viernes, 27 de septiembre de 2013

Visita de la delegada de Tdh en Nicaragua y de la ministra de Gobernación


La ministra de Gobernación de Nicaragua, Ana Isabel Morales, y la delegada de Tierra de hombres (Tdh - Ayuda a la infancia) en el país centroamericano, Carmen de Felice, han visitado estos días España para dialogar sobre los avances en materia de Justicia Juvenial Restaurativa y sobre nuevos retos de cara al futuro dentro del proyecto que se desarrolla en Nicaragua desde 2008. Tras reunirse en Sevilla con el vicepresidente de la Junta de Andalucía y el director de la Agencia Andaluza de Cooperación Internacional al Desarrollo, ambas profesionales han viajado hasta Madrid para encontrarse con el director de Cooperación para América Latina y Caribe de la AECID. 
En los próximos días, ampliaremos información sobre esta interesante visita en la que se ha concluido que aunque queda mucho por hacer, las políticas de rehabilitación y reinserción frente a la delincuencia juvenil están dando "grandes resultados" gracias a un trabajo común entre policía, jueces, políticos, el equipo de Tdh y los propios adolescentes infractores.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Mujeres, niñas y niños, centro de la actividad de Tdh en Marruecos


En el sur del país de Marruecos, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) apoyó en 2012 a 378 niños y niñas en situación de explotación o expuestos a este riesgo. Conseguimos que 714 niños y niñas frecuentasen las clases de apoyo escolar y participasen en las actividades para-educativas. Este resultado es el fruto de un trabajo de sensibilización y seguimiento social, así como de la colaboración con las autoridades locales, políticas y religiosas.
Además, en Rabat, los colaboradores de Tdh continuaron sus acciones de promoción de los derechos de los emigrantes sub-saharianos y 702 mujeres, niñas y niños se beneficiaron de un seguimiento médico-social individual centrado en las mujeres embarazadas o con bebes menores de 5 años.
Ese año, 52 niños y niñas aquejados de malformación cardiaca congénita fueron trasladados a Europa para ser operados.
Fuente: Memoria 2012 Tdh Suiza

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Una hermosa lección de coraje que nos da fuerza


En el aeropuerto de Ginebra, las puertas de la enfermería se abren y aparecen Ali, 12 años, en silla de ruedas; Tarek, un buen mozo de 17 años; y el pequeño Hussein, de 2 años, que se arroja a mis brazos sin esperar. Padecen tetralogía de Fallot, antes llamada la “enfermedad de los niños azules”, estos tres jovencitos vienen de Irak para operarse del corazón.
Agotados por el viaje pero tan valientes
Ellos han dejado a sus familias 12 horas antes. Tarek, Ali y el pequeño Hussein están ahora solos, frente al equipo de acompañantes de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) que, a pesar de la barrera lingüística, explican como ha ido el viaje. Debemos llevar al más pequeño al Hospital Infantil de Lausana, luego a Ali y a Tarek a un hospital de la zona de Aigle, para que los médicos les hagan un reconocimiento sanitario inicial y se aseguren de que no sean portadores de enfermedades contagiosas antes de transferirlos a Massongex, casa de acogida de Tdh para que los niños reciben asistencia especializada en Suiza.
Los tres iraquíes  parecen cansados. Ali se coloca en posición “spell”, es decir agazapado y con las rodillas levantadas, para facilitar la circulación sanguínea por su cuerpo. El está de color gris y su estado de salud nos preocupa. Decido no quitarle el ojo de encima mientras vigilo a Hussein. En cuanto a Tarek, disimula y se muestra fuerte. Alexandre Favini, colaborador social del programa de Atenciones Médicas Especializadas de Tierra de hombres, les anima a rehidratarse antes de emprender el viaje: “chouïa moya” repite, que quiere decir “un poco de agua” en árabe.
Abrazo fuerte a Hussein, al que noto demacrado y con miedo. Lleva en su mano un trozo de magdalena toda desmigada que no me atrevo a quitarle. Le hablo para tranquilizarle, le enseño otros niños en el aeropuerto y esto parece distraerle. La vista de una flamante moto nueva le ilumina la cara. Esboza una sonrisa y por primera vez dice algo. Yo misma soy mamá, y estoy preocupada  por tener que ponerlo en nuevas manos en el hospital y al mismo tiempo pienso en su propia madre que ha encontrado la fuerza necesaria para dejarlo marchar, lejos de ella, a una tierra desconocida.
Una cadena de solidaridad internacional
Desde la identificación del menor que tiene necesidad de asistencia especializada en el hospital, pasando por la transferencia y la convalecencia, hay una multitud de enlaces solidarios que permiten salvar la vida a estos niños y niñas, seres condenados a una muerte cierta en sus países.
Colaboradores nacionales y el personal de Tdh sobre el terreno, son ellos en primer lugar los que dirigen a los niños y niñas enfermos a la sede, en Lausana (Suiza) o a España y Francia, donde también funciona este programa de salud. Una vez efectuado el diagnóstico médico, la maquinaria se pone en marcha. Es preciso organizar la salida del menor de su país de origen, el viaje con nuestros colaboradores Aviación Sin Fronteras, planificar la hospitalización y organizar el período de convalecencia en Massongex o en una familia de acogida si el niño o niña es menor de dos años.
Esta gran cadena de solidaridad se realiza brillantemente, en parte gracias a todo el equipo del programa Atenciones Médicas Especializadas de Tdh, ante quienes me quito el sombrero. Pero además, me quedo con la boca abierta ante el valor de estos niños y niñas que ponen a pesar suyo su destino en nuestras manos. Nos dan una hermosa lección de coraje.
Todo el mundo puede contribuir
Vosotros también podéis formar parte de la gran cadena de solidaridad. ¿Tenéis unas horas disponibles a la semana o al mes? Entonces uniros a nuestros equipos de voluntarios en Suiza, España o Francia.
Mira la información de la página del voluntariado.

martes, 24 de septiembre de 2013

Día Internacional del Testamento, el 13 de septiembre


El  13 de septiembre tuvo lugar la tercera jornada internacional del testamento. Iniciada en Suiza por la asociación “MyHappyEnd” (de la cual Tierra de hombres – Tdh Ayuda a la infancia es miembro), tiene como objetivo informar y sensibilizar a la población sobre la cuestión del testamento. Es también la ocasión de recordar que sin los legados, numerosas organizaciones caritativas serían incapaces de llevar a cabo bien su misión.
Según las estimaciones de la asociación « MyHappyEnd », solo una cuarta parte de la población suiza hace testamento. Esta mínima proporción se explica por la dificultad de este enfoque en el plano psicológico, pues se trata de confrontarse con su propia muerte.
Es por esta razón que “MyHappyEnd”, asociación que agrupa a 20 organizaciones de utilidad pública, lanzó en 2011 la primera Jornada internacional del Testamento en Suiza. Ofrece una oportunidad única para abordar esta temática tan sensible bajo diferentes perspectivas.
Este evento ofrece la ocasión de informar a la población sobre los legados y sobre la posibilidad de incluir una organización de objetivo no lucrativo en su testamento. En efecto,  sobre los 30 mil millones de francos heredados cada año, solo un 1,5% va a parar al sector de la caridad. “MyHappyEnd” tiene como objetivo aumentar esta parte dedicada a las buenas causas.
Plataforma interactiva para los legados
Tdh ha puesto en marcha un sistema interactivo destinado a analizar vuestra situación sucesoria. Podréis con algunos clicks, de manera rápida y no contractual, verificar si el reparto de vuestra herencia corresponde a vuestro proyecto.
Mensaje a nuestros numerosos donantes
Durante sus 50 años de existencia, Tdh Suiza ha podido beneficiarse de numerosos donantes que han dejado sus legados a nuestra Fundación. Aprovechamos esta jornada para agradecer a todos ellos y ellas que hayan pensado en sus últimas voluntades en Tierra de hombres.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Crisis humanitarias - Actuar en un contexto de guerra


Durante sus 50 años de existencia, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) ha debido hacer frente a numerosas crisis humanitarias a causa de conflictos armados. En estos difíciles contextos, asegurar la protección y la salud de los niños y niñas es un auténtico reto. La célula de urgencia de Tdh tiene como misión responder rápidamente a las necesidades de los niños, niñas y de sus familias en las situaciones de crisis. 
Tdh, de manera cíclica, se enfrenta a crisis que necesitan una rápida respuesta para asegurar la protección, la seguridad y el acceso a la salud de los niños, niñas y de las comunidades en peligro. La célula de urgencia de Tdh agrupa todas las competencias que permiten garantizar la respuesta más adecuada en las crisis humanitarias. Tdh consigue los medios para actuar rápidamente integrando sus acciones en una visión a largo plazo.
1. ¿Cuándo intervenir?
Cuando estalla una crisis las primeras horas son decisivas. Los colaboradores de nuestra Fundación deben decidir rápidamente si intervienen o no. La elección se hace en función de numerosos criterios, la magnitud de la crisis, la capacidad de respuesta de la institución frente a las necesidades o la posibilidad de relevo por parte de las autoridades. En el caso de conflictos armados, la seguridad toma una importancia capital. Para Tdh es una cuestión de honor asegurar un máximo de seguridad para su personal y sus beneficiarios. Se pone en marcha un análisis de los riesgos para evaluar la posibilidad de comprometerse.
2. Las medidas de urgencia
En caso de intervención, Tdh se centra en las necesidades más inmediatas distribuyendo material de primera necesidad (mantas, colchones, refugios de emergencia, kits de higiene, kits de cocina, etc). Estas medidas están destinadas a parar el primer golpe de la crisis. Esta distribución también permite establecer un primer contacto con la población en apuros e identificar a las personas más vulnerables.
Es preciso instaurar rápidamente un sistema de protección eficaz. En los contextos de conflictos, los niños y niñas están expuestos más que nunca tanto su vida como su bienestar: privación brutal y prolongada de los mínimos vitales, desplazamientos obligados, separación familiar, violencia física y sexual, reclutamiento en grupos armados, tráfico, detención arbitraria, explotación sexual o laboral. Tierra de hombres va a  buscar como proteger a los niños y niñas más directamente afectados e incrementará gradualmente las medidas y el número de beneficiarios.  
Todas estas acciones  necesitan una importante sinergia entre los campos de intervención de Tdh que son sanidad (que incluye agua, higiene y saneamiento) y protección a fin de poder responder a las múltiples necesidades de los niños y niñas.
3. Las intervenciones anteriores de Tdh
En 2008, el conflicto entre Georgia y Rusia provocó miles de víctimas y obligó a más de 120.000 georgianos a huir. Desde el fin de las hostilidades –una semana más tarde - Tdh intervino para apoyar a la población desplazada. Nuestra Fundación distribuyó material de primera necesidad, ropa, medicamentos y leche para bebes en cuatro centros de reagrupación. Tdh también puso en marcha un programa de apoyo psicosocial para ayudar a los niños, niñas y a sus padres afectados por el trauma de la guerra. La intervención terminó en 2010 y se han beneficiado 2.000 niños y niñas.
Tierra de hombres intervino después en el conflicto de Darfour, en 2003, que provocó según la ONU más de 300.000 muertos y cerca de 2,7 millones de desplazados. En junio de 2004, nuestra Fundación intervino para socorrer a numerosos refugiados. La situación siguió siendo crítica durante varios años: empujando a Tdh a mantener su presencia hasta ahora. Durante 9 años, Tdh ha acudido en ayuda de cerca de 60.000 refugiados en tres campos para abastecerles de agua, de refugios, de letrinas y poniendo en marcha un programa de protección a la infancia. Miles de ellos han podido participar en actividades recreativas, beneficiarse de seguimiento escolar y estar apoyados en su integración en el seno de las comunidades anfitrionas.
Desde su creación, nuestra célula de urgencias ha hecho frente a numerosos conflictos: el Sur de Líbano en 2006, la guerra de Gaza en 2008 y más recientemente el conflicto de Mali en 2012. Todas sus intervenciones nos han permitido capitalizar las experiencias y reforzar nuestras competencias en materia de intervención urgente.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Bangladesh - Nuestros resultados vistos desde el cielo


En el marco de su programa de acción en Bangladesh, Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja con un sistema de datos geográficos que permite recabar diversas informaciones sanitarias y nutricionales. Así se ofrece una visión de conjunto sobre la situación de un vistazo.
Regularmente golpeado por tormentas e inundaciones, Bangladesh es un país donde las condiciones sanitarias y la tasa de desnutrición infantil son preocupantes. Presente sobre el terreno desde hace cerca de 40 años, Tdh trabaja para mejorar la situación. La desnutrición infantil es combatida movilizando a las comunidades, abasteciéndoles de complementos alimentarios, de tratamientos básicos o, en los casos más severos, confiando a los niños y niñas a una Unidad Especializada en Nutrición. La Fundación facilita el acceso a la higiene y al aprovechamiento del agua, entre otras, letrinas ecológicas, filtros de agua y pozos. Pero la tarea es inmensa y los medios  disponibles son limitados. 
Por eso Tdh, en colaboración con la Universidad de Dhaka, ha decidido probar una medida innovadora. Durante tres semanas, un equipo de tres personas han trazado la posición mediante GPS de 2.200 hogares de chabolas de Kurigram, al norte del país. Los cuales han sido colocados sobre un mapa satélite interactivo donde figuran también los emplazamientos de los pozos, de las letrinas ecológicas y de los huertos sobreelevados instalados en el marco de los programas WASH y salud-nutrición.
Estos datos pueden ser recopilados con las medidas del estatus nutricional de los hogares. Colocando esta información sobre el mapa, es posible proceder a un análisis profundo de la situación del barrio, seguir su evolución según las estaciones, identificar las zonas críticas y observar el efecto de las actuaciones de Tdh sobre la tasa de desnutrición infantil.
Este proyecto novedoso para nuestra Fundación ofrece perspectivas prometedoras. Todavía en fase de prueba, deberá permitir mejorar la eficacia de las intervenciones de Tdh señalando con más precisión las zonas y los hogares donde las necesidades son más importantes.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Mauritania - Tdh lucha contra la servidumbre de los niños y niñas


Ellas se levantan al alba, deben efectuar las tareas más penosas y están expuestas a la violencia física o sexual. Estas niñas, a veces de solo 6 años, son trabajadoras domésticas. En Mauritania, el fenómeno está ampliamente extendido entre los hogares más pobres de la sociedad. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) en su programa de lucha contra la explotación, lucha por proteger a estas niñas de las peores formas de abuso para asegurar que sus derechos fundamentales sean respetados.
A caballo entre el desierto del Sahara y el África negra,  Mauritania está clasificada entre los Estados más pobres del mundo. En este extenso pero poco poblado país, numerosas niñas nacidas en los lugares más desfavorecidos son enviadas a casas particulares para trabajar como empleadas domésticas y atender a las necesidades de su familia. Privadas de la presencia de sus padres, aisladas y alejadas de su hogar, ellas son particularmente vulnerables a los abusos que son frecuentes: trabajo agotador, falta de atención, maltrato físico o sexual.
Según una encuesta realizada conjuntamente por Tdh y su colaborador local, la Asociación de Mujeres Jefes de Familia (AFCF), resultó que cerca del  60% de estas niñas tienen menos de 12 años. Su corta edad y su escaso nivel educativo hacen de ellas las víctimas ideales  para la explotación. Ellas están poco inclinadas a protestar, no conocen generalmente sus derechos y no saben a quién recurrir para pedir ayuda.
Tdh, en colaboración con AFCF, lucha para proteger a estas jovencitas de las peores formas de abuso y para apoyarlas en su reinserción. El proyecto, puesto en marcha en los 9 departamentos de la capital del país, Nouakchott, consiste en identificar a las víctimas, acogerlas, protegerlas y restaurar sus derechos fundamentales tales como el derecho a la educación y a la salud. Las víctimas identificadas tienen la posibilidad de ser escuchadas, de tener acceso a la asistencia, de ser apoyadas psicológica y jurídicamente y, si es necesario, de ser albergadas en un centro de tránsito. Se han puesto a disposición lugares para cursos de alfabetización y de costura cuando la escolarización no es posible.
Actuar a priori
Nuestra Fundación lleva a cabo también una campaña de sensibilización sobre los derechos infantiles e informa a las familias de los riesgos que corren las niñas dedicadas a la servidumbre y así lucha a priori contra el fenómeno. Con esta misma óptica, Tdh apoya el desarrollo de actividades que generan ingresos a las familias a fin de que puedan velar por sus hijas en su casa en lugar de enviarlas a trabajar. También nuestra Fundación trabaja junto a las autoridades para que las herramientas legislativas existentes en materia de protección a la infancia sean aplicadas realmente.
Con su programa, Tdh ha podido acudir en ayuda de 2.500 trabajadoras domésticas. Más de 15.000 padres han sido sensibilizados en la problemática de la explotación de estas pequeñas.
A pesar de las medidas tomadas por las autoridades para luchar contra este fenómeno queda todavía mucho por hacer y Tierra de hombres se compromete a apoyar a todos los actores implicados en esta lucha.

martes, 17 de septiembre de 2013

El tiempo - Un don precioso

Con cerca de 2,5 millones de personas voluntarias en Suiza, el país es uno de los campeones del mundo del compromiso voluntario y no remunerado. Este apelativo reagrupa a actividades variadas, organizadas o informales, en una gama de sectores tan extensa como la cultura, el deporte, la política, la asistencia, el medio ambiente y todo comprendido en el campo caritativo. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) no podría asegurar la autonomía de su misión sin las 1.700 personas que ofrecen su tiempo a nuestra Fundación. Pero, ¿cuáles son sus actividades?
Se estima que cerca del 40% de la población suiza se implica en actividades voluntarias. Según los datos de l’Office Fédérale de la Statistique (OFS) de 2010, el que o la que  se compromete en un marco organizado (asociación, organización o institución) tienen generalmente entre 40 y 54 años, poseen una formación superior, viven en pareja con niños y son activos profesionalmente. Más que el tiempo disponible, lo que les caracteriza es su buena integración social, su compromiso personal y sus competencias útiles para las actividades voluntarias. Dar su tiempo no se hace necesariamente de manera formal, en el seno de una asociación o de una organización. Ayudar a sus vecinos, cuidar niños o cuidar de una persona enferma entra también en la categoría de voluntario. En estos casos, no hay una persona tipo, aunque los jóvenes son los más activos. 
Una persona voluntaria ofrece una media de 13 horas de su tiempo libre cada mes. Siente placer por distintas razones, por la necesidad de cambiar las cosas, por la posibilidad de tener nuevos reencuentros  y por las ganas de ayudar al prójimo 
1. Los voluntarios de Tierra de hombres
Tdh tiene la suerte de beneficiarse del soporte de un gran número de personas voluntarias. Nuestra Fundación cuenta con más de 1.700, organizados en unos  36 grupos regionales que provienen de las tres regiones lingüísticas. La misión de estos grupos es informar y sensibilizar a la población sobre la situación de la infancia, difundir y representar la misión de Tdh, recolectar fondos para apoyar los proyectos y contribuir a la autonomía de nuestra fundación. Sus actividades están focalizadas en el soporte a las manifestaciones nacionales y regionales así como en la gestión de las acciones locales –que van desde la venta de repostería a los espectáculos para niños y niñas. Las acciones locales son organizadas de manera autónoma por los grupos voluntarios (GV) que nos dejan la libertad de tomar iniciativas. El programa de asistencia quirúrgica está también apoyado por los  convoyeurs y madrinas voluntarios que transportan y acompañan a los niños y niñas durante su estancia en Suiza. Los fotógrafos profesionales también ponen a disposición su tiempo para efectuar reportajes sobre el terreno. Ciertas tareas indispensables para nuestras actividades diarias, tales como la traducción de documentos están realizadas también por voluntarios.
La mujeres son mayoría en el seno de los grupos, y particularmente las madres de familia activas profesionalmente. En los comités responsables de la coordinación de las actividades, la edad fluctúa entre los 40 y los 70 años. En cuanto a los comprendidos entre 20-40 años son muy numerosos invirtiendo su tiempo en acciones puntuales como la acción anual de naranjas para la salud de la infancia «naranjas – para la salud de la infancia».
Los niños y niñas también están muy implicados en nuestras acciones. Durante el Día Internacional de los derechos de la infancia, el 20 de noviembre organizamos uno de nuestros mayores eventos en Suiza. En esta ocasión, miles de niños y niñas participan voluntariamente en una acción de sensibilización, durante la cual tienen la posibilidad de informarse sobre los derechos de la infancia y tener una experiencia solidaria, similar al trabajo de la calle (limpia botas, limpia parabrisas) que constituye el día a día de muchos menores pobres y explotados en el mundo. Este día, además de permitir recoger fondos para luchar contra la explotación infantil, tiene un punto de vista pedagógico para los niños y niñas participantes y para el público. En 2012, más de 4.300 niños y niñas tomaron parte.
Estas manifestaciones dan a Tdh una gran publicidad en Suiza y refuerzan la proximidad a la población a la cual nuestra Fundación da una gran importancia. Nuestras personas voluntarias juegan también el papel de embajadores, acudiendo a su encuentro. Son la cara de Tierra de hombres.
Recordemos también que nuestro voluntariado no recibe ninguna remuneración. Cada persona que vemos detrás de un stand o en cualquier otra acción ofrece una parte de su tiempo voluntariamente para apoyar a nuestra Fundación y defender sus valores.
2. La palabra de las personas voluntarias
« Personalmente, yo tengo una vida plena. Puedo estudiar lo que me gusta y ejercer un oficio que me agrada. En este sentido me parece lógico dar parte de mi tiempo a fin de contribuir para ayudar a los seres humanos que no tienen la misma suerte que yo . […]Es un deber de buen ciudadano para con su prójimo.». Es así como Guillaume Chauvin, joven voluntario del comité de GV de Fribourg, explica su compromiso. El participa en la organización de numerosas acciones y manifestaciones, como la venta de naranjas. Sus responsabilidades van desde la gestión de stand al reclutamiento de nuevos voluntarios.
Para Maryse Ducret que colabora desde hace más de 10 años con Tdh, las ganas de comprometerse nacieron como reacción a la miseria de algunos niños y niñas que salieron en los medios: “A mí siempre me han afectado y entristecido los reportajes sobre niños y niñas desnutridos, con frio en los campos. Desde que he tenido un poco de tiempo, me he puesto al servicio de Tierra de hombres, que me parece que es la mejor fundación suiza de ayuda a la infancia ”. Como presidenta del GV de Nyon, consagra mucho tiempo a las actividades de grupo y participa en todas las manifestaciones. “Lo que me gusta, es saber que somos útiles para ayudar dentro de nuestras posibilidades a la miseria infantil. Lo que me impulsa a continuar, si a veces tengo ganas de cruzarme de brazos, es simplemente el testimonio de un voluntario que acaba de volver de un viaje sobre el terreno y nos presenta las necesidades todavía inmensas de todos estos niños y niñas, sea cual sea el país”.
Markus Madörin, voluntario del GV de Zoug, se ha visto seducido por la variedad de tareas y por la libertad que tiene para poner en práctica sus propias ideas. Después de haber organizado la marcha de la esperanza es ahora responsable del Día de los Derechos de la Infancia de su región. Sensible en la lucha de la explotación infantil, ha encontrado en las acciones de Tdh un terreno ideal para su compromiso por esta causa.
A Maryse, Guillaume et Markus así como a todas las personas voluntarias que organizan y apoyan nuestras acciones, queremos ofrecerles nuestro agradecimiento. Que sean personas recién llegadas o veteranas –algunos de nuestros voluntarios y voluntarias son fieles a Tdh desde hace más de 30 años- participan todos para hacer de Tierra de hombres la mayor organización de ayuda a la infancia de Suiza.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Protegerse para ayudar mejor

Violencias, sublevaciones o accidentes, el personal humanitario está sin cesar expuesto a múltiples peligros en su actividad profesional. En cuanto que las organizaciones humanitarias son cada vez más a menudo el blanco de agresiones, la cuestión de la seguridad está más que nunca de actualidad. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) toma está problemática muy en serio y propone una gama de herramientas para proteger mejor a sus empleados.
Desde hace algunos años, la violencia sobre el personal humanitario se hace cada vez más numerosa. El aura positiva que envolvía a la profesión se va debilitando y la imparcialidad de las acciones humanitarias es a veces puesta en duda por las poblaciones locales. El trabajador humanitario no es tan intocable como en el pasado. El paradigma ha cambiado y la necesidad de ofrecer una protección eficaz para los empleados es más que nunca necesaria.
Aunque los expatriados son los que se sienten más amenazados, en realidad son los empleados nacionales y locales los más afectados por las agresiones. Las organizaciones humanitarias cada vez retiran a más empleados expatriados de las zonas de alto riesgo y se “apoyan” sobre los colaboradores locales. La cuestión de la seguridad del personal reclutado sobre el terreno es una problemática que necesita desde ahora una atención particular.
1. Cada vez más agresiones
Después de un periodo de calma en 2010, la tasa de agresiones hacia el personal humanitario ha ido creciendo desde 2011. Una amplia mayoría de estos ataques están localizados en un número limitado de países. Afganistán, Somalia, Sudán, el Sur de Sudán y Pakistán han concentrado ellos solos el 72% de los incidentes reportados. La presencia de un conflicto armado, la inestabilidad política y la debilidad del Estado para mantener el orden son las características determinantes que definen  la peligrosidad de una región. Los riesgos son variados: ataques armados, manifestaciones hostiles, bandidaje y sublevaciones
Desde ahora, el personal humanitario representa un blanco estratégico para los secuestros, que son a la vez una fuente de ingresos, de herramienta política y vectores utilizados por los grupos armados para difundir sus reivindicaciones. Las emboscadas en el camino es el modo operativo más utilizado. Para prevenir, las soluciones puestas en marcha pasan por una mayor restricción en los desplazamientos y por utilizar más frecuentemente el transporte aéreo. Pero a pesar de estas precauciones, el número de secuestros de trabajadores internacionales y locales no deja de aumentar.
2. La ruta de todos los peligros
Si las violencias y las agresiones son el centro de las preocupaciones en materia de seguridad, el principal peligro al que está expuesto el personal humanitario son los accidentes. La rutina es el enemigo de la seguridad y a fuerza de trabajar en un contexto peligroso, el riesgo para un empleado de bajar la guardia es omnipresente, la imprudencia acecha y el incidente llega rápidamente. Los accidentes de carretera son una de las primeras causas de mortalidad de los expatriados, los que están llamados a desplazarse frecuentemente, en regiones a menudo siniestradas o con un estado deplorable de las carreteras y las normas de circulación poco respetadas.
3. La aproximación de Tierra de hombres
La seguridad en Tdh es un aspecto que se ha tomado muy en serio. Nuestra Fundación interviene en varios países clasificados entre los más peligrosos para el personal humanitario. Tdh ha establecido en 2008 una estricta política en materia de seguridad que reúne un conjunto de principios, normas y herramientas para disminuir al máximo el riesgo que corre su personal.
Esta política descansa sobre un plan de seguridad y sobre la responsabilidad individual. Es el deber del empleado esforzarse en disminuir los riesgos ligados a sus actividades, evaluar si el nivel de riesgo que se corre es aceptable para el tipo de ayuda que se da a los beneficiarios (principio de proporcionalidad), estar al corriente del contexto de su zona de actividad y compartir la información. Cada uno de nuestros colaboradores tiene derecho a retirarse de una situación que se juzga de alto riesgo y en ningún caso la vida de una persona debe ponerse en peligro para proteger los bienes de la organización.
Tdh estimula la cooperación y el intercambio de información. Participa también en la red EISF (European Interagency Security Forum) que reagrupa a más de 50 ONG. Este fórum tiene un espacio para el intercambio de datos y de conocimiento.
Las reuniones, los “workshops” y las investigaciones son organizados a través del EISF con el objeto de mejorar la gestión de la seguridad en el sector humanitario.
Recordemos que Tdh está presente sobre el terreno para responder a una necesidad y no para imponer su ayuda. Ser aceptada por la población, integrarse y ser percibida positivamente son algunos de los medios para prevenir actos hostiles. Pedimos a nuestros colaboradores que sean respetuosos con los individuos, las creencias, las costumbres y las leyes. Cada uno de ellos representa a Tdh donde esté y su actitud debe ser el reflejo de nuestros valores.
Para saber más sobre cuestiones de seguridad en el medio humanitario, la pagina web de l’AWSD (The AID Worker Security Database) publica numerosas estadísticas e informes sobre el tema.

viernes, 13 de septiembre de 2013

«Salvar el mundo», ¿un oficio como cualquier otro?


De la Orden de Malta a los French Doctors (MSF), pasando por la creación de la Cruz Roja, la historia de la ayuda humanitaria es tan larga como rica. Aunque durante mucho tiempo fue gestionada por la iglesia, los gobiernos y las sociedades civiles poco a poco se han encargado de la asistencia de las víctimas y de la política de lucha contra la pobreza a través del mundo. El sector cada vez está más reagrupado y profesionalizado, actualmente, un abanico de oficios y de competencias extremadamente largo. Pero entonces, ¿qué es lo que caracteriza a los oficios humanitarios?
Trabajar en lo humanitario es el sueño de más de un idealista. Sin embargo, la descripción precisa de lo que representa el trabajo de un profesional del sector es relativamente impreciso. En realidad, no se trata tanto de un oficio como de un conjunto, muy amplio, de profesiones: del médico al ingeniero, pasando por el jurista o el educador especializado, los oficios son tan variados como las actividades en las que las organizaciones humanitarias participan. Si el compromiso y la motivación por la causa defendida son decisivos, la profesionalización del sector demanda cada vez más cualificación.
1. Trabajar aquí y allá
El terreno constituye naturalmente el epicentro de las actividades de una organización humanitaria. Las ONG trabajan cada vez más con personal nacional y utilizan el saber hacer local, particularmente en el caso de actividades centradas sobre el desarrollo. Los puestos para los expatriados están dedicados principalmente a la logística, la administración y para técnicos  expertos, todo bajo la supervisión de coordinadores locales y del jefe de la misión (o jefe de la delegación). El que representa a la organización junto a las autoridades locales, nacionales o internacionales.
En la sede, hay una organización similar a la del terreno, pero a un nivel más global (a menudo estructurada por países o por zonas geográficas) y que tiene ante todo un papel de apoyo a las misiones. Estos empleos están generalmente reservados a las personas con experiencia significativa sobre el terreno. También es el lugar de actividades de apoyo, tales como la búsqueda de fondos o la gestión de los recursos humanos o de la sensibilización, como la comunicación o los informes.
2. Saber-hacer y saber estar
Si los conocimientos técnicos son indispensables, las cualidades y las competencias humanas son tan importantes o más. Es preciso ser flexible, saber gestionar el estrés y tener una mente sólida para adaptarse a las circunstancias imprevisibles del terreno, en contextos que pueden ser difíciles y hasta peligrosos. Saber trabajar en grupo y poseer grandes aptitudes para relacionarse son las cualidades esenciales, tanto o más que el trabajo que se realiza muy a menudo en el seno de equipos pluriculturales. Siempre es fundamental demostrar compromiso y adherirse a los valores de la organización.
3. El trabajo en Tierra de hombres
Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) ha escogido trabajar con un número reducido de expatriados: no es raro que solo el jefe de la delegación sea un expatriado. El resto de los equipos está compuesto por empleados nacionales reclutados localmente. Esta manera de funcionar permite a la vez beneficiar el saber-hacer local, desarrollar las competencias, reducir los costes y crear empleo en los países donde los puestos de trabajo a menudo escasean cruelmente.
Tdh da una gran importancia a la capitalización del conocimiento y busca conservar su personal expatriado. La duración máxima del puesto de delegado en un país es de cinco años pero se hacen esfuerzos significativos para permitir al empleado expatriado encontrar un lugar en otro país de intervención. La multiplicación de las experiencias sobre contextos geográficos diferentes acumula una suma de conocimientos preciosos para nuestros colaboradores.
4. Competencia y desensibilización
El futuro del oficio humanitario reserva numerosos retos. La competencia entre ONGs es más fuerte que nunca. Las grandes organizaciones proponen condiciones atractivas que las pequeñas ONGs apenas pueden cumplir. Atraer a las mejores personas y conservarlas es un reto. La búsqueda de fondos y la comunicación toman una parte cada vez más importante en la actividad de las organizaciones. Las ONGs deben redoblar sus esfuerzos y creatividad para desmarcarse y atraer la atención de una población que no parece tan sensible a la acción humanitaria como antes.
Con sus 50 años de experiencia, nuestra fundación ha sabido adaptarse a la evolución del sector. Armados de nuestro saber-hacer, de nuestros sólidos colaboradores y con el apoyo de nuestros fieles voluntarios y de numerosos donantes, nos ponemos en marcha para ser la primera organización de ayuda la infancia en Suiza.
El personal expatriado de Tdh en cifras
- Número de expatriados : 66 de los cuales 33 jefes de delegación
- Hombres : 57% – Mujeres : 43%
- Edad media : 41 años
- Idioma de trabajo: inglés: 54%; francés: 35%; español: 7.5%; otros: 3.5%

jueves, 12 de septiembre de 2013

Galicia - Exposición fotográfica y presentación de un libro sobre los derechos de la infancia a beneficio de Tdh

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Del 18 de septiembre al 5 de octubre de 2013 tendremos en el auditorio del Centro Cultural A Fabrica de Santa Cristina (Oleiros) una exposición de fotos en el marco de la Campaña “Stop a la Trata de menores”, donde contamos con la colaboración de los fotógrafos Marcos Martinez y Marcos Cenamor.

Nuestro colaborador Lino Braxe, además de presentar el acto de inauguración de la exposición el jueves 19 de septiembre a las 20.00 horas, presentará el libro “O Botin Da Miseria” a beneficio de Tierra de Hombres y que trata sobre los derechos de la infancia.

¡Os esperamos!

Siria/Jordania - La historia de Fadeela



Mientras prosigue el conflicto en siria desde hace más de dos años, el número de civiles que huyen del caos de los combates no deja de aumentar. En Jordania, son más de 500.000 los que han encontrado refugio. Entre ellos, Fadeela, beneficiaria del programa de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) en el norte del país. Después de haber vivido el horror de la guerra, debe afrontar la dureza diaria del refugiado.
Fadeela, 38 años, ha vivido en la ciudad de Homs, bajo los disparos y las bombas durante más de 20 meses. Ella ha perdido todos sus bienes, su apartamento ha sido totalmente destruido durante los combates que han asolado la región. Ella se ha visto obligada a huir del país en dirección a Jordania, con sus doce hijos, su suegra y sus tres cuñadas, dejando atrás a su marido, taxista. Desde entonces no sabe nada de él.
Al llegar a Jordania, al campo de Zaatari al norte del país, le espera otra prueba. No puede alojarse más que en una diminuta caravana, donde se instala con su familia (en total son 17) con un calor sofocante. Después de dos meses de vivir en estas condiciones, ella decide pedir dinero prestado a los conocidos y marcha a instalarse a la ciudad de Al-Mafraq, donde alquila una casa con tres habitaciones por la suma de 400 $ al mes. Aunque más confortable que su anterior alojamiento, el apartamento es demasiado pequeño para una familia tan numerosa.
Después, lucha por cubrir las necesidades de su familia. Pero sin recursos, Fadeela se encuentra en una situación preocupante. Identificada por el equipo de Tdh, nuestra Fundación le ayuda dándole víveres y productos de primera necesidad. Para poder beneficiarse de una ayuda regular por parte del Estado de Jordania, Fadeela y su familia deben estar inscritos en UNHCR (Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados). Tdh también ha intentado  ayudarla.
Fadeela se siente ahora menos sola y desamparada. Ella espera que sus hijos puedan beneficiarse pronto del sistema de salud jordano y ser escolarizados, para poder volver a tener una vida más normal. Pero sabe que el camino para encontrar la vida de antes de la guerra será largo y difícil. Para subrayar esta evidencia, a su última hijita le ha puesto el nombre de “Hajer”, que significa “la que emigra”.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Siria - Enfoque de la situación

La crisis en Siria acaba de entrar en una nueva fase, con el anuncio de una posible intervención militar por parte de Estados Unidos y Francia. Todas las miradas se han vuelto de nuevo hacia este país donde la guerra civil causa estragos desde hace más de dos años. Vamos a contar el estado de la situación humanitaria y los proyectos de Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) para acudir en ayuda de la población refugiada.
Empezó en 2011 como una revuelta y rápidamente el conflicto sirio se transformó en una  guerra civil con más de 100.000 muertos. La situación humanitaria en el interior del país es crítica y no cesa de deteriorarse. El acceso a las necesidades básicas, tales como la nutrición o la asistencia, es cada vez más difícil para la población en las zonas de conflicto. Hay una gran escasez de agua potable, material médico, carburante y electricidad con riesgo de agravar todavía más la situación humanitaria.
Los refugios improvisados 
Después de dos años de conflicto, más de dos millones de personas, cerca  de un millón son niños y niñas, han huido del país para buscar refugio en los países limítrofes.
Número de refugiados:

Líbano: 720.000
Jordania: 519.700
Turquía: 463.900
Irak: 172.000
Egipto: 111.100
La mayoría de los países anfitriones llegan al límite de su capacidad de acogida. En el interior de los campos de refugiados, las condiciones de vida son difíciles. Los refugiados lo tienen cada vez peor para encontrar un alojamiento o incluso un abrigo, los bienes de primera necesidad son a veces de difícil acceso y los servicios sanitarios tienen dificultades para responder a la demanda. Los niños y niñas, a veces separados de sus padres, están particularmente expuestos a la explotación, sobre todo laboral. Las organizaciones humanitarias deben doblar sus esfuerzos para dar protección y apoyo psicológico cuando ellos lo necesiten.
Al mismo tiempo en Líbano y Jordania, donde interviene Tierra de hombres, se experimentan tensiones  entre las comunidades de acogida y las de refugiados en numerosos pueblos. El número de refugiados pesa sobre las infraestructuras locales (escuela, centros de salud, hospitales, centros sociales) y sobre el acceso a  recursos preciosos como el agua. Esta situación provoca también una competitividad por el acceso a los puestos de trabajo. Hay que tener en cuenta también las necesidades de las poblaciones anfitrionas más vulnerables, esto es esencial para disminuir las tensiones.
Intervención de Tdh a favor de los refugiados 
En el espacio de dos años, Líbano ha acogido a 720.000 personas sirias y a 85.000 refugiados palestinos de Siria. Nuestra fundación, ya presente en Líbano para acudir en ayuda de los refugiados palestinos, ha lanzado en 2012 un programa para apoyar a esta población desplazada. Tdh ha llevado a cabo proyectos de distribución de material de primera necesidad, como colchones, mantas, kits de higiene y de cocina para los nuevos que llegan y distribución de dinero y productos de higiene para las familias más vulnerables. A fin de responder más específicamente a las necesidades de los niños y niñas, Tdh ha puesto en marcha un programa de actividades recreativas para que los jóvenes desplazados puedan divertirse y olvidar por un momento las angustias diarias y los traumas vividos. Este proyecto incluye a los niños y niñas de las comunidades anfitrionas a fin de permitir una mejor integración. También comporta un paquete de apoyo individualizado a los menores más vulnerables, así como la distribución  de kits de higiene para bebes y kits especializados para las mujeres. Durante estos cinco últimos meses, se han beneficiado del proyecto 6.000 niños y niñas.
El apoyo a los refugiados sirios está también contemplado en los proyectos de Tdh en Jordania, donde cerca de 520.000 están registrados en ACNUR-UNHCR, de los cuales la mitad son niños y niñas. Tdh está presente en la región norte del país, en la frontera con Siria. Allí se llevan a cabo proyectos de protección, de apoyo psicosocial y una asistencia material dirigida a los menores refugiados sirios y a sus familias, incluyendo también a las comunidades anfitrionas y les llega directamente a cerca de 3.700 personas entre las más vulnerables. Tdh está presente en el campo de refugiados Emirates Jordan Camp (EJC), situado cerca de la ciudad de Zarqa. Más de 800 niños y niñas apuntados con Tdh participan en actividades psicosociales en el transcurso de las cuales tienen la posibilidad de jugar, de interactuar entre ellos y explicar lo que ellos sienten.
Estar preparado
Después del anuncio de una posible intervención militar, aunque no haya habido un aflujo masivo de refugiados, Tdh prepara diferentes escenarios. “Con más de 500.000 refugiados sirios ya presentes en Jordania, la capacidad del país para responder de manera adecuada a las necesidades tiene sus límites”, analiza la responsable de nuestro programa en el país. “Si la situación ya estaba deteriorada en Siria, la situación humanitaria llegará a estar todavía más complicada. Los planes de contingencia y las opciones de intervención están actualmente siendo debatidos a nivel nacional” .
Fuente : UNHCR (02.09.2013)