viernes, 20 de junio de 2014

“Se buscan pequeños esclavos y esclavas”

«Buscamos pequeñas muchachas…», es así como empiezan los diferentes anuncios de empleo muy inquietantes que aparecieron en la prensa suiza, en Internet y en diferentes espacios públicos a lo largo del país el 12 de junio, Día Mundial contra el Trabajo Infantil. Estos anuncios son falsos, sin embargo, las situaciones que describen son reales. Se trata de la campaña nacional para poner fin al trabajo forzado, lanzada por Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia).
¿Y si es vuestro propio hijo e hija?
En el mundo, 168 millones de niños y niñas están trabajando. 85 millones de ellos son víctimas de explotación y confrontados a situaciones peligrosas, extremadamente dañinas para su salud tanto física como psíquica.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) estima que 21 millones de personas realizan trabajos forzados en el mundo, definido como «todo trabajo o servicio exigido a un individuo bajo la amenaza de un daño cualquiera y por el cual el individuo no se ofrece de buen grado». Los niños y niñas representan una cuarta parte, o sea 5,5 millones, de todas estas víctimas.
«La suerte de estos niños y niñas víctimas del trabajo forzado a lo largo del mundo es desconocida para el gran público suizo, primero porque este azote afecta ante todo a países lejanos pero también porque estos niños no están en posición de testimoniar. ¿Y si es mi niño o mi niña?, es la pregunta que deseamos que la gente se haga”, explica Vito Angelillo, Director general de Tdh.
Un llamamiento en Suiza
En el marco de la Conferencia Internacional del Trabajo en Ginebra, los 185 gobernantes y las organizaciones de empresarios y de trabajadores se han reunido para completar la Convención que trató sobre la lucha contra el trabajo forzado cuya fecha es de 1930 y está ya obsoleta. Tdh como defensor de los derechos de la infancia atrae la atención de la población y de las autoridades suizas sobre la gran vulnerabilidad de los niños y niñas víctimas de esta esclavitud moderna, en Suiza y en el mundo.
Suiza, lugar de tránsito o de destino del tráfico ligado al trabajo forzado, no está libre de este azote. Las situaciones concretas están relacionadas con la prostitución, la delincuencia (hurtos, robos, mendicidad) así como la economía doméstica.
Tdh pide urgentemente a Suiza, basándose en el respeto de su larga tradición humanitaria, que se muestre como un ejemplo para el conjunto de los Estados. Para esto, Tdh hace un llamamiento a las autoridades para que pongan en marcha rápidamente las medidas necesarias para la protección de las víctimas del trabajo forzoso, teniendo en cuenta particularmente la situación de gran vulnerabilidad de los niños y niñas, independientemente de su estatus, en el pleno respeto de la Convención relativa a los derechos de la infancia.
¡Necesitamos vuestro compromiso!
Actualmente, la comunidad de Tdh se moviliza. La explotación infantil no es una fatalidad. En 10 años, 100 millones de menores han podido ser sacados de la explotación. Quedan 85 millones,  está a nuestro alcance.
Apoyad nuestro mensaje compartiendo la campaña en vuestras redes sociales y firmando la petición con el fin de incitar a Suiza a mostrarse como ejemplo para el conjunto de los
Estados en materia de prevención, de protección y de reparación de los niños y niñas víctimas del trabajo forzado.  Encontrar toda la campaña en: www.tdh.ch/12juin
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