajado en este programa nos dejan un mensaje que se encuentra detrás de las sonrisas que ellas aportan. “Nuestra esperanza es que los niños y niñas que asisten a nuestros espectáculos, los miembros del personal, los padres, los detenidos, los guardias y los médicos puedan, durante un momento, olvidar sus dificultades y sentir una conexión a través de la risa espontánea que une a todos los seres humanos. Nuestra acción intenta estimular a la humanidad y acrecentar la comprensión de que todos somos iguales y podemos reír juntos.”
Además de los espectáculos, estas dos mujeres han dirigido talleres para un grupo de niños y niñas más mayores que viven en los campos. Ellas les han enseñado malabarismo, acrobacias y teatro. Para estos niños y niñas que han sido obligados a dejar la escuela y que a menudo han perdido la confianza en si mismos, era la ocasión de reunirse para aprender otra cosa además de sus problemas. Joy Cheung, encargada del programa de Tdh, cuenta que “se trata de una gran oportunidad para las chicas de brillar verdaderamente, ellas a menudo son mejores que los chicos por la rapidez con la que asimilan nuevas aptitudes y nuevos trucos. Es regocijante ver a las chicas reconocidas y aplaudidas de esta manera”.
Estos talleres han concluido con una gran representación final ante los demás niños y niñas y a los miembros de sus comunidades. Los niños y niñas han podido mostrar lo que han aprendido. ¡Han sido aplaudidos y felicitados! Para Kur, 16 años, esta ocasión ha sido fantástica. Espera que en el futuro, los participantes se servirán de todo lo aprendido a fin de divertir a la gente y transmitir lo aprendido a otros niños y niñas.
Fuente: Tdh Lausanne