miércoles, 20 de agosto de 2014

Guinea - La sosa cáustica, una sustancia mortal.

Hace un año, Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) se lanzó a crear y elaborar un innovador y ambicioso proyecto, pionero en el campo de la asistencia médica especializada: el proyecto de la lucha contra los accidentes domésticos debidos a la sosa cáustica.
Olivier Feneyrol, jefe de la delegación en Guinea, nos cuenta este proyecto y la importancia de informar a las familias, y en particular a las madres, para acabar con este azote.
¿Qué es la estenosis cáustica de esófago?
Este fenómeno resulta de accidentes domésticos debidos a la ingestión por los niños y niñas de productos líquidos o sólidos que contengan grandes dosis de sosa cáustica: jabones, detergentes, herbicidas, tintes, etc.  Estos productos son parecidos a productos inofensivos (agua, caramelos, harina) y son almacenados en recipientes o en lugares que no permite identificarlos como peligrosos. Por otro lado, son muy accesibles a los niños y niñas.
Los accidentes debidos a la sosa cáustica afectan sobre todo a niños y niñas de 0 a 5 años, pero también los más mayores e incluso adolescentes se ven afectados. Provoca graves quemaduras y lesiones en labios, lengua, interior de la boca y del esófago, además del estomago.
La enfermedad más grave que sufren los menores al ingerir sosa cáustica se llama estenosis cáustica del esófago (SCO). El esófago no permite ingerir correctamente bebidas y alimentos. Los menores solo pueden comer con grandes dificultades y atroces sufrimientos; a veces no pueden volver a tragar nada. Entonces caen progresivamente en una situación de desnutrición severa que les conduce irremediablemente a la muerte, a no ser que se les prodigue cuidados médicos especializados.
No hay disponible ninguna estadística oficial, pero los escasos hospitales capaces de prodigar asistencia apropiada estiman el número de accidentes que ocurren cada año en varios cientos, con una débil tasa de acogimiento y, por lo tanto, con una alta tasa de muertes no registradas y no contabilizadas debidas a la absorción de productos cuya base es la sosa cáustica. Hay pues una evidente falta de conocimiento y reconocimiento de este azote, a pesar de que se trata de un verdadero problema de salud pública, que afecta gravemente a los menores sobre todo a los más vulnerables. En efecto, son las mujeres de los lugares más desfavorecidos quienes trabajan en sus hogares en actividades que generan ingresos y que utilizan la sosa cáustica (saponificación, tintes, etc.). Las madres están ocupadas en sus tareas remuneradas, los menores se encuentran expuestos al contacto con productos extremadamente peligrosos sin suficiente protección.
Las consecuencias de estos accidentes son ante todo médicas y ponen en peligro la supervivencia de los niños y niñas. Además, también hay graves consecuencias sociales en el seno de las familias, cuyo equilibrio y funcionamiento son destrozados por la enfermedad así como por los esfuerzos financieros y organizativos muy duros y complicados que es preciso realizar para asumir esta situación. En efecto, sea cual sea el lugar del país donde se encuentra el niño o niña enfermo, solo el Hospital Ignace Deen de Conakry es capaz de cubrir los cuidados especializados adecuados, indispensables para salvar la vida de estos menores (operaciones quirúrgicas, dilatación progresiva y continua del esófago).
El compromiso médico, social y político de Tdh
Estos últimos años, Tdh se ha comprometido para ayudar a los niños y niñas víctimas de la sosa cáustica a través de la organización de transferencias sanitarias para los menores que han llegado a ser incurables en Guinea (estenosis completa de esófago/ SCO). De ahora en adelante, el proyecto SCO ambiciona llegar más lejos. Nuestro objetivo es llevar a cabo una vasta campaña de prevención (información, sensibilización y publicidad a través de los medios y en las comunidades) reforzando además el dispositivo de hacerse cargo de los menores víctimas de la sosa cáustica en Guinea.
Por un lado, queremos reducir los riesgos de accidentes; por otro lado, queremos aumentar las oportunidades de curación de las víctimas. Queremos también que este flagelo sea mejor conocido (información, base de datos) y reconocido (sensibilización de las comunidades y del personal sanitario), a fin de que todos los menores víctimas de este tipo de accidentes sean correctamente identificados, referenciados y acogidos hasta su completa curación.
¡Necesitamos movilizarnos!
Gracias a nuestra campaña de información y de sensibilización (que incluye anuncios de radio y tele, colocación de carteles en la capital Conakry así como actividades en la comunidad), el proyecto SCO tiene un impacto social, político y mediático muy importante en Guinea junto a las autoridades gubernamentales, la sociedad civil y las comunidades y en particular junto a las mujeres y a los niños y niñas. La campaña está en su apogeo:  se nos ofrecen docenas de oportunidades de intervención y para realizarlas, necesitamos hacer más carteles y camisetas y gorras financiar también más animaciones en los barrios, mercados, escuelas, pueblos, etc.
La intervención afecta al país entero a través de su acción de promoción y campaña mediática, y la Baja Guinea para la campaña de prevención en las comunidades. Deseamos proseguir e intensificar la movilización de los actores y la difusión nacional de nuestros mensajes en el curso de los dos próximos años, así como extender progresivamente el proyecto a las otras tres regiones naturales de Guinea: Guinea  Forestière, la Alta Guinea y la Media Guinea.
También deseamos reforzar las capacidades de gestión de los datos médicos y sociales sobre los accidentes domésticos debidos a la sosa cáustica y capitalizar sobre las buenas prácticas. Esta intensificación y extensión de nuestra acción solo se puede hacer con la movilización de fondos complementarios desde ahora, para garantizar el seguimiento del proyecto en 2015 y hasta finales de 2016.
Fuente: Tdh Lausanne