martes, 22 de julio de 2014

Afganistán - Una economía rural en desarrollo

En Rustaq, una de las regiones más remotas del norte de Afganistán, los niños y niñas contribuyen a la economía familiar. Y mientras que ellos son enviados a recoger leña o a buscar agua para alimentar el hogar, ellos no van a la escuela. El proyecto de Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia), financiado por la Dirección de Desarrollo y de la Cooperación (DDC),  vigila la mejora de las condiciones de vida de estas familias, por lo que debería participar en el aumento de la tasa de escolarización de los niños y niñas.
Las asociaciones de productores se han creado con el fin de desarrollar la economía de esta región. Estos productores formados y equipados aportan su apoyo a los miembros de su asociación. Juntos, actúan en todas las etapas de la cadena de producción –cultura, transformación, comercialización- de legumbres, frutas, vino pero también están activos en la producción de cachemir y de lana de seda. La población se asegura unos ingresos mientras se benefician de los productos de este trabajo.
El rol de las mujeres afganas en el desarrollo
Tomando en consideración que las mujeres están más conectadas a la esfera privada, Tdh les anima a efectuar diferentes trabajos que generan ingresos dentro de la esfera familiar. Las mujeres participan sobre todo en la esterilización y conservación de los alimentos en tarros, así como la fabricación de productos de cachemir. El estatus de las mujeres, implicadas en los proyectos comunitarios, también es valorado.
Un desarrollo económico duradero
La preservación del entorno, para las generaciones presentes y futuras, está integrada en este proyecto de desarrollo económico. Los recursos naturales son explotados de manera que se asegure su renovación y que respete el entorno. Por ejemplo, más de 70.000 árboles han sido plantados con el fin de proteger la erosión del suelo y densificar el ecosistema.
Asegurar a las poblaciones afganas los medios de subsistencia reduce su vulnerabilidad y acrecienta su bien estar. Tierra de hombres provoca un cambio positivo en la vida diaria de más de dos millones de niños y niñas y sus familias cada año. Conozca nuestros proyectos en Afganistán.
Fuente: Tdh Lausanne