lunes, 18 de noviembre de 2013

Filipinas - Tierra de hombres sobre el terreno al lado de los niños y niñas

El balance del tifón Haiyan, que se ha abatido sobre Filipinas el 8 de noviembre, es dramático. Los daños materiales y las pérdidas humanas son muy elevados (más de 400 muertos según las últimas estimaciones de las Naciones Unidas). Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) está ya sobre el terreno, en Manila y en la región de Samar, y despliega su acción de urgencia para responder a las necesidades prioritarias de los niños y niñas.
Casas destruidas, árboles arrancados, carreteras y puentes en ruinas, zonas inundadas, nuestros equipos en Filipinas nos transmiten imágenes del apocalipsis. La reacción de la comunidad internacional ha sido inmediata frente a esta catástrofe. Y sin embargo, la ayuda humanitaria a penas llega a los habitantes de las regiones más afectadas, como a Leyte o a Samar. Para desesperación de las poblaciones que lo han perdido todo.
La amplitud de los daños frena la llegada de la ayuda humanitaria
El tifón Haiyan ha devastado pueblos y ciudades enteros. En un radio de 50 km al paso del tifón, las infraestructuras están destruidas en un 90% ó en un 100%. Los aeropuertos acaban de reabrir, a excepción de Tacloban cuyos vuelos son todavía limitados. La presencia de escombros en las carreteras, la falta de camiones y de gasolina frenan los desplazamientos. El acceso es extremadamente difícil tanto para la población que intenta huir como para la ayuda humanitaria que intenta aunque en vano trasladar material de primeros auxilios. Todavía algunas zonas son totalmente inaccesibles.
“La situación sobre el terreno es caótica. La amplitud de los daños es tal que incluso las autoridades no tienen casi medios para evaluar su extensión real”, nos informa Geoffrey Cordell, miembro del equipo de urgencia de Tdh y presente en Filipinas desde el comienzo de la semana. 
Tdh responde a las necesidades prioritarias
Según la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), 11,5 millones de personas, o sea un habitante de Filipinas de cada 10, están afectados. Entre ellos 4,5 millones de niños y niñas, según UNICEF. Cerca de la mitad de las personas desplazadas son menores, algunos no acompañados o separados de sus padres, todos han perdido sus referentes. Particularmente vulnerables, ellos necesitan acceso a la salud, a la alimentación, al agua potable y al saneamiento a corto plazo. También necesitan educación y protección. Para reconstruirse, también necesitan jugar y sentirse seguros.
Hace cuatro días que Tdh ha desplegado un equipo de evaluación sobre el terreno, a la vez en Manila (la capital) y en la provincia de Samar, una de las más duramente castigadas. Nuestro equipo está compuesto de expertos en protección a la infancia, sanidad agua y saneamientos, con el fin de llevar a cabo los proyectos de primera urgencia. Numerosos miembros del equipo nacional de Tierra de hombres Holanda (ya presente en Filipinas con otros proyectos de desarrollo), también víctimas ellos mismos, han dejado de lado sus compromisos familiares para evaluar las necesidades de la población. 
Tdh colabora estrechamente con las autoridades filipinas y con otras organizaciones sobre el terreno, para poder optimizar la ayuda. En un primer momento, el equipo de urgencia se moviliza para socorrer a 20.000 familias, o sea a cerca de 100.000 personas. Para esto esperan distribuir refugios de urgencia y bienes de primera necesidad  (kits de higiene, ropa y mantas), desarrollar acciones vinculadas al agua y al saneamiento, apoyar la educación de los niños y niñas distribuyendo material escolar. Deseamos también priorizar la protección a los menores separados o no acompañados poniendo en marcha sistemas de protección a la infancia, para prevenir, entre otros, los riesgos de abusos, tráfico y explotación. También desarrollamos proyectos de salud materno-infantil y de prevención de la desnutrición. 
Actualmente hacemos un llamamiento para recibir vuestro apoyo. Vuestros donativos directos permiten a Terre des hommes / Tierra de hombres poder actuar rápidamente y de manera autónoma. La población filipina necesita de la ayuda internacional para ponerse en pie. Dadles un donativo ahora.