sábado, 29 de marzo de 2014

Ébola en Guinea - La «fiebre» se apodera de los habitantes de Conakry


Desde que el virus ébola fue identificado en Guinea, a finales de marzo había un balance nacional (bilan national) de 122 casos  sospechosos (de los cuales 11 son menores según UNICEF) y 81 muertos, toda la población está en alerta. La propagación del ébola da miedo y justamente: no existe ningún tratamiento específico contra el virus y la tasa de letalidad es muy elevada (el 63% según un boletín del Ministerio de Sanidad transmitido el domingo).
Se han confirmado 4 casos de ébola en Conakry, capital de Guinea. Estas personas víctimas del virus y que sufren fiebre hemorrágica están actualmente en cuarentena, en una unidad de aislamiento del Hospital Donka. Los cuatro casos son de la misma familia, y habían sido puestos bajo supervisión después del fallecimiento de uno de sus miembros hace dos semanas. “La buena noticia, es que pensamos que no han tenido contacto con muchas personas después del fin del periodo de incubación y no han podido contaminar a otras personas”, precisa Olivier Feneyrol, jefe de la delegación de Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) en Guinea, invitado del Boletín televisado de TV5 Monde.
Una situación propicia a los rumores y creencias 
Debido a la falta de reactividad y proactividad de los actores gubernamentales, la población está mal informada sobre los síntomas del virus ébola y su modo de propagación. Y como ocurre a menudo cuando el caso no se conoce, los ciudadanos son susceptibles de creer todo lo que se cuenta. El país ve nacer charlatanes de cualquier género que pretenden saber como curar el ébola y sobre todo como repelerlo. Otros rumores que corren son sobre los equipos de ayuda humanitaria, que desinfectan las casas de los enfermos y de los fallecidos que de hecho son espías o incluso son los que hacen circular el virus. “Razón de más para informar amplia y simplemente, con consignas claras”, recuerda Olivier Feneyrol.
Estar vigilantes y aplicar las consignas
No existe ningún remedio, la prevención es el mejor medio para contener el virus. Así, la población debe cesar de consumir carne de caza, potencialmente vector del virus; el personal sanitario debe tomar precauciones para manipular a los pacientes sospechosos de estar afectados; los individuos que hayan estado en contacto con personas contaminadas deben quedarse en casa, supervisar su temperatura y consultar en caso de fiebre elevada, a fin de ser rápidamente aislados en unidades especializadas si se trata del ébola; las familias de las personas fallecidas no deben transportar, ni tocar los cuerpos durante los funerales; los lugares frecuentados por los enfermos y sus habitaciones deben ser desinfectados con lejía.
Recordemos que es la primera vez que el ébola se extiende en una ciudad tan grande, cerca de dos millones de habitantes viven en Conakry. Incluso aunque la propagación del virus parece de momento lenta, es preciso mantenerse vigilante y poner en marcha todas las medidas de higiene y de seguridad posibles para limitar los riesgos de contagio.

Virus del Ébola en Guinea: «La situación es excesivamente preocupante»
La epidemia de fiebre hemorrágica que sufre el sur del país desde primeros de febrero parece ser debida al virus Ebola. “Es la peor noticia que se podía esperar, sabiendo que este virus es uno de los más mortales para las personas”, deplora Olivier Feynerol, jefe de la delegación de Tierra de hombres – Tdh Ayuda a la infancia) en Guinea.
Con un balance provisional de 59 muertos por cada 80 casos sospechosos, de los cuales tres menores, este virus se expande como reguero de pólvora. Muy contagioso, la contaminación de persona a persona se hace por contacto con objetos contaminados o con líquidos fisiológicos que provienen de personas infectadas. El personal sanitario, en primera línea, son a menudo los primeros afectados. Ocho de entre ellos han muerto ya. “En el caso de un país como Guinea, con las estructuras sanitarias muy débiles, combatir este virus es todavía más complicado”, subraya Olivier Feynerol.
Tierra de hombres está activa en las zonas afectadas de Guinea Forestiere desde los años 90, no lamenta  por el momento ninguna fatalidad, en el seno del personal de las asociaciones colaboradoras locales o de los niños y niñas beneficiarios de los proyectos. “Por el momento, ponemos en marcha las medidas de seguridad preconizadas por la OMS: limitamos los desplazamientos inútiles y ponemos en marcha un protocolo de higiene muy estricto. Sin embargo, seguimos la evolución de la situación muy de cerca”.
En efecto, varios casos sospechosos han sido identificados Conakry y son examinados por las autoridades competentes.«Si se prueba que el virus Ébola afecta ahora a la capital poblada con cerca de dos millones de habitantes, la situación podría dar un giro, inédito y probablemente dramático. Esta sería la primera vez que el Ébola ataca a una ciudad de este tamaño. Las consecuencias podrían ser dramáticas”, se alarma Olivier Feynerol. “Sin embargo, no es necesario ceder a la psicosis que comienza a vivirse en Conakry."
Fuente: Tdh Lausanne