lunes, 18 de agosto de 2014

Bangladesh - Los niños y niñas mejoran la situación alimentaria de la población

En Bangladesh, los niños y niñas han empezado a realizar un rol motriz en la mejoría de la situación alimentaria de la población. A través de un innovador proyecto, iniciado por Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) han puesto en marcha huertos elevados y pequeñas dársenas de pesca a fin de producir alimentos proteicos y vitaminados.
Bangladesh es un país muy afectado por las catástrofes naturales devastadoras y sus indicadores de salud, sobre todo para los niños y niñas, son preocupantes.  El despliegue de actividades que garanticen una seguridad alimentaria, toma mucho sentido para Tdh, presente desde hace más de 40 años en este lugar.
Los huertos elevados, más resistentes
En la escuela,  los niños y niñas contribuyen a la creación de huertos elevados, más resistentes a los frecuentes ciclones e inundaciones. En grupos de 20 niños y niñas, se hacen cargo de crearlos y mantenerlos. Este tipo de huertos experimentados en África, luego adaptados e introducidos en Bangladesh, han probado su eficacia.
Los menores participan en todas las etapas de su realización: preparan el terreno para el cultivo, plantan, cosechan y mantienen diariamente su huero. 600 huertos como este han sido ya plantados en Kurigam, región pobre de Bangladesh.
El piscicultivo familiar, para una alimentación rica
Al lado de los huertos, los alumnos y alumnas participan en la construcción de dársenas de pesca. Permanecen acompañados en su actividad de producción y se les sensibiliza en la importancia de una alimentación equilibrada. La creación de dársenas de pesca de talla  más pequeña no es una práctica habitual en las zonas rurales, aunque están familiarizados en el piscicultivo a mayor escala. Ahora bien,  tales dársenas, que pueden ser creadas mediante dos o tres días de trabajo por los miembros de la familia, y con poco coste aseguran productos alimentarios frescos y cotidianos para toda la familia.
De la escuela a casa, un concepto que se abre camino
Estos dos modos de producción –huertos y piscicultivo-aportan una alimentación rica en proteínas y vitaminas a los menores y a su entorno. En este país donde cerca del 50% de los niños y niñas tienen un peso inferior al que deberían tener, estas actividades son absolutamente necesarias.
Así, a fin de despertar la curiosidad y el interés por este proyecto junto a otros miembros de la comunidad, los niños y niñas organizan las actividades. Invitan esporádicamente a sus familias a la escuela donde exponen orgullosamente sus obras. Las pequeñas formaciones además se les enseñan a los padres y madres con el fin de animarles a poner en marcha estas actividades de producción en su propio hogar.
Un proyecto pensado a largo plazo
Los niños y niñas ganan en conocimiento sobre el cultivo de legumbres y el piscicultivo y profundizan su saber hacer sobre la materia. Al llegar a adultos, podrán continuar en su propio hogar el mantenimiento de su huerto elevado y el piscicultivo y beneficiarse de una alimentación completa, e indispensable para una buena salud.
Tierra de hombres provoca un cambio positivo en la vida diaria de más de dos millones de niños y niñas y de sus familias cada año. Conozca más nuestros proyectos en Bangladesh
Fuente: Tdh Lausanne