miércoles, 9 de octubre de 2013

Trabajo infantil - La lucha está dando sus frutos

Según las últimas cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 168 millones de niños y niñas trabajan en el mundo. Aunque todavía es demasiado elevado, este número está en disminución constante desde el año 2000, mostrando que los esfuerzos realizados por los gobiernos, la sociedad civil y las ONG, como Tierra de hombres (Tdh – Ayuda a a infancia), están dando sus frutos.
El 23 de septiembre de 2013, la OIT  ha publicado un nuevo informe concerniente al trabajo infantil en el mundo. El estudio revela que cerca de 168 millones de niños y niñas están trabajando ahora mientras que en el año 2000 eran 245 millones. La cantidad de niños y niñas que practican actividades que ponen en peligro su salud, su seguridad o su desarrollo moral se ha reducido a la mitad durante el mimo período.
Para Mirela Shuteriqi, especialista de Tdh en protección contra la explotación y la trata infantil, “el informe confirma la validez de la estrategia de Tdh sobre el terreno. En efecto, identifica al África Subsahariana como la región donde el trabajo infantil está más extendido (un niño/niña de cada cinco). Sin embargo, es en esta zona donde se han implementado la mayoría de nuestros proyectos de lucha contra la explotación infantil”.
El informe muestra también que, aunque la mayor parte del trabajo infantil se realiza en la agricultura, el número de niños y niñas explotados en los campos del servicio doméstico y de la industria va en aumento.
Tdh protege a los niños y niñas que trabajan por todo el mundo
La lucha contra la explotación laboral es uno de los pilares del programa de protección de Tdh. En el mundo, demasiados niños y niñas son obligados a efectuar trabajos penosos o peligrosos por un salario irrisorio o inexistente. Nuestra Fundación lleva a cabo numerosos programas, sobre todo en Marruecos, Haití o Burkina Faso, para acudir en su ayuda.
Tdh intenta ayudar con sus proyectos a los niños y niñas explotados en los campos de algodón, minas, canteras de piedra, mercados o en el trabajo doméstico. Nuestra aproximación, que es la de ofrecer una asistencia socio-económica y promover la educación, está claramente reconocida como el ejemplo a seguir según este informe”, constata Mirela Shuteriqi.
La lucha continua
A pesar de los resultados estimulantes mostrados por el informe de la OIT, no debemos olvidar que todavía 85 millones de niños y niñas en todo el mundo realizan un trabajo peligroso. Nuestro objetivo es que en un futuro próximo esta cifra caiga a cero.
Tdh provoca un cambio positivo en la vida diaria de más de un millón de niños, niñas y sus familias cada año.