lunes, 27 de enero de 2014

Niños y niñas migrantes o refugiados: su protección es insuficiente


Una persona de cada ocho en el mundo es emigrante. En 2013, había cerca de 214 millones de emigrantes (fuente: OIT). Entre ellos, millones de niños y niñas menores de 18 años emigran dentro de su país o fuera de sus fronteras, acompañados o no de sus padres y madres. La movilidad es un derecho y los niños y niñas deberían poder ser protegidos a lo largo de su recorrido. Con ocasión del Día Mundial del emigrante y del refugiado, Terre des hommes-Lausanne (Tdh - Ayuda a la infancia) recuerda la deplorable situación de los sistemas de protección de los menores en situación de movilidad.
Las razones de la migración son múltiples: abandonar el hogar para buscar trabajo en la ciudad, huir de un país en guerra, escapar de un régimen político represor o también costumbres como los matrimonios forzados. En el camino de la emigración, los niños y niñas están expuestos a riesgos importantes. Para algunos de ellos, la migración puede ser una experiencia positiva. Pero los más vulnerables, y en particular en los países donde la protección legal está ausente, son candidatos ideales para el trabajo forzado y la explotación. Otros, sobre todo los que viajan sin papeles de identidad son susceptibles de llegar a ser víctimas de trata.
Los derechos violados
Mientras que el artículo 2.1 de la Convención de Naciones Unidas relativo a los derechos de la infancia estipula que “los Estados participes se comprometen a respetar los derechos enunciados en la presente convención y a garantizar a todos los niños y niñas dentro de su jurisdicción, sin distinción ninguna, independientemente de cualquier consideración de raza, color, sexo, lengua y religión, de opinión política bien del niñ, niña o de sus padres, madres o de sus representantes legales, de su origen nacional, étnico o social, de su situación económica, de su incapacidad, de su nacimiento o de cualquier otra situación“, son numerosos los Estados que no han podido poner en marcha sistemas de protección para los menores emigrantes.
Por sus estatus de migrantes o refugiados, estos menores ven cómo sus derechos fundamentales son violados. Privados de libertad, explotados o expuestos al tráfico, no tienen acceso a los servicios básicos. Algunos de ellos no reciben cuidados, no pueden ir a la escuela, trabajan en situaciones peligrosas y seguramente no se benefician de protección judicial para defenderse.
La historia de Farah
Farah, joven migrante, abandonó  su país natal con tres años. Actualmente, nos cuenta los sufrimientos  que ha soportado y lanza una llamada para respetar los derechos de todos los menores, sea cual sea su estatus. Ved el video de Farah
Campaña « Destino desconocido»
La Federación Internacional Tierra de Hombres (TDHIF) es la autora de una gran campaña de movilización concerniente a la protección de los niños y niñas migrantes. La Federación con las organizaciones asociadas tienen como objetivo mejorar los mecanismos de protección para la infancia migrante y sensibilizar a la opinión pública de los graves riesgos que corren estos últimos.
 «La migración forma parte integrante de nuestra sociedad, y según la Convención de los Derechos de la Infancia, un menor migrante es ante todo un niño/niña,» recuerda Ignacio Packer, Secretario general de TDHIF.
El 4 de noviembre de 2013 en Berna, Tierra de hombres Lausana y Tierra de hombres Schweiz organizaron una conferencia sobre la protección de los jóvenes migrantes en Suiza y en el mundo. El próximo 19 de febrero en Bruselas TDHIF participa y co-dirige una conferencia pública sobre los contenidos de los compromisos de la Unión Europea hacia la infancia migrante. Más información aquí.
Fuente: Tdh Lausanne