martes, 11 de febrero de 2014

Malí - Un entorno protector para todos los niños y niñas


Desgraciadamente los niños y niñas no se han librado de la crisis vivida en Malí desde enero de 2012 y han surgido importantes casos de violaciones de los derechos fundamentales. Por otro lado, los aspectos estructurales (pobreza, el peso de las tradiciones, etc.) e institucionales (insuficiencia de coordinación en los programas, insuficiencia de conocimientos y de aplicación de los derechos de la infancia, etc.) continúan socavando los compromisos adquiridos por el gobierno. Así, aunque haya habido avances significativos en el campo de los derechos de la infancia, quedan todavía numerosos retos sin  conseguir. El Gobierno de Malí, comprometido a reformar su sistema nacional de protección a la infancia desde 2008, ha visto la necesidad de tener en cuenta las situaciones nuevas ocasionadas por la crisis. Conocida por su experiencia en materia de los derechos de la infancia en situación de movilidad, la Fundación Terre des hommes-Lausanne (Tdh – Ayuda a la infancia) ha sido invitada a participar en el proceso y a aportar sus contribuciones.
Reforzar la protección de la infancia en situación de movilidad
Consciente de los retos propios al contexto actual de Malí, Tdh ha querido mantener una particular atención en los menores en el contexto de migración. Con el conjunto de los actores del proyecto “Movilidades”, cuyo principal objetivo es asegurar una protección a los menores migrantes no acompañados, Tdh  ha puesto su punto de mira en un conjunto de mensajes clave que le han servido de apoyo en su misión de ayuda a la infancia en Malí:
1. Todos los niños y niñas involucrados en la movilidad tienen derecho a una protección teniendo en cuenta su interés superior.
2. Para que esto ocurra, los dispositivos de protección que vigilan para asegurar la seguridad, la dignidad, el desarrollo personal  y el respeto de los menores en situación deben instaurarse.
3. Estos mecanismos – establecidos en los planes locales, nacionales e internacionales- necesitan la conciliación de las normas sociales locales, las leyes nacionales y los estándares internacionales.
4. Los sistemas nacionales de protección a la infancia, a través de la puesta en marcha de dispositivos de acompañamiento protector, deben englobar las necesidades específicas de los niños y niñas involucrados en la movilidad.
5. La participación efectiva de los menores es un elemento esencial para incluir en los dispositivos de protección sin que esto dispense a los adultos de su responsabilidad de protegerle.
6. La trata debe combatirse para que los menores involucrados por la movilidad no sean víctimas de trata. Así, los dispositivos específicos para los niños en situación de movilidad deben ponerse en marcha para evitar que cualquier movimiento de los niños y las niñas sea asimilado a la trata
7. Para terminar, es esencial promover, estimular y apoyar espacios para los intercambios entre los diferentes actores vinculados (Estado, actores de la sociedad civil, voluntarios técnicos y financieros, etc.)
Partiendo de estos principios directores, Tdh ha consagrado una parte importante de sus ayudas a las instancias de Malí con un objetivo claro: hacer que cada niño y niña, independientemente de su estatus, pueda beneficiarse de una protección suficiente. Sus recomendaciones se ha extendido a: los aspectos globales de promoción y de protección del derecho de la infancia y sobre todo a los aspectos específicos de la protección a la infancia en situación de movilidad que han sido integrados en la Política Nacional de Promoción y Protección de la infancia de Malí inscribiendo sus acciones en esta lógica de la intervención
Orgullosa de que su contribución dé sus frutos, Tdh  intenta estimular tales medidas en otros países donde está comprometida. Un proceso similar se está llevando a cabo actualmente en Bénin.
Fuente: Tdh Lausanne