miércoles, 4 de junio de 2014

Suiza - Entrevista con Sandra Boner


Sandra Boner, metereóloga presentadora de la televisión suiza SRF , comprometida desde hace 6 años con Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia), primero como voluntaria y desde 2012 como embajadora de la Suiza alemana. En marzo de este año ha seguido por primera vez un proyecto sobre el terreno, una experiencia con impresiones fuertes y duraderas.
- Sandra Boner, desde la previsiones del tiempo en la televisión suiza hasta la obra de ayuda a la infancia más importante de suiza ¿ Cómo ha llegado hasta aquí?
Cuando era scout en Soleure, hace ya 30 años, recogí fondos para un proyecto de Tdh en Burkina Faso. Después he apoyado al grupo de voluntariado de Zurich durante tres años, hasta que más tarde, a petición de Tdh, me decidí a comprometerme como embajadora de esta institución de ayuda en la Suiza alemana. Como mamá de dos niños sanos, me gustaría asegurarme de que en este mundo, la mayor cantidad de niños y niñas posible tengan un futuro sin preocupaciones.
- Durante este viaje en marzo a Marruecos, habéis visitado por primera vez un proyecto de Tierra de hombres. ¿Qué habéis descubierto?
En Marruecos, hemos visitado un proyecto por el cual, desde mediados de los años 60, Tdh ofrece a los niños y niñas muy enfermos –la mayoría del corazón- tratamientos especializados que permiten atenderles si es posible sobre el terreno o en Europa. Una primera aproximación se hizo durante el vuelo a Casablanca: una niña pequeña de 5 años, Yousra, operada del corazón en Suiza gracias a Tdh, regresaba con su familia después de tres meses de ausencia. La risa de esta pequeña y el momento cuando su familia ha podido abrazarla, han sido muy emotivos. Amina Smimine, directora representante de Tdh en Marruecos, me ha impresionado especialmente. La voluntad de comprometerse y la perseverancia de esta enfermera que trabaja desde hace 30 años en la organización, no tienen casi limites. Amina pone el corazón en cada destino, aunque sea difícil, escucha pacientemente a los padres e intenta buscar una solución –este compromiso tan  convincente me ha causado una gran impresió.
- Gracias a los cuidados especializados de Tdh, serán tratados en Europa. Para los niños y niñas es una medida de supervivencia, pero también un viaje a lo desconocido, un país donde ellos pasarán varios meses lejos de su familia. Como madre, ¿qué sentimientos te surgen de esta situación?
Sí, en lo que a mi concierne, la idea de separarse de su hijo o hija y enviarle solo a un país extranjero, es doloroso que decir tiene, no sé si yo sería verdaderamente capaz de hacer este sacrificio. Es una decisión muy dura; es preciso ser perfectamente consciente de los peligros y de los riesgos que corren. Pero, para muchas de estas familias no es solo la última sino la única oportunidad de salvar la vida de su hijo o hija. Tdh también debe tomar una decisión, pues los medios no son suficientes para permitir a cada niño o niña que precise mandarlo a Europa. Amina Smimine y su equipo no solo tienen en cuenta las necesidades médicas, sino también el entorno social. Es muy importante que el niño o niña una vez tratados, puedan encontrar un entorno estable donde el tratamiento post operatorio esté garantizado y donde la reintegración, por ejemplo escolar, tenga éxito.
- ¿Qué has aprendido personalmente de este viaje?
Este viaje me ha enseñado cuan feliz puedo estar por vivir, por haber crecido, y de ver crecer a mis hijos en Suiza. He visto también el increíble compromiso que se esconde detrás de la obra de Tdh y cuantos medio exige cualquier proyecto, sean cuales sean. He aprendido a conocer mejor una organización seria, que coloca eficazmente el dinero que recauda allá donde se necesita. Esta visita ha fortalecido mi compromiso a favor de la infancia necesitada de este mundo y estoy orgullosa por mi contribución, por aportar mi modesta parte en el esfuerzo de Tierra de hombres.
Fuente: Tdh Lausanne