viernes, 15 de noviembre de 2013

Suiza - Un congreso para mejorar la protección de los niños y niñas migrantes


Más de 30 millones de menores que atraviesan el mundo son emigrantes. Solos o acompañados han abandonado sus casas por propia voluntad o a la fuerza, bien por dentro de las fronteras de su país o por fuera. El 4 de noviembre en Berna, Tierra de hombres (Tdh - Ayuda a la infancia) ha organizado un congreso para poner en común soluciones que permitan una mejor protección a esta población tan frágil.
Antes que emigrantes, son menores. Su número aumenta al agravarse los conflictos armados y las crisis. Solamente en Lampedusa, miles de niños y niñas, la mayoría no acompañados, han llegado estos últimos meses. Sin embargo, los derechos y las necesidades de los menores emigrantes son ampliamente ignorados por las autoridades y por la opinión pública, que suele verlos como una amenaza.
Las políticas migratorias que se derivan de estas percepciones negativas están muy a menudo en contradicción con la Convención de Naciones Unidas para los Derechos de la Infancia. Detención administrativa de los menores, retornos forzados, no respeto al interés superior del menor y tantas otras  prácticas para vigilar la seguridad que son nefastas para los jóvenes emigrantes.
El lunes 4 de noviembre en Berna (Suiza), un congreso permitió abordar los riesgos existentes para los menores no acompañados, en el mundo y en Suiza: abusos, explotación y malos tratos, y sobre todo identificar las soluciones para poder protegerles mejor en el futuro.
Este congreso estuvo organizado en el marco de la campaña «Destino desconocido» de la Federación Internacional  Tierra de Hombres (TDHIF), de la cual son miembros Tierra de hombres-Ayuda a la infancia (Lausana) y Tierra de hombres Schweiz (Bâle).