miércoles, 13 de noviembre de 2013

Burkina Faso - “Mi mayor reto diario es impedir que los niños y niñas vayan a la cárcel"


En numerosos países de África, los menores en conflicto con la ley muy a menudo son juzgados como adultos y la noción de justicia reparadora, que se dirige hacia la rehabilitación y la reparación más que a la represión, está poco extendida y es poco aplicada. Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a la infancia) trabaja en numerosos países del continente para promover una justicia juvenil que respete los Derechos de la infancia. Tchiombiano Boubacar trabaja para nuestra Fundación en Burkina Faso desde 2009. Jurista de formación, es actualmente el jefe del proyecto de justicia juvenil de Tdh en el país. El ha aceptado responder a nuestras preguntas sobre sus actividades
¿Podéis describirnos el proyecto de justicia juvenil que lleva a cabo Tdh en Burkina Faso?
El proyecto de justicia juvenil se puso en marcha para promover la justicia reparadora con los menores en conflicto con la ley. En otras palabras, acompañamos y trabajamos con los profesionales de la justicia, para que ellos apliquen medidas alternativas a la encarcelación de los menores en conflicto con la ley, en lugar de la prisión. Contamos con más de 170 beneficiarios que han abandonado la prisión y los servicios de custodia; han reparado el daño causado a las víctimas y han vuelto con sus familias.
¿ Quiénes son los colaboradores que apoyan el proyecto ?
 Mis colaboradores principales son los jueces, los policías/gendarmes,  los trabajadores sociales, las familias y los centros de acogida de menores.
¿En qué consiste su trabajo diario?
Mi  trabajo gira alrededor de dos puntos principales: la protección y la reinserción del menor en conflicto con la ley. Y para conseguirlo, es preciso:
-      Formar a los profesionales de la justicia en las medidas alternativas a la detención (pues son ignoradas por los actores de la justicia).
-       Aportar una asistencia jurídica a los menores para que se les apliquen las medidas alternativas.
Los menores en conflicto con la ley a menudo son descuidados por sus familias o, peor aún, a menudo son vetados. A estos niveles, trabajamos para reanudar los lazos familiares. Estos pasa por identificar a la familia, la realización de investigaciones sociales, reuniones/conferencias sobre los casos…
También sensibilizamos a los actores de la justicia y a la población en la buena comprensión de las medidas alternativas y la aceptación de todos.
¿ Cuáles son estas alternativas?
Por una parte, el trabajo de interés general. Incluso aunque encuentren dificultades con la puesta en marcha, los profesionales de la justicia cada vez son más favorables con su aplicación.  Tiene la ventaja de estar previsto por una ley tanto en su administración como en su ejecución.
Por otro lado, la mediación penal. Es una de las medidas de entretenimiento que nosotros promovemos con los abogados y con los agentes y oficiales de la policía judicial. Es muy poco conocida por los profesionales de la justicia en comparación con el trabajo de interés general.
Y finalmente, colocar los menores en centros o en familias de acogida. Para esto, es preciso identificar las estructuras o familias de acogida; es preciso convencer a los jueces para que apliquen esta medida; además, es preciso encuadrar y seguir a los niños y niñas para una buena ejecución de la medida de la cual ellos son beneficiarios.  
¿Cuál es el mayor reto en su compromiso?
Mi mayor reto diario es impedir que los niños y niñas vayan a la cárcel y en su defecto sacarles lo antes posible.