jueves, 27 de marzo de 2014

Mauritania - La lucha de una mujer contra la esclavitud moderna


Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) interviene en Mauritania desde 1984 y lleva a cabo proyectos a favor de la salud y de la protección a la infancia. En colaboración con la Asociación de Mujeres Cabezas de Familia (AFCF), Tdh lucha contra la explotación de pequeñas y jovencitas empleadas domésticas. Estas pequeñas «bonnes» son identificadas, escuchadas y apoyadas en su reintegración social y profesional.
Aminétou Ely, presidenta de l’AFCF, es conocida por su trabajo en defensa de los derechos humanos y en particular por su compromiso con las menores explotadas a causa del trabajo doméstico. Actualmente, forma parte de las mujeres de la sociedad civil que luchan para que otras sobrevivan. Lejos de un feminismo desenfrenado, ella asume y reclama una libertad en igualdad con el hombre en todos los campos y lucha contra todas las injusticias.
Aminétou Ely responde a nuestras preguntas:
1) ¿Entre los casos que habéis encontrado a lo largo de vuestra carrera, podéis decirnos por qué las chicas empleadas domésticas son tan a menudo las víctimas?
Las empleadas domésticas, sobre todo las que trabajan en esto desde su más tierna edad (cuatro años, las intocables) son dejadas de lado y expuestas a cualquier forma de violencia incluso la violación. Ellas pasan la noche en lugares no seguros como en los patios de las casas. Situaciones que se encuentran en las familias numerosas polígamas (por ejemplo tres o cuatro esposas y 15 a 20 niños/as) o el padre está sin fuente de ingresos y familias que viven en extrema pobreza en zonas muy desfavorecidas.
2) ¿Qué es lo que os lleva a defender en cuerpo y alma la causa de las chicas domésticas? ¿Ha habido algún elemento desencadenante en vuestra vida?
Procedo de una familia de esclavistas, he visto cómo son tratadas y cómo el empleo de estas jóvenes domésticas es más propio de la esclavitud. A la edad de 11 años, he liberado a esclavos de mi familia. El trabajo de las jóvenes domésticas es una forma moderna de servilismo, humillante y discriminatorio, cuyas víctimas son las familias más pobres. Los que las explotan son los ricos que no les dan ninguna ventaja (muy mal remuneradas, sobreexplotadas, sin protección social ni cobertura médica).
3) ¿Cuáles son los cambios retos más grandes que encontráis en vuestro trabajo cotidiano?
La lucha contra el racismo, la desaparición de tabúes, la imprudencia  de las administraciones, la renuncia de los padres, la impunidad, la falta de aplicación de las leyes y su vulgarización, el estigma de las clases sociales más vulnerables (descendientes de esclavos), el espíritu feudal y patriarcal.
4) ¿Cuál es vuestra mayor esperanza?
Ver cómo un día se instaura lo que yo llamo la igualdad transversa para toda la nación, los grupos étnicos y todas las clases sociales en términos de acceso a la justicia, al reparto igualitario de los recursos nacionales, al reclutamiento y concursos profesionales, a la adopción de nuestro anteproyecto de ley (relativo al trabajo infantil), acabar con el trabajo infantil, particularmente de las niñas menores, en un estado de derecho.
5)¿Es difícil como mujer hacerse entender, respetar?
Es difícil para la mujer mauritana hacerse entender y hacerse respetar. Es preciso tener el valor de afrontar las dificultades, de expresarse, de romper los tabúes; tener combatividad, convicción, capacidades intelectuales, determinación, visión y medios para convencer.
6) ¿Cuál es la situación de la educación en Mauritania?
La educación ocupa un lugar muy importante en Mauritania, pero desgraciadamente hay una tasa de abandono escolar elevada pues muchos padres no tienen medios para pagar a sus niños y niñas los libros, y la ropa que necesitan. Una tenencia común de todos los alumnos debería reducir la visible diferencia entre los niños y niñas nacidos en familias ricas de los nacidos de familias pobres. La ausencia de comedor escolar, el contenido del programa, el nivel de los educadores, la ausencia de educación cívica, la educación para la ciudadanía y de los derechos humanos constituyen verdaderos obstáculos.
7) ¿El matrimonio obligado es una práctica habitual ?
Sí, en Mauritania la mayoría de las niñas están casadas antes de los 15 años sin su consentimiento. Lo que a menudo conduce al abandono escolar, embarazos precoces, la ruptura y engendra una tasa elevada de divorcios (42%).
8) ¿A través de los diferentes testimonios, leídos en la web de vuestra asociación, se tiene la impresión de que los hombres se libran muy a menudo de los procesos. ¿La justicia se aplica con dificultad?
En las instituciones judiciales y policiales, las mujeres no son escuchadas durante la encuesta preliminar. No se tienen en cuenta más que las informaciones dadas por el hombre. Lo que automáticamente hace que recaiga la culpabilidad sobre la mujer, a menudo acusada de salir a horas tardías, de no tener puesto el pañuelo o ejercer la prostitución. Cuando se trata de un caso de violación afirmado y comprobado por un médico, el hombre enseguida se beneficia de la libertad provisional. Es la impunidad.
9) Dices en una entrevista que has recibido amenazas de muerte después del proceso de una niña a la que habías apoyado, ¿Tienes miedo de las represalias? ¿El hacerte cargo y defender a las chicas empleadas domésticas víctimas de violencia representan un riesgo para tí?
Yo he sido amenazada de muerte por dos muchachas esclavas cuya ama había sido encarcelada. También he sido amenazada por otros, culpables de violación o de esclavizar. No tengo miedo de las amenazas de muerte pues estoy convencida  de que esta situación va a cambiar. Lucho por la protección de las menores víctimas y es mi deber de militante.
10)¿ En colaboración con Tdh cual es vuestro mayor orgullo, el mayor logro?
 Yo agradezco esta colaboración pues el apoyo es especial, en un momento muy difícil donde la cuestión de la domesticidad y de la esclavitud es tabú. Por eso colaboro con Tdh, hemos conseguido introducir la AFCF en el sistema de protección de los derechos de la infancia y realizar una colaboración con las instituciones en las cuales nos era muy difícil acceder. Por otro lado, la AFCF ha podido beneficiarse del acompañamiento y de una transferencia de competencias durante todas las etapas del proyecto de asistencia, de protección y de reinserción de las chicas domésticas víctimas de violencia. Este proyecto moviliza actualmente a un buen número de colaboradores que quieren invertir. La gente comienza a comprender la necesidad de proteger a estas chicas contra la violencia, una toma de conciencia que es preciso preservar a cualquier precio.
Propósitos recogidos en febrero de 2014.
La AFCF acaba de obtener una hermosa victoria: el matrimonio de una jovencita de 13 años con un hombre de unos cincuenta años ha sido anulado por decisión judicial. Leed el artículo en RFI.
La asociación lucha contra todas las discriminaciones, las violencias y las prácticas nefastas (matrimonio precoz o forzado, excisión, etc) respecto a las mujeres. La asociación intenta también asegurar la plena igualdad con los hombres, la alfabetización, la sensibilización y la formación profesional de las mujeres.
Fuente: Tdh Lausanne